martes, 19 de julio de 2022

SUMANDO VIGORES Y LA TOMA DEL BUNKER DE SOMOZA

 

Sumando vigores y la toma del búnker de Somoza

 

Lenin Fisher

 

Hoy 19 de julio de 2022, vi en el programa Sumando vigores, en el Canal Extraplus 37, una entrevista realizada por el periodista Néstor Espinosa, el día de ayer 18, a tres combatientes históricos del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), los cuales fueron: Javier López Lowery (comandante 99), Lea Catalina Escoto y Rosendo Arsenio Solís. Escoto combatió en León, en el Frente Occidental Rigoberto López Pérez; mientras que López y Solís, lo hicieron en el Frente Central Camilo Ortega (más conocido como Frente Interno).

 

En realidad, muy pocas personas saben que la capital y todo el departamento de Managua conformaban el Frente Central Camilo Ortega Saavedra (la mayoría acostumbra, todavía hoy, llamarlo Frente Interno). Recordar el nombre del Frente Central es una manera de rendir homenaje al llamado “Apóstol de la Unidad Sandinista”. Mayores detalles se pueden encontrar en La epopeya de la insurrección (Ortega, 2004).

 

Es válido aclarar que el término Frente Interno, fue usado desde la década de 1960, después equivalió a la Ciudad, para diferenciarla de la Montaña. No solo incluía a la capital y al departamento de Managua, sino que a todas las ciudades del país donde había estructuras clandestinas y semi-clandestinas del FSLN. Se decía Frente Interno, o sea, dentro del país. Carlos Fonseca fue el primero en insistir en la creación de un Frente Interno para que el FSLN superara las tácticas invasionistas desde los países vecinos y pudiera mantenerse por sí solo, con el apoyo del pueblo. En Mi vida, mi revolución (Fisher, 2010), se puede leer sobre eso.

 

Los tres compañeros mencionados merecen todo nuestro respeto. Sus testimonios contienen detalles valiosos que ayudan a reconstruir algunos hechos. Sin embargo, como sucede frecuentemente, también presentan varias imprecisiones, que debemos intentar aclarar, en honor de la verdad histórica y para que no se re-escriba la historia. Al fin y al cabo, el esfuerzo colectivo, directo e indirecto, para descifrar la historia oculta, su significado, importancia e interpretación, es mejor que cuando una sola golondrina intenta hacer verano. Decía Aldo Díaz Lacayo que la historia oculta y sumergida debía darse a conocer tal como era.

 

Espinosa señaló que la toma del búnker de Somoza y la Loma de Tiscapa la reclama el Frente Occidental Rigoberto López Pérez, a lo cual López respondió que eso no es tan cierto, que para nada es tan cierto eso, y dijo que aclaraba que los primeros en llegar a los sitios mencionados habían sido los milicianos de Managua. Dijo también que las primeras fuerzas en ingresar fueron las del Frente Sur y las del Frente Interno (o sea, las fuerzas que se habían replegado a Masaya).

 

Además, como un sólido argumento de tal negación agregó que él junto a Jacinto Suárez, fueron los primeros en entrar a las oficinas del Servicio Anticomunista, estructura de los organismos de seguridad, que la dictadura somocista manejaba. De acuerdo, a López, vio que en el organigrama encontrado, él aparecía como miembro de la Dirección Nacional del FSLN, lo cual era evidentemente un error.

 

En otro momento, López apuntó que desde el 18 de julio de 1979, cuando se tomaron la ciudad de Granada, ellos, por la mañana o por la tarde, organizaron la caravana y se fueron a Managua, hasta llegar a la Loma de Tiscapa, donde estaba la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería (EEBI) o tropas élites de la Guardia Nacional. Agregando que la parte alta la tomó el Frente Sur y la parte baja la tomaron ellos, es decir, el Frente Interno. Señaló que la columna guerrillera que él dirigía fue la primera en entrar a las instalaciones de la EEBI y tuvieron que desactivar los caza-bobos y trampas que los guardias habían dejado.

 

Posteriormente, dijo que ellos amanecieron el 19 de julio en la Loma de Tiscapa (lo que significa que ahí durmieron la noche del 18 de julio). Asimismo, dijo que al tomar Jinotepe y Granada, se cortó la línea de abastecimiento de las tropas de la Guardia Nacional, en el Frente Sur.

 

López apunta que las fuerzas guerrilleras de Managua tenían como objetivo distraer a la Guardia Nacional para que pudieran avanzar los frentes guerrilleros estratégicos, tales como: el frente norte, el frente sur y los ubicados al nororiente y al oriente del país. En ningún caso, dijo, los guerrilleros urbanos de la capital pretendían ser la punta de lanza de ninguna derrotar militar sobre el enemigo. Agregó que antes de iniciar el Repliegue Táctico a Masaya, él solamente tenía tres balas en su fusil.

 

Ahora intentemos identificar las imprecisiones del compañero López Lowery. En primer lugar, Jacinto Suárez Espinoza, en su libro En el mes más crudo de la siembra (2015), señala claramente: Entre a Nicaragua el 22 de julio… (p. 124). Suárez era parte del equipo de apoyo organizativo de la Dirección Nacional Conjunta, en Costa Rica, y señala: Nosotros venimos el 22 de julio, entregué plata y el informe… (p. 125). Seguramente es cierto que López haya compartido con Suárez la visita a la oficina del Servicio Anticomunista; pero eso ocurrió, tan tarde como el 22 de julio de 1979, o bien algunos días después. Esta evidencia descarta totalmente la posibilidad de que López haya sido de los primeros guerrilleros sandinistas en ingresar al complejo militar de la Loma de Tiscapa y el búnker de Somoza, el 19 de julio.

 

De lo anterior se infiere que López no durmió el 18 de julio de 1979, en la Loma de Tiscapa, si no hubiese tenido la oportunidad de despedir a Urcuyo Maliaños, quien salió hacia Guatemala en las primeras horas de la noche del 18 de julio. Por lo tanto, López no pudo amanecer el 19 de julio en la Loma de Tiscapa, dormido en la cama de agua, la preferida por Somoza Debayle y su amante Dinora Sampson, como dice que durmió, en algún momento, Elías Noguera, uno de los jefes guerrilleros del Frente Norte Carlos Fonseca, que se ha empeñado, desde los primeros años de la década del año 2000, en negar al Frente Occidental como la primera fuerza guerrillera en tomar el control del búnker de Somoza y de la Loma de Tiscapa; pero sin mostrar evidencias, solamente sus palabras.

 

Menos mal que López no aseveró que durmió en la gigantesca cama personal de Somoza, donde asegura Humberto Ortega Saavedra que durmió agotado, el 19 de julio. Cama gigante descrita por Leopoldo Rivas Alfaro, el miembro del estado mayor del Frente Occidental Rigoberto López Pérez, que dirigió exitosamente el avance desde León hasta Managua y que fue de los primeros guerrilleros sandinistas en entrar al búnker de Somoza, en las primeras horas de la mañana del 19 de julio de 1979, junto a Oscar Antonio Cortés Marín (el Chele Marcos) y Noel Antonio Murillo Toruño (Comandante Cero), entre otros. Más detalles, con abundantes testimonios, referencias bibliográficas, fotografías (de Bill Gentile, Alex Persons de la agencia UPI, Alon Reininger), enlaces de vídeos (de las cadenas NBC y ABC), en Youtube, etc., pueden encontrarse en las tres ediciones del libro La toma del búnker de Somoza (Fisher, 2016, 2017 y 2020).

