jueves, 30 de diciembre de 2010

Dr. ROSENDO RUBI ALTAMIRANO: "PADRE DE LA RADIOLOGIA EN NICARAGUA"

Dr. Rosendo Rubí Altamirano:
“Padre de la Radiología en Nicaragua”


Nuestra capacidad para producir imágenes
es mayor que nuestra capacidad para entenderlas,
y nuestra capacidad para encontrar problemas
es mayor que nuestra capacidad para resolverlos.

Howard Sochurek


Lenin Fisher

Rosendo Rubí Altamirano nació aproximadamente en 1862 y murió el 6 de enero de 1942 (a los 80 años de edad). Su esposa fue Josefa Margarita Otero, quien murió el 4 de mayo de 1942, y con la cual tuvo ocho hijos, de los cuales dos murieron jóvenes. (1)

            El era un poco mayor que el doctor Luis H. Debayle Pallais y que el “Príncipe de las Letras Castellanas” Rubén Darío. No era un discípulo más joven que el “El Sabio” Debayle como se ha descrito.  La lápida de su tumba en la ciudad de León dice que murió en el año de 1940, lo cual se considera incorrecto sobre todo por el pequeño obituario del periódico estadounidense The New York Times fechado en 1942 (1). Era tres años mayor que el Dr. Debayle y cinco años mayor que el poeta Darío. The New York Times describió en su obituario lo siguiente (2):
                       
“Dr. ROSENDO RUBI
Special Cable to THE NEW YORK TIMES
MANAGUA, Nicaragua, Jan. 7-
Dr. Rosendo Rubi, leading physicist
of Nicaragua, died yesterday at
the age of 80. He was a pioneer
in the field of wireless telegraphy
and was sent to the St. Louis Ex-
position by President General José
Santos Zelaya to demonstrate his
experiments. He was called the
Nicaraguan Marconi. Dr. Rubi
was Professor of Physics for many
years at the University of Leon.
The New York Times. Thursday, Jan. 8 of 1942”


“Dr. Rosendo Rubí
                        Cable especial para The New York Times
Managua, Nicaragua, 7 de enero.
El Dr. Rosendo Rubí, un prominente físico de Nicaragua, murió ayer a la edad de 80 años. Era un precursor en el campo de la telegrafía sin hilos y fue enviado a la exposición de San Luis por el presidente y general José Santos Zelaya para demostrar sus experimentos. Le llamaban el Marconi nicaragüense. El Dr. Rubí fue profesor de física por muchos años en la Universidad de León.
The New York Times. Jueves, 8 de enero de 1942.”

            Aunque el obituario es relativamente breve, debe valorarse que The New York Times lo consideró como una noticia que valía la pena publicar, sobre todo si se toma en cuenta que el Dr. Rubí Altamirano era originario de Nicaragua, un país pequeño, y porque en 1942 se desarrollaba en su máxima intensidad la Segunda Guerra Mundial, independientemente de que el cable haya sido enviado desde Managua (comúnmente, todo cable es enviado desde el lugar donde se origina la noticia) y que refleje más el concepto que los nicaragüenses tenían del Dr. Rubí A., que la opinión de The New York Times.
En el año 1900, Rosendo Rubí inventó un aparato para la transmisión de la voz por ondas hertzianas de radio (sin hilos). El doctor Rubí Altamirano y sus amigos hicieron esfuerzos para patentar su invento en Nueva York, pero el italiano Guillermo Marconi patentó un invento similar en esa ciudad antes que el nicaragüense (3). Desgraciadamente, no tenemos ninguna evidencia concreta de que el invento ocurrió en 1900, sólamente las palabras de Rubén Darío, quien escribió que Rosendo Rubí patentó su invento en 1900 (4). Esto es sumamente improbable. Sólo tenemos evidencia de un viaje a los Estados Unidos, en 1904, y la mención de una demostración de su invento en León en 1902. (3)
Rubén Darío, que regresó a Nicaragua el 23 de noviembre de 1907, describió en el capítulo número tres de su obra titulada “Viaje a Nicaragua e Intermezzo Tropical”, lo siguiente: “Y hasta alguien como un Charles Cros nicaragüense ha habido que ha experimentado allá un sistema de teléfono sin hilos mucho antes de las hoy triunfantes tentativas de electricistas europeos. Me refiero al doctor Rosendo Rubí, que obtuvo en Washington una patente el año de 1900.” (4)
Entre la familia Rubí Moncada y otras que lo conocieron, lo que se recuerda es que el Dr. Rubí Altamirano trató de conseguir la patente, pero no lo logró. No sabemos en cual ciudad exactamente trató de patentar su invento. Aparte de San Luis, Missouri, no sabemos si visitó otra ciudad durante su estadía en los Estados Unidos, en 1904. (1)
 El Dr. Rubí Altamirano merece nuestro reconocimiento porque sobresalió en la ciencia cuando en nuestros países no dan importancia a las matemáticas ni a las ciencias. (1,3). En el frontispicio colonial de la casa donde experimentó el Dr. Rubí A., en León (Iglesia El Calvario 1 cuadra y media al oeste; a mano izquierda), se puede leer una placa, donada por Hernán González, que dice (1):