 

Por otro lado, el Frente Sur Benjamín Zeledón llegó a Managua hasta el día 20 de julio, son variadas las fuentes que registran este hecho (tenía demasiados equipos pesados como: cañones, morteros, etc., para llegar muy temprano el 19 de julio a Managua). Las fuerzas guerrilleras de Masaya, Carazo y Granada (donde obviamente se incluyeron las del Repliegue Táctico a Masaya), formaron su caravana a las dos de la tarde, en la salida a Managua, en la ciudad de Masaya, según el libro Un pueblo en armas (2009), del comandante Carlos Núñez Téllez (jefe del Frente Central Camilo Ortega Saavedra). Tal caravana pudo recorrer los casi 30 kilómetros de distancia en una o dos horas, por lo que no pudieron arribar a Managua antes de las tres de la tarde, si es que viajaban a una velocidad de 30Km/h de manera constante; pero tratándose de un convoy, en un día victorioso, eso es, sencillamente, imposible. En consecuencia, no pudo haber ningún viaje directo de guerrilleros sandinistas, desde Granada hasta la Loma de Tiscapa, en Managua, el 18 de julio. Ninguna referencia bibliográfica registra esto último.

 

Recordemos que el FORLP fue el único frente guerrillero en asechar la capital, desde el 18 de julio de 1979, a las cinco y treinta de la tarde, cuando sus fuerzas acamparon en el empalme de Xiloá y exploraron el Open Tres. Este hecho tiene gran relevancia estratégica, porque entre una hora y hora y media después, empezaron las negociaciones, por vía telefónica entre el comandante Humberto Ortega y el general Federico Mejía, para la rendición incondicional de la GN.  De otra manera, cuando empieza la negociación final, solo un frente guerrillero está realmente acechando a la capital Managua y lo hace desde el empalme de Xiloá y las inmediaciones de un barrio periférico como el Open Tres.  Al amanecer del 19 de julio, el Frente Occidental se lanzó solo al asalto de Managua, porque las fuerzas del Frente Oriental (Masaya, Granada y Carazo) y las del Frente Central Camilo Ortega Saavedra (o “Frente Interno”, que se replegó a Masaya), no llegaron al empalme de Xiloá, al atardecer del 18 de julio, como estaba acordado.

 

En efecto, Leopoldo Rivas Alfaro y Joaquín Cuadra Lacayo empezaron, en la noche del 17 de julio, a puntualizar el encuentro de ambos frentes guerrilleros, en el empalme de Xiloá, para reunirse en una casa del Open Tres, donde planificarían el asalto final sobre Managua, el 19 de julio, con el objetivo de derrotar a los tres mil soldados de Somoza. El Frente Occidental va al asalto de Managua, solo, sin la compañía de ningún otro frente guerrillero, dispuesto a enfrentarse a los tres mil miembros de la GN, que Somoza tenía reservados para enfrentar a los que habían capturado la ciudad de León; pero los guardias somocistas ya no quisieron dar la última batalla, la batalla del honor, pues decidieron huir, retirarse, esconderse, disfrazarse o salir del país. Si la batalla final por Managua hubiera ocurrido, la proporción de los combates iniciales entre la GN y el Frente Occidental habría sido de 3.3 a 1 (un poco más de tres guardias somocistas por cada guerrillero sandinista). Tal proporción habría disminuido y posteriormente igualado, con la llegada del Frente Norte (Estelí y Matagalpa), Frente Sur-Oriental (Chontales y El Rama), Frente Oriental (Masaya, Carazo y Granada), Frente Central (guerrilleros de Managua replegados a Masaya).

 

Además, el Frente Occidental procedente de León logró conquistar la cabeza de playa que la Revolución Sandinista necesitaba, al liberar dicha ciudad, el 20 de junio. Fue el único en tomar un fortín y avanzar casi 100 kilómetros combatiendo y derrotando a la Guardia Nacional, incluso en las inmediaciones de la capital, en pequeñas escaramuzas en Mateare, los Brasiles, en las cercanías del Open Tres (en el plantel de Enaluf) y en la Gruta Xavier (lugares donde los grupos residuales de guardias somocistas se desbandaron y huyeron rápidamente). Sin olvidar las grandes victorias, después de cruentos combates en el empalme de Izapa y los municipios de La Paz Centro y Nagarote. Así tomó el control de Puerto Somoza, el centro de entrenamiento de armamentos de la EEBI en el Tamarindo, las propiedades de Somoza en Montelimar (incluyendo el centro de entrenamiento de operaciones especiales de la EEBI, en dicha playa).

 

El Frente Occidental dirigió a 150 de sus mejores hombres, bajo el mando de José Lenín Valle Ruiz, a tomar el control del Puerto de Corinto y de la aduana del Guasaule, fronteriza con Honduras (una idea del comandante Tomás Borge, que consideraba que para avanzar a Managua, había que retroceder y eliminar los potenciales bolsones de guardias somocistas).

 

Asimismo, el Frente Occidental tomó el control de la Refinería de petróleo y finalmente del complejo militar de la Loma de Tiscapa, incluyendo el búnker de Somoza y las instalaciones del centro de materias generales de la EEBI, que después la Revolución llamaría Escuela Carlos Agüero. Por lo tanto, el Frente Occidental tomó tres de los cuatro centros de entrenamiento de la EEBI. Solamente le faltó tomar el de Cibalsa, en el departamento de Rivas, muy cerca de la frontera sur.

 

Hay testimonios de combatientes del Frente Occidental, como el de Francisco José Rosales (Micón), que revelan que algunas escuadras (formadas por jóvenes muy inquietos, llenos de iniciativa y sin una estricta disciplina militar), después de tomar la Loma de Tiscapa y el búnker de Somoza, se fueron en vehículos hasta el Aeropuerto Internacional Las Mercedes, donde llegaron antes de que apareciera el Frente Norte; pero como no vieron guardias, solo estuvieron un rato y se fueron a patrullar la capital, porque la gente les decía sobre algunos lugares donde todavía estaban los guardias somocistas. Otros detalles se pueden leer en: La toma del búnker de Somoza (Fisher, 2017 y 2020).

 

Fue el comandante guerrillero Ramón Cabrales, en una edición del programa Adelante Nicaragua, en julio de 2019, también dirigido por Espinosa, quien dijo que el Frente Occidental entró a Managua con un verdadero ejército, lo cual es una aseveración correcta, pues era un convoy de casi mil combatientes, encabezado por dos tanques Sherman M4-A3 (cañón de 105mm), cuatro tanquetas T17E-1 (cañón de 37mm) y una buena cantidad de vehículos militares, incluyendo algunos camiones blindados. La GN tenía, según Somoza Debayle, cuatro tanques Sherman, y los guerrilleros del Frente Occidental le recuperaron la mitad de los mismos. Alrededor de 20 tanquetas poseía la GN y el Frente Occidental ingresó a Managua con el 20% de ellas, además de haber destruido una en León y otra en Chinandega, para alcanzar el 30% de las tanquetas destruidas o capturadas.

 

Vale la pena recordar que la tanqueta destruida en León, era parte de un refuerzo de la GN, que rompió el cerco guerrillero el día 5 de junio, y que tras un certero disparo de RPG-2, hecho por Isidro Ramiro Soza Hernández (Pisis), explotó como una bola de fuego, enfrente de la gasolinera Texaco Guadalupe, recuerda el comandante guerrillero Leopoldo Rivas Alfaro. Asimismo, en León, fue neutralizado un tanque Sherman, cuando Francisco Prado Peralta (Pancho Browning), disparó un RPG-2 y la granada entró exactamente en el cañón del tanque; pero no explotó y quedó atascada en el cañón de 105mm., según el testimonio de Francisco José Rosales (Micón). Para más detalles, consultar La toma del búnker de Somoza (Fisher, 2017 y 2020).

 

En ese mismo programa, Cabrales señaló que: después de la toma de Jinotepe, los combatientes de la Unidad Móvil se preguntaban ¿cuándo regresaremos a Managua?, ¿qué estamos haciendo aquí? Hasta que una parte fue enviada, el 17 de julio, a tomarse Granada. Solamente los altos mandos sabían por qué no se regresaban a Managua, desde donde se retiraron el 27 de junio. Los combatientes querían regresar a combatir a la capital, sobre todo después de recuperar gran cantidad de armas y municiones en el cuartel departamental y otras posiciones de la GN. Pero la orden de regresar a Managua, en contraofensiva, nunca llegó, según se lee en el ensayo Frente Occidental: un ejército entra a Managua (Fisher, 2019; leninfisherblospot.com), que pronto se publicará en un libro digital titulado Gran marcha a Managua: la hazaña del Frente Occidental, del mismo autor.

 

Respecto al corte de la línea de abastecimiento terrestre, por carreteras, de la GN ubicada en Rivas y la frontera sur, por un tiempo fue parcial en Masaya. Luego, hasta el 6 de julio fue derrotada la GN en Jinotepe, que la mantuvo bajo su control hasta buena parte del día 5 de julio. Granada permaneció intacta, como un centro de refrescamiento de las tropas de la GN hasta el 16 de julio, inclusive. En Rivas, la GN abandonó el cuartel departamental, marchando en fila india, es decir, sin mayor peligro, el propio 19 de julio. Las fuerzas de la GN que dirigía el comandante “Bravo”, en la frontera sur, iniciaron la retirada “anfibia” por San Juan del Sur, ejecutando así su plan B, desde muy temprano el día 17 de julio, inmediatamente después de la huida del dictador Somoza Debayle, hacia una base militar en los Estados Unidos, para poder llegar a Honduras o El Salvador, sin ningún tipo de persecución de parte de los guerrilleros de la frontera sur, ni de las ubicadas en Rivas. Por lo tanto, la toma de la ciudad de Granada, el 18 de julio, no incidió negativamente en el abastecimiento de la GN, que combatía contra el Frente Sur Benjamín Zeledón. Más importante aún, es recordar que, la GN mantuvo el abastecimiento de sus fuerzas en el sur por vía aérea, usando helicópteros que transportaban hombres, armas, municiones y todo tipo de avituallamiento.

 

En una cosa sí coincide López con el plan general de la ofensiva ininterrumpida o final, descrito en La epopeya de la insurrección (Ortega, 2004) y en Un pueblo en armas (Núñez, 2009), y es en que nunca se pensó que la ofensiva de la guerrilla sandinista avanzara victoriosamente desde León hacia Managua. En pocas palabras, se subestimó a la guerrilla sandinista de León.

 

Siempre se consideró al Frente Norte como el que jugaría el papel decisivo por la topografía del terreno (lo que refleja el arraigo imborrable de la tesis de la guerrilla campesina en la montaña y la influencia del ejemplo de Sandino en las Segovias). Simultáneamente, se planificó que la cabeza de playa, necesaria para un gobierno revolucionario provisional, se conquistaría en la frontera sur o en la ciudad de Rivas. Además, se pensó que la columna Jacinto Hernández, exterminada en Nueva Guinea, en mayo de 1979, se uniría al Frente Sur-Oriental Carlos Roberto Huembes y avanzaría desde el Rama y Chontales hacia Managua. El papel que le asignaron a León fue de distractor del estado mayor de la GN. Incluso, en occidente, el rol principal lo jugaría Chinandega. León, según el plan general mencionado, debía impedir que la GN enviara refuerzos de León a Chinandega y de Managua a Chinandega. León debía cortar las comunicaciones terrestres entre Managua y Chinandega, entre el norte y occidente; así como, aislar al país por la frontera norte y a través de los puertos marítimos.

 

Ninguno de estos supuestos en el plan general de la ofensiva final se cumplió. Resultó algo inesperado, como sucede en distintos ámbitos de la vida y el quehacer social: León fue la cabeza de playa y sus guerrilleros se lanzaron en ofensiva, avanzado de manera triunfante sobre las carreteras principales que conducen a Managua, hasta llegar a tomarse el búnker de Somoza y la Loma de Tiscapa, antes que cualquier otro frente guerrillero.

 

Como también dijo el comandante Ramón Cabrales, Managua después del Repliegue Táctico a Masaya era tierra de nadie y en los últimos días, en ella reinaba el caos. Todos los frentes guerrilleros querían llegar primero que los demás a la Loma de Tiscapa. Todos querían eso, pero no todos podían llegar al mismo tiempo, lo cual era imposible. Era una competencia fraterna estimulada por el ideal de justicia. Como dice Orlando Núñez Soto en La revolución rojinegra (2004): Muchos pretendientes fueron tentados de tomarse el Bunker, meta de soñadores y revolucionarios… pero la realidad indicó que no todos podían tener ese privilegio. Tal honor le correspondió al Frente Occidental Rigoberto López Pérez, a pesar de que periodistas, analistas políticos, historiadores, comandantes guerrilleros y combatientes históricos han intentado negarlo y olvidarlo.

 

En cuanto a que los milicianos llegaron primero que nadie a la Loma de Tiscapa, hay que decir que, no sería raro que civiles, gente muy pobre, familiares de guardias somocistas, vendedores o vecinos del centro neurálgico del poder de la dictadura somocista estuvieran en las instalaciones tratando de saquear lo que pudieran (comida, medicinas, objetos de valor, dinero, pertrechos militares, armas, etc.). Pero eso no tiene importancia desde el punto de vista de la urgencia militar de ocupar el comando central de la GN, sobre todo ante la amenaza de una intervención militar yanqui. Lo relevante es la llegada del primer frente guerrillero al corazón de acero de la dictadura somocista, para empezar a controlar el caos generado por la guerra y la derrota de la GN.

 

El comandante guerrillero Leopoldo Rivas Alfaro señala que había pequeños grupos de milicianos que estaban a algunas cuadras de distancia de la Loma de Tiscapa, pero no se atrevían a entrar.  Además, el Frente Occidental al llegar y tomar las instalaciones militares comenzó a poner orden entre los civiles que saqueaban algunos lugares y los milicianos armados. Hay una fotografía donde Noel A. Murillo Toruño (Comandante Cero) está desarmando a un miliciano de Managua. Mario Rodríguez Vásquez (el Chocoyo) relata en su testimonio que después de pasar por el búnker de Somoza y ocupar uno de los portones, fue a visitar a unos familiares que vivían en la Colonia Militar, quienes le dijeron que su tío, un teniente coronel de la GN hacía poco tiempo había salido huyendo a refugiarse a la Cruz Roja (logró ver el carro y al tío, pero no pudo detenerlo, ni hablar con él). Varios guerrilleros leoneses refieren que como ellos tomaron el control de las principales entradas y portones del complejo militar de la Loma de Tiscapa, hubo forcejeos y amenazas cuando empezaron a llegar los otros frentes guerrilleros, que llenos de ímpetu querían entrar por la fuerza. Ninguno refiere desactivación ni de minas ni de caza-bobos. La derrotada y desesperada GN no tuvo tiempo de preparar ese tipo de trampas, al estilo de las películas de Rambo (por lo menos de manera masiva). Nuevamente, más detalles en: La toma del búnker de Somoza (Fisher, 2017 y 2020).

 

Finalmente, en Nicaragua traicionada (Somoza, 1980), deja muy claro que la derrota de la GN o la victoria del FSLN en León, marcó el inicio del desequilibrio militar de la guerra. Asimismo, agregó que a partir del 16 de junio dio por perdida a León (el 20 de junio fue tomado el cuartel departamental) y junto con su estado mayor ordenó que en la capital se reconcentraran tres mil hombres de la GN para enfrentar a los guerrilleros sandinistas de León, a quienes miraban como la amenaza que avanzaría sobre Managua, lo cual efectivamente sucedió. Es importante notar que tal decisión la toman antes del Repliegue Táctico a Masaya, ocurrido el 27 de junio.

 

En otras palabras, al dictador y al alto mando de la GN no le preocupaban demasiado los guerrilleros sandinistas en Managua, ni los de la ciudad más cercana a Managua, es decir, Masaya (a menos de 30 kilómetros), sino que le preocupaban los situados a 91 kilómetros de distancia, o sea, en León. Es cierto que Somoza Debayle era leonés y conocía al pueblo de León; pero él y el estado mayor de la GN eran militares con estudios profesionales y superiores, que habían analizado muy bien lo ocurrido en los 16 días de combates en la ciudad colonial y universitaria, entre el 4 y el 20 de junio. No por casualidad, el dictador calificó a la batalla por León como una debacle, un infierno, un baño de sangre y algo que merecía prestarle atención. La batalla de León, la primera victoria militar estratégica del FSLN sobre la GN, es guardando la distancia, el Stalingrado de la Segunda Guerra Mundial o la Mariúpol de la Operación Militar Especial, en Ucrania, que ha parido un nuevo orden mundial multipolar y la desglobalización.

 

López Lowery, al igual que el historiador Casanova Fuertes, sobrevaloran la importancia del Repliegue Táctico a Masaya, realizado por el Frente Central y olvidan o niegan el rol decisivo del Frente Occidental, a pesar de haber sido el único frente guerrillero del FSLN que avanzó victoriosamente, derrotando a la GN en todas las posiciones donde la encontró, hecho excepcional reconocido por Fidel Castro Ruz y el estado mayor del Ejército de Cuba, quienes daban seguimiento a las operaciones militares de la ofensiva final, según el testimonio de Leopoldo Rivas Alfaro, cuando una delegación de guerrilleros sandinistas visitó la isla, para conmemorar el 26 de julio de 1979.

 

A continuación, recomiendo ver los siguientes vídeo-films, de gran importancia histórica, que no dejan duda sobre la llegada del Frente Occidental, procedente de León, a la Loma de Tiscapa y el búnker de Somoza, en las primeras horas de la mañana del 19 de julio de 1979, el día oficial del triunfo de la Revolución Popular Sandinista, hace 43 años.

 

Título: EL BÚNKER DE ANASTASIO SOMOZA

PGB

https://www.youtube.com/watch?v=UoW7bsngMyU  

Se muestra la llegada del Frente Occidental Rigoberto López Pérez (FORLP) a la Loma de Tiscapa. Aparecen trotando Noel Antonio Murillo Toruño (Comandante Cero), con un fusil IMI-Galil, y Oscar Antonio Cortés Marín (el Chele Marcos), portando un fusil Galil-Sar, ambas armas recuperadas a la Guardia Nacional.

El periodista norteamericano relata en inglés lo que observa y al final dice que es de la cadena noticiosa NBC News.

 

Título: VALOR FROM DARKNESS (CORAJE DESDE LA OSCURIDAD). Editado por la Universidad de Quinnipiac, Estados Unidos. 

https://www.youtube.com/watch?v=bJg7EeCYBgE 

 

Desde los 15 minutos con 53 segundos (15:53) a los 16 minutos con 19 segundos (16:19). Entran los jóvenes guerrilleros sandinistas del Frente Occidental Rigoberto López Pérez (FORLP) y desfilan enfrente del búnker, entre ellos los hermanos Gustavo y Mario Rodríguez Vásquez (los Chocoyos), así como Alberto Roque (Betín) y Auxiliadora Martínez (la Chilo).

 

Desde los 16 minutos con 25 segundos (16:25) a los 16 minutos con 35 segundos (16:35). Aparece Leopoldo “Polo” Rivas Alfaro conversando con un periodista extranjero y algunas personas salen corriendo del complejo de la Loma de Tiscapa.

 

El vídeo fue tomado de una filmación de la cadena noticiosa ABC.

 

Managua, Nicaragua, 19 de julio de 2022

Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.

leninfisherblogspot.com

sábado, 16 de julio de 2022

ASÍ ES NICARAGUA Y LA TOMA DEL BÚNKER DE SOMOZA

 

Así es Nicaragua y la toma del búnker de Somoza

 

Lenin Fisher

 

En el programa radial, matutino, Así es Nicaragua, de Radio Sandino, hoy 16 de julio de 2022, fue transmitida una entrevista hecha al comandante guerrillero Elías Noguera, del Frente Norte Carlos Fonseca, en la que repite lo publicado en la trilogía de libros titulada Memorias de la lucha sandinista (Baltodano, 2010), en cuanto a que dicho frente guerrillero fue el que tomó la Loma de Tiscapa, el 19 de julio de 1979.

Señaló Noguera que de Estelí salieron tres o cuatro columnas, autorizadas por Francisco Rivera (el Zorro), las cuales se dirigieron a Matagalpa, sumando entre 300 y 400 hombres, de la tendencia Insurreccional o Tercerista.

Posteriormente, desde Matagalpa salieron, junto con unos 300 hombres de la tendencia Guerra Popular Prolongada (GPP), al mando de Henry Ruiz, hacia Boaco, ciudad a la que llegaron el 18 de julio, y a la que 10 miembros de la Guardia Nacional (GN), que ocupaban el cuartel departamental, la habían abandonado, desde las cuatro de la tarde del 17 de julio. El propio 18 de julio formaron la Junta de Gobierno de Reconstrucción Municipal, de la ciudad de Boaco.

En Boaco, se les unieron fuerzas del Frente Sur-Oriental (Chontales-Boaco-Rama), que pertenecían a la tendencia Proletarios, al mando de Luis Carrión; pero cuyo jefe militar más importante era Gerardo Altamirano. Carrión, al decir de Noguera, no sabía ni usar el arma que andaba, porque la ponía como raja de leña y le tuvo que hacer advertencias de seguridad.

De Boaco salieron temprano por la mañana del 19 de julio de 1979, y a las seis de la mañana, el convoy guerrillero ya estaba en el empalme San Benito. En ese momento, ya había pasado por ahí, la caravana de la GN que se dirigió hacia Sébaco, donde chocó con los guerrilleros que estaban en el empalme y fue desarticulada, capturándose a varios miembros de la GN y otros intentaron huir hacia Honduras.

Cuando llegaron al Aeropuerto Internacional Las Mercedes, solo encontraron milicianos de Managua. Ahí fue donde le dijo a Henry Ruiz que había que seguir avanzando porque la orden era tomar todo Managua. Ruiz decidió bajar a sus hombres de los camiones y dejarlos en el aeropuerto. Mientras, Noguera dio la orden a sus fuerzas Insurreccionales avanzar hacia la Loma de Tiscapa, pasando por los depósitos del Incei (llamado después como Enabas), en la carretera norte.

 

 

Según Noguera, en la Loma de Tiscapa: no había nadie, ningún frente guerrillero. Ni mencionó para nada al Frente Occidental Rigoberto López Pérez (FORLP).

Noguera, al final, leyó una lista de los combatientes del Frente Norte, subordinados a él y que lo acompañaron en la ruta Estelí, Matagalpa, Boaco, Managua. Además, fue acompañado en la entrevista por el combatiente histórico José Ángel Vindell.

En realidad, el Frente Norte cumplió exactamente las tareas asignadas a él, en el plan original de la Ofensiva Ininterrumpida o Final contra la dictadura somocista, que se explican en La epopeya de la insurrección (Ortega, 2004) y Un pueblo en armas (Núñez, 2009). Después de tomar Estelí, el 16 de julio, sus fuerzas reforzaron a las de Matagalpa, y posteriormente se dirigieron a Boaco, o sea, se alejaron de la capital.

Y en la práctica, se alejaron de Managua porque los 700 hombres que avanzaron a Boaco, a los cuales se sumó una columna de la Tendencia Proletaria, procedente de Chontales (para sumar por lo menos 900 hombres), bien pudieron adentrarse en el departamento de Managua, desde la mañana del 18 de julio de 1979; pero no lo hicieron así, porque no recibieron la orden, ni tampoco tuvieron la iniciativa ofensiva de hacerlo.

Con la distancia recorrida desde Matagalpa hasta Boaco (98.9Km., de caminos de macadán), mejor hubiesen avanzado hacia el territorio del departamento de Managua, en vez de llegar a una ciudad abandonada por una escuadra de guardias somocistas, el día antes.  Los guerrilleros de Chontales pudieron cumplir la misión de tomar el control de Boaco y 700 hombres hubiesen avanzada desde Matagalpa a Managua, sin desviarse hasta Boaco.

Al fin y al cabo, la distancia entre Matagalpa y la capital es de 129Km., pero con una carretera pavimentada, que facilita un desplazamiento más rápido de los vehículos de una caravana militar. Por lo tanto, la diferencia de 30Km., entre las rutas Matagalpa-Managua y Matagalpa-Boaco, la diferencia de calidad en las carreteras, la ciudad de Boaco abandonada por la GN (la información de inteligencia también pudo evitar el viaje innecesario del convoy guerrillero) y sobre todo la necesidad de asediar, cercar o acechar a la capital lo antes posible, hubiesen justificado modificar el plan original y apuntarse por el avance ofensivo hacia Managua, como lo hizo el Frente Occidental desde el 8 de julio de 1979 sobre Pancorva, en la carretera León-Izapa, y desde el 14 de julio, sobre los caminos rurales hacia La Paz Vieja y La Paz Centro, hasta vencer a la GN en todos esos lugares mencionados, incluyendo Nagarote, y adentrarse, en las primeras horas de la tarde del 18 de julio de 1979, en el territorio del departamento de Managua, pasando por Mateare y los Brasiles, acampar en el empalme de Xiloá, a las cinco y media de la tarde y explorar el Open Tres (hoy Ciudad Sandino).

No puede olvidarse que el avance ofensivo del Frente Occidental (el único frente guerrillero en avanzar ofensivamente hasta la capital), reconocido por el Comandante de la Revolución Cubana, Fidel Castro y el estado mayor del ejército cubano, permitió recorrer una distancia de 91Km., desde León a Managua, de acuerdo a las carreteras pavimentadas que unen la ciudad universitaria con la capital. No obstante, la distancia recorrida es mayor, si se suman los kilómetros de caminos rurales desde León hasta La Paz Centro, donde sucedieron combates muy cruentos.

Sin embargo, existen evidencias, como hechos históricos comprobados e irrefutables, y en consecuencia científicos, que demuestran de que el Frente Occidental Rigoberto López Pérez (FORLP), acechó Managua, desde el empalme de Xiloá y el Open Tres, a partir de las 5:30 de la tarde del día 18 de julio de 1979, y al amanecer del  19 de julio se lanzó al asalto sobre Managua, siendo el primer frente guerrillero en entrar y tomar el control del búnker de Somoza y de todo el complejo militar de la Loma de Tiscapa (Club de Clases, Casino Militar, centro de estudios generales de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería, Colonia Militar, Campo de Marte, Hospital Militar, instalaciones de la Tercera Compañía, bodegas, etc.).

Las evidencias las constituyen testimonios de combatientes históricos del Frente Occidental, libros, revistas, periódicos, fotografías y vídeos. Entre los libros publicados se pueden mencionar: Un pueblo alumbra su historia (FSLN, 2010), De León al búnker (Cortez, 2003) y La toma del búnker de Somoza (Fisher, 2016, 2017 y 2020). De inapreciable valor como evidencia testimonial referente es la entrevista al comandante guerrillero Leopoldo Rivas Alfaro, realizada por la revista Visión Sandinista (2009), así como su testimonio extendido y profundizado en la segunda y tercera edición de La toma del búnker de Somoza.

Además, en la primera edición de La epopeya de la insurrección (Ortega, 2004; p. 436) se deja claro que los primeros guerrilleros sandinistas en arribar al búnker de Somoza, el 19 de julio de 1979, fueron los del Frente Occidental, comandados por Leopoldo Rivas. Por su parte, en el libro Sobre la insurrección (Ortega, 1981; p. 58), se enfatiza en que la ruptura del equilibrio militar estratégico ocurre con el empuje final y el asalto a la capital, de las fuerzas de occidente, que son las primeras en llegar a la Managua.

Existen varias fotografías publicadas en libros y otras aún no publicadas, tomadas por periodistas extranjeros, específicamente estadounidenses, como William “Bill” Gentile, Alex Persons (de la agencia de noticias United Press International, UPI), o por el equipo del periodista estadounidense-israelí Alon Reininger, quien se observa caminando junto a Oscar Cortés Marín (el Chele Marcos), cuando este último, se dedica a supervisar la distribución de los guerrilleros sandinistas, procedentes de León, quienes ya se habían ubicados en los distintos puntos del complejo militar de la Loma de Tiscapa, para impedir el ingreso de civiles, el desorden y el saqueo, según el testimonio de José Tomás Quintero Rodríguez (Enrique), quien era el segundo al mando de la columna guerrillera dirigida por el legendario y temerario combatiente conocido como el Chele Marcos.

Asimismo, en Youtube se pueden observar vídeos grabados por corresponsales de las agencias de noticias estadounidenses, como la NBC News y la ABC, que presentan a los guerrilleros sandinistas del Frente Occidental, entre ellos a Oscar Antonio Cortés Marín (el Chele Marcos), Noel Antonio Murillo Toruño (Comandante Cero), Leopoldo Rivas Alfaro (Oscar), Mario Rodríguez Vásquez, Gustavo Rodríguez Vásquez, Javier Hernández Cisne (Pepesca), Alberto Roque (Betín), Auxiliadora Martínez (la Chilo) y Francisco Zavala (el Pony), saltando vallas, plantas ornamentales y trotando, en disposición de asalto y combate, desfilando frente al búnker de Somoza, o bien, en la habitación principal del dictador Somoza Debayle (apuntando al retrato de Somoza García), conversando con periodistas extranjeros, o poniéndose botas militares nuevas.

Y como ahora, la tecnología de la información computariza o TIC, son muy útiles, les dejo los enlaces virtuales, del portal de Youtube, donde pueden observar los vídeos, que previamente mencioné:

 

Título: EL BÚNKER DE ANASTASIO SOMOZA

PGB

https://www.youtube.com/watch?v=UoW7bsngMyU  

Se muestra la llegada del Frente Occidental Rigoberto López Pérez (FORLP) a la Loma de Tiscapa. Aparecen trotando Noel Antonio Murillo Toruño (Comandante Cero), con un fusil IMI-Galil, y Oscar Antonio Cortés Marín (el Chele Marcos), portando un fusil Galil-Sar, ambas armas recuperadas a la Guardia Nacional.

El periodista norteamericano relata en inglés lo que observa y al final dice que es de la cadena noticiosa NBC News.

 

Título: VALOR FROM DARKNESS (CORAJE DESDE LA OSCURIDAD). Editado por la Universidad de Quinnipiac, Estados Unidos. 

https://www.youtube.com/watch?v=bJg7EeCYBgE 

 

A-. Desde los 15 minutos con 53 segundos (15:53) a los 16 minutos con 19 segundos (16:19). Entran los jóvenes guerrilleros sandinistas del Frente Occidental Rigoberto López Pérez (FORLP) y desfilan enfrente del búnker, entre ellos los hermanos Gustavo y Mario Rodríguez Vásquez (los Chocoyos), así como Alberto Roque (Betín) y Auxiliadora Martínez (la Chilo).

 

B-. Desde los 16 minutos con 25 segundos (16:25) a los 16 minutos con 35 segundos (16:35). Aparece Leopoldo “Polo” Rivas Alfaro conversando con un periodista extranjero y algunas personas salen corriendo del complejo de la Loma de Tiscapa.

El vídeo fue tomado de una filmación de la cadena noticiosa ABC.


Managua, Nicaragua, 16 de julio de 2022

Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.

leninfisherblogspot.com

domingo, 10 de julio de 2022

GERMAN POMARES, ROGER VASQUEZ Y LUIS FISHER: UNA ENTREVISTA

 

Germán Pomares, Róger Vásquez y Luis Fisher: una entrevista

 

Lenin Fisher

 

Róger Vásquez Berríos (llamado el Borrego) entrevistó a Germán Pomares Ordóñez (el Danto), en Costa Rica, en 1976. En dicha entrevista, Pomares mencionó a Luis Fisher, mi padre. La transcripción de la entrevista fue publicada en el portal digital de Memorias de la lucha sandinista (Baltodano, 2010) e incluye el audio de la grabación original, en el cual se hace referencia a Luis Fisher cuando han transcurrido desde una hora con 11 minutos y 45 segundos (1:11:45) hasta una hora con 12 minutos y 13 segundos (1:12:13).

El 25 de octubre de 2021, el periodista William Grigsby Vado, en el programa Sin fronteras, de Radio La Primerísima, leyó una gran parte de la entrevista hecha a Germán Pomares, uno de los guerrilleros sandinistas legendarios. De esa manera, yo me di cuenta de la entrevista y de la mención hecha sobre mi padre. Lastimosamente, estoy seguro que mi padre nunca supo de esa entrevista. De lo contrario, lo hubiese comentado alguna vez con sus hijos.  A continuación, transcribo textualmente, lo expresado por el Danto.

 

GPO: …el 10 de diciembre de ese año, 1962, me mandaron a decir de que me fuera para Honduras.

Ya me fui con Éntimo Carías Andino y con Francisco Trejos. ¡Ah! Ya a Narciso Zepeda, Aurelio Núñez, Boanerges Santamaría y Leonardo Tercero los habíamos sacado; se les sacaron pasaportes y se fueron para Honduras y de ahí se iban a ir para Cuba, porque sí se sabía que iban a recibir entrenamiento. Pero no les dieron pasaportes sino que les dieron un permiso para ir a Honduras, entonces se quedaron estancados en Honduras. Estando ahí estancados en Honduras, dijo el Coronel (Santos López): "Bueno, si no hay viaje y si ustedes quieren que los lleve para la montaña, me los llevo". Al saber que iban con el Coronel Santos López, se fueron los cuatro ellos, se fueron para la montaña. Ahí estaban los que habían estado con Alejandro Martínez: estaba Pedro Pablo Ríos, Faustino Ruiz (El Cuje), Bayardo Altamirano, Tomás Borge, Luis Fisher19 eran un montón de muchachos buenos, buenos caminantes y más preparados ideológicamente. Todo el resto se había ido.

 

RV: ¿Los que habían estado con quién decís, adónde?

GPO: Habían estado con Alejandro Martínez, en la montaña en 1960, en Honduras. Con Alejandro Martínez estuvo Bayardo Altamirano, Pedro Pablo Ríos, Chico Toribio –nunca le supe el apellido–, "el Cuje" (Faustino Ruiz), "Wiwilí" Daniel García y Luis Fisher, un electricista, él trabaja en León como electricista, todavía.

Entonces, claro, ya con toda esa gente se comenzó a hacer el grupo de la guerrilla de 1963.

 

Al final del texto de la entrevista hecha por Vásquez a Pomares, se presentan muchas notas aclaratorias. La número 19 de éstas, dice lo siguiente:

La mención de Luis Fisher es una confusión de Germán Pomares, porque éste [se refieren a Fisher], no participó en este guerrilla, como se verá, estuvo en el grupo que se intentó establecer en las montañas del Norte y se desmovilizó después del incidente de Carateras.

 

Esta nota aclaratoria merece una aclaración, porque Luis Fisher Pérez, en el año 1962 se dedicó a la tarea orientada por Carlos Fonseca, de formar la primer escuela de entrenamiento militar del Movimiento Nueva Nicaragua (MNN), dentro del país, la cual estaría ubicada en Casa Colorada, municipio del Crucero, en el departamento de Managua, cerca de un cuartel de la Guardia Nacional y de una hacienda de Luis Somoza, para lo cual contaría con el respaldo de Germán Gaitán. La casa abandonada, donde estaba la escuela militar, era propiedad del papá de Germán Gaitán. La escuela militar fue descubierta; y Fisher y Gaitán fueron capturados por la GN, en junio de 1962. Fisher fue confinado a Greytown y liberado en 1963, por una amnistía decretada por el presidente René Schick. Así que, no hubo tal desmovilización después del incidente de Carateras, el cual no fue en 1970, como señala la nota aclaratoria de Memorias de la lucha sandinista, sino que en 1963.

Entonces, cuando el Danto señala que en Honduras, en 1962, estaban varios compañeros que anduvieron con Alejandro Martínez, en el movimiento guerrillero Frente Revolucionario Sandino (FRS), no necesariamente está confundido, porque estos compañeros se estaban trasladando clandestinamente desde Cuba hasta Nicaragua, vía México y Honduras. En otras palabras, pudieron haber coincidido en ese lugar y momento, por algunas horas o días. De hecho, Luis Fisher apuntó que él ingresó a Nicaragua junto a Daniel García (Wiwilí) y que fue el propio Tomás Borge quien les dio orientaciones para salir desde Honduras hacia Nicaragua. Es muy llamativo que el Danto se refiriera a ese grupo de jóvenes como: eran un montón de muchachos buenos, buenos caminantes y más preparados ideológicamente.

A continuación transcribo, textualmente, parte del testimonio de Luis Fisher Pérez sobre su ingreso a Nicaragua, por Honduras, después de salir de Cuba y pasar por México:

Regreso clandestino a Nicaragua

El regreso a Nicaragua se caracterizó por la desaparición repentina de compañeros. De repente no veíamos a alguien y nos preguntábamos entre nosotros mismos. Después que desaparecieron los primeros dos, nos convencimos de que nuestro turno tenía que llegar.  Carlos Fonseca Amador fue el primero que desapareció.”

Un día, me llegó el turno a mí; me dijo Noel Guerrero: Fisher te quedás conmigo en la tarde. Ya había desaparecido “Wiwilí”, que era muy amigo mío, yo le preguntaba muchas cosas. Entonces, me llevaron a una casa en La Habana, me sacaron a pasear. Al día siguiente tenía que salir para Honduras con un pasaporte de un estudiante universitario hondureño. Pasé practicando la firma del estudiante durante 3 ó 4 días; sólo interrumpía la práctica para comer y bañarme. Memoricé la edad, dirección y todos los datos del estudiante. A los diez días de estar ahí, salí.

La ruta que me dieron los compañeros era: Cuba, México, Honduras; el viaje era por avión; salí de Cuba un poco después de la una de la tarde; iba de traje, llevaba una valija, varios pantalones y una cobija en la valija. Yo traía el libro de Gregorio Selser llamado “Sandino, General de Hombres Libres”, envuelto en una sábana. A partir de ese momento todo estaba bajo mi responsabilidad.  Llegué al aeropuerto de México como a las cinco de la tarde, había mucha neblina. Todos los aviones que aterrizaban ahí iban a una zona común donde había por lo menos dos aviones; pero el de Cubana de Aviación no iba a esa zona.  Cuando comenzamos a bajar en el andén ancho y de concreto que te llevaba desde el avión hasta migración, nos recibió una batería de fotógrafos gringos, que te retrataban desde todos los ángulos mientras recorrías el andén hasta que entrabas al edificio.

No podía demostrar nerviosismo, tenía que demostrar una actitud normal. Estaba advertido de que esos fotógrafos eran de la CIA. Mostré el pasaporte; abrieron la valija; salió el libro de Selser; no podían cerrar la valija; pregunté por el libro y me respondieron que lo tenía que reclamar en una procuraduría; por supuesto que no fui a reclamarlo. Pasé la prueba.

Mientras estaba en el salón de espera, caminaba para que me vieran; de repente apareció una muchacha; ella me dijo la contraseña y yo respondí; me preguntó sobre el viaje y dijo que me guiaría; me llevó en un carrito a un hotelito, me llevó a comer y me dijo que no saliera del hotelito para nada, ni que abriera la puerta, que no hablara con nadie porque era peligroso por los ladrones. Dos días después, llegó una persona a traerme; yo tenía que estar siempre listo. Me llevó al aeropuerto con el boleto para Honduras.  En la aduana de Honduras logré pasar; ahí fue lo más crítico, porque los mismos guardias que nos chequearon cuando íbamos para Cuba estaban ahí otra vez. Nada más que yo regresaba rasurado, sin bigotes.

En la sala de espera, del aeropuerto hondureño, cuando yo estaba viendo una vitrina, apareció un muchacho, al que le di la contraseña y me llevó en un microbús a una casa de seguridad donde encontré a “Wiwilí”y Tomás Borge; en esa casa estuvimos cinco días.

Una tarde, Tomás Borge nos dijo que ingresaríamos a Nicaragua en pareja, “Wiwilí” y yo; que nos iríamos con un vaqueano nicaragüense. Salimos en un jeep Land Rover como a las 8 de la noche, viajamos a través de un camino difícil, hasta que llegamos a las 12 de la noche a la casa de un campesino, donde dormimos dos horas. A las dos de la madrugada, iniciamos a caminar hacia Nicaragua. Como a las cinco de la mañana caminamos a través de una serranía con muchos pinos. Al rato, el campesino nos dijo: aquí estamos en Nicaragua. Sólo van a subir y bajar este cerro, ¡pero qué cerro!; allá abajo, está una hacienda; hablen con el señor de esa hacienda.  Así fue, el señor nos recibió, nos dio unas alforjas y un sombrero de palma. Nos dijo: aquélla es la carretera vieja que va para Ocotal; a 50 metros está la pavimentada; a las seis pasa un microbús para Managua. Al ratito pasó el microbús y nos montamos.

Clandestino, miré a mi papá

A las 7:30 – 8:00 a.m., pasamos por Estelí porque en ese tiempo no había by-pass, desvío o carretera de circunvalación; así que, pasamos por el centro de la ciudad. Cuando pasamos por el parque central, el microbús iba lento buscando pasajeros. “Wiwilí” iba sentado adelante y yo atrás, con algunos asientos de distancia. Yo ví a mi papá caminar en la acera del Parque Central en el mismo sentido en que íbamos nosotros. Yo no sabía cuánto quería a mi papá; me di cuenta hasta ese momento; yo estuve a punto, a un pelito de violar las medidas de seguridad del clandestinaje; casi me bajo; quería bajarme del bus y darle un abrazo a mi papá, sentirlo cerca de mí; pero no lo hice; me bajé el sombrero para cubrirme la cara y evitar que mi papá me viera cuando pasáramos enfrente de él; y me fui con esa congoja durante todo el viaje hasta llegar a Managua. Sólo recordaba a mis hermanitas, a mi mamá. Se me chorrearon las lágrimas. Lloré, claro que lloré, pero en silencio.

Llegamos a Managua y nos bajamos en la carretera norte. Pagamos un taxi para ir por Campo Bruce por donde era la tercera compañía de la Guardia Nacional; yo me orientaba porque ya conocía Managua; era la Managua antes del terremoto de 1972. “Wiwilí” no se orientaba porque era campesino de verdad. Esa acera de la tercera compañía era como la cárcel 21 o de la Aviación en Managua. Fui a la casa esquinera que me habían indicado, eran como las diez de la mañana, toqué la puerta y quien me abrió fue, una señora que después supera que era la mamá de Silvio Mayorga, quien se parecía mucho a Silvio; me preguntó qué desean, le dije que tenía que esperar a un compañero y le di la contraseña (que era la mitad de un billete de un córdoba). Nos dijo que pasáramos, nos atendió. Ella fue a traer la contraseña, la otra mitad del billete. Ahí estuvimos todo ese día.

La orden era que “Wiwilí” tenía que quedarse ahí y que a mí me llegarían a traer en la tarde. Así fue. Como a las cinco y media, se apareció Germán Gaitán, a quien yo no conocía. Me preguntó si yo era Fisher. Vos te venís conmigo. Me fui con Germán Gaitán. El iba platicando con el conductor del taxi, que para mí era un colaborador. Pasamos por el centro de Managua, luego pasamos por Altagracia; ya como a las seis de la tarde llegamos a una quinta.  Se bajó Germán, habló con la gente de la casa y me dijo que entrara. Ahí en esa casa, que era de una familia apellido Baltodano, encontré a Carlos Fonseca Amador con quien estuve durante una semana compartiendo el mismo cuarto. Carlos leía mucho; fumábamos los dos; cuando no platicaba, Carlos estaba leyendo.

 

Otro detalle que me llamó mucho la atención fue que el Danto, en 1976, está bien informado sobre Luis Fisher y dice que es: …un electricista, él trabaja en León como electricista, todavía. Después de casi 15 años de no verse personalmente, el Danto había tenido noticias sobre Fisher.

Esto pudo ser posible porque Luis Fisher Pérez, en 1963, al ser liberado, entró en contacto, en la ciudad de Estelí, con Oscar Benavidez Lanuza (el mismo que cayó combatiendo en Nueva Guinea, en mayo de 1979, y que fue uno de sus 20 alumnos en la primera escuela militar del MNN, en Casa Colorada, el Crucero). Benavidez, Fisher y otros se fueron al cerro Kilambé a esperar a la guerrilla de Raití-Bocay, para integrarse a la misma; pero nunca pasaron por ellos, debido al desenlace negativo de dicha incursión guerrillera. Fisher fue el último del grupo en bajar del Kilambé.

Después, al sobrevivir, en Estelí, a un intento de asesinato por parte de un agente de la Oficina de Seguridad Nacional (OSN), llamado Migdonio, Luis Fisher se trasladó a vivir a León, donde contactó a Sócrates Flores Vivas, todavía un estudiante de medicina, con quien se comunicó durante un poco más de la segunda mitad de la década de 1960.

Migdonio era un tipo flaco, muy flaco. Era el famoso torturador de la Guardia Nacional en Estelí. Fue compañero de Francisco Rivera (el Zorro o Rubén), en la escuela de párvulos y se dedicó por un tiempo a la venta ambulante de Kola Shaler, según se lee en el libro La marca del zorro (Ramírez, 1989). Por otro lado, en el libro De mi barrio salieron los muchachos (Lazo y Hernández, 2013), se describe que en 1979, en la hacienda "el Descanso", un pequeño grupo de combatientes sandinistas ajustició al temible Migdonio, cabo de la Guardia Nacional.

Y finalmente, entre 1973 y 1976, Fisher y sus hijos fueron vecinos de Iván García Abarca, un líder obrero de la construcción, sindicalista, que llegaría a ser uno de los fundadores del Frente Occidental Rigoberto López Pérez, en febrero de 1978, que dirigirían la Insurrección de Septiembre de 1978, en León.

Por lo tanto, Benavidez, Flores y García seguramente fueron la vía para mantener, de alguna manera, informados a los veteranos compañeros de Fisher, desde los tiempos del FRS y de la fusión de este movimiento con el MNN, en Cuba, donde Fisher conoció a Germán Pomares. Quiero citar textualmente, lo expresado por Fisher en su testimonio, sobre el Danto:

 

En esta etapa de entrenamiento [en Cuba], conocí a Germán Pomares Ordóñez, cuando todavía no lo llamaban El Danto, sobrenombre que posteriormente le pusieron el coronel Santos López y Víctor Tirado López, en el transcurso de la guerrilla de Bocay, en 1963…

Finalmente, otra cita textual del testimonio de Fisher, sobre como un grupo de jóvenes esperó a los guerrilleros de Raití y Bocay:

Oscar Benavides Lanuza: contacto en Estelí

Un día salí a dar una vuelta en Estelí y me encontré en el parque central a Oscar Benavides Lanuza, uno de los que yo había entrenado en la primera escuela político-militar del FSLN, situada en Casa Colorada, El Crucero, Managua. Me dijo que él tenía un contacto para apoyar a la guerrilla en la montaña, dentro de una semana, para dirigirnos a Matagalpa. Yo sabía que esa era la columna a la que yo pertenecía, desde que estaba en Cuba, y que venía entrando por Jinotega. El me preguntó si quería participar y le respondí que estaba dispuesto.

En el cerro Kilambé: Raití-Bocay 1963

Una mañana salí con el compañero Oscar Benavides Lanuza y fuimos a Matagalpa, en la casa de seguridad había ocho jóvenes; el dueño de la casa era un zapatero colaborador. A la tercera noche, nos llevaron montaña adentro. Llegamos hasta el Kilambé; viajamos en un jeep largo, de doble transmisión, hasta cierto punto. Pasamos todo un día enmontañados. Continuamos en las faldas del Kilambé; subimos durante dos horas para ubicarnos. El muchacho líder, apellido Navarro, pelo liso, bajo, tenía mucha conciencia revolucionaria. Llevábamos provisión y esperamos 20 días en el Kilambé a los compañeros de la columna. Eramos 11 jóvenes, la comida se había agotado dos días antes, el invierno era intenso, llovía mucho y hacía mucho frío. Navarro tuvo que ir a Matagalpa.

Esperamos. A los 10 días, Navarro regresó desde Matagalpa y nos dijo la verdad: la guardia detectó a los compañeros y les causó muchas bajas; tendremos que salir poco a poco para que ustedes estén listos para un siguiente llamado. Salimos de cuatro en cuatro; yo me quedé de último. Me fui a Managua desde donde hablé a mi casa en Estelí. Eso correspondió al fracaso del movimiento guerrillero en Raití-Bocay en 1963, donde murió “El Cuje” que era un gran amigo mío.  Ellos no pudieron llegar hasta el Kilambé a traernos a nosotros.

Yo siempre estuve dispuesto a engrosar las filas guerrilleras. Ya tenía mucha conciencia revolucionaria. No era sólo el odio contra la dictadura como cuando me incorporé al Movimiento Revolucionario Sandino. Ya tenía conciencia de clase, de obrero, tenía un norte bien definido para luchar.

Conocí el quetzal en el cerro Kilambé; ahí miré volar a varios quetzales, verdes; en esa época se miraba el quetzal ahí; el quetzal es de tierra helada, fría; en ese tiempo en el Kilambé se formaba una neblina impenetrable, todo se mantenía húmedo. En el Kilambé también oí cantar al jilguero, que es un pájaro chiquito, que se para en la punta del árbol más alto y comienza a cantar con su tremendo trinar; está tan alto y es tan pequeño que vos no lo ves, sólo oís su canto.


Nota: Carateras se ubica, a orillas del río homónimo, a unos cinco kilómetros del municipio La Dalia, en el departamento de Matagalpa. En dicho lugar había una sucursal del Banco Nacional, que en 1963 iba a ser asaltada por un grupo de jóvenes armados y vestidos de verde olivo, los cuales habían realizado algunas acciones y fueron denunciados por un campesino. Los rebeldes se enfrentaron a dos soldados de la Guardia Nacional, que estaban en el banco. Uno de los jóvenes resultó herido y capturado; mientras los demás lograron huir. El herido tenía alrededor de 20 años de edad y se llamaba Luis René Barrantes Gutiérrez, quien era originario de Estelí y fue ingresado en el hospital de Matagalpa. Después de ser liberado, fue corresponsal del diario La Prensa y murió asesinado por la Guardia Nacional, el 16 de julio de 1969, cuando cubría como periodista, en Estelí, el entierro simbólico de Alesio Blandón, uno de los tres jóvenes que cayeron combatiendo  en Santo Domingo, Managua, el 15 de julio de 1969, el mismo día en que también murió en combate Julio Buitrago Urroz (Grigsby, W. Sin fronteras. Radio La Primerísima. Viernes 3-3-2023: https://radiolaprimerisima.com/sin-fronteras-viernes-3-de-marzo-de-2023/ minuos del 10 al 20).

Referencias

Baltodano, M. (2010). Memorias de la lucha sandinista. https://memoriasdelaluchasandinista.org/view_stories.php?id=137

Fisher, L. (2010). Mi vida, mi revolución: la vida de un obrero llamado Luis Fisher. Universitaria. León, Nicaragua.

https://es.slideshare.net/xavierlara/mi-vida-mi-revolucion-version-pdf-luis-fisher

https://es.scribd.com/document/208242801/Mi-Vida-Mi-Revolucion-Version-PDF-Luis-Fisher


Managua, Nicaragua, 10 de julio de 2022 y 8 de marzo de 2023.

Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.

leninfisherblogspot.com

https://www.blogger.com/blog/posts/1006068090057512799