“En esta casa se hizo el primer experimento de radiotelefonía por el sabio doctor Rosendo Rubí, en presencia del primer magistrado de la nación, general J. S. Zelaya, en el año de 1902.
En recuerdo del magno acontecimiento, la ciudad consagra esta placa recordativa a su hijo eminente.” (1)

El Dr. Carlos Berríos Delgadillo en su ensayo “Breves biografías de los grandes médicos nicaragüenses del pasado” publicado en León, Nicaragua, el 18 de octubre de 1950, presentó la biografía del Dr. Rosendo Rubí A., en la página 17, y algunas breves referencias sobre el Dr. Rubí A., en las páginas 11, 12 y 16. (1)

El Dr. Rubí Altamirano y su familia vivían enfrente de la Casa de Salud del Dr. Debayle Pallais, en lo que se llama el barrio El Sagrario, que es parte del centro histórico de la ciudad, en la casa que era de la familia Moncada. Cuando el Dr. Rubí A., introdujo el equipo de rayos X (el primero en hacerlo en Nicaragua, en 1902), el Dr. Debayle P., le enviaba pacientes para tomarle placas de rayos X. Rubí y Debayle eran colegas médicos. (1)

            Entre mayo y junio de 1904, el Dr. Rosendo Rubí Altamirano estuvo presente en la exposición o feria mundial realizada en St. Louis, Estados Unidos, con el objetivo de presentar el resultado de sus experimentos de telegrafía sin hilos. El gobierno de Nicaragua encabezado por el general liberal José Santos Zelaya, quien gobernó el país durante 16 años sin realizar elecciones, construyó un pabellón, o sea, un edificio especial para que fuera ocupado por los representantes de Nicaragua.  Probablemente, el gobierno nicaragüense quería causar buena impresión al Congreso de Estados Unidos en medio de la selección de Panamá o Nicaragua para construir un canal interoceánico. De los países latinoamericanos sólo Argentina, Brasil, México y Cuba construyeron edificios más grandes que el de Nicaragua. (1)

      Rosendo Rubí fue un físico de gran ilustración, que fue el primero en aplicar en Nicaragua los rayos X. “Existe para su nombre aureola de gran prestigio por sus célebres ensayos sobre Telegrafía (sic) sin hilos comentados en San Luis, Missourí (sic) en 1904.” (5).  Rosendo Rubí fue conocido por inventar un sistema de teléfono sin hilos que patentó en Washington, EE.UU., en 1900. (6)

Según José H. Montalván los rayos X se usaron por primera vez…“En Nicaragua en 1902. Parece que entre nosotros fueron los Drs. Debayle y Rubí los cultivadores de este maravilloso método de investigación. Es realmente sorprendente que un año después de su descubrimiento ya Centroamérica los conociera no obstante los lógicos atrasos de la época y la dificultad de transporte.” (5).  En 1896 fueron usados en Chile y Guatemala; y en 1898 en Honduras. En Nicaragua, los rayos X se usaron siete años después de su descubrimiento (5). El Dr. Luis Henry Debayle Pallais regresó de Francia en 1890 (6,7). En 1901, el Dr. Montoya Flórez (sic) llevó el primer equipo de rayos X a Medellín, con el cual se tomó la primera placa radiográfica en Colombia, y en 1911 se tomó la primera radiografía en Bogotá (8). En 1896 también se usaron por primera vez los rayos X en Brasil, Venezuela, México y Argentina. (9)

            El Dr. José H. Montalván escribió en 1960 sobre el uso de los rayos X por primera vez en Nicaragua; él fue Rector de la Universidad Nacional de Nicaragua y por lo tanto, una persona bien informada, que escribió sobre un hecho de 1902, o sea, 58 años después. El Dr. Luis J. Espinoza Rodríguez publicó sobre este tópico en 1995, es decir, 93 años después. Y en su escrito se basó el Dr. Elías Corea Fonseca en el año 2000, o sea, 98 años después de que según José H. Montalván vino el primer aparato productor de rayos X.

            ¿Si Guatemala tuvo su primer aparato de rayos X en 1896 y Honduras en 1898, por qué Nicaragua no lo pudo obtener en 1902? Si el primer equipo de rayos X que vino a Nicaragua hubiese venido hasta en 1920, hubiese coincidido el hecho con la llegada de “El Cuarteto de la Sorbona” (Drs. Humberto Tijerino, Alcides Delgadillo, Alfonso Argüello y Alberto Martínez). Y si hubiese sido en 1920, los doctores Debayle Pallais y Rubí Altamirano habrían tenido 55 y 58 años respectivamente; y el Dr. Juan José Martínez Moya habría traído el segundo aparato de rayos X a Granada en 1920 o después de 1920. El apogeo de la actividad científica del Dr. Rubí A., fue entre 1900 y 1904 (intento de patentar y presentación de la telegrafía sin hilos en Estados Unidos). 1902 es un año que está dentro de ese pequeño período; precisamente el año en que José H. Montalván atribuye al Dr. Rubí Altamirano haber traído el primer aparato productor de rayos X a Nicaragua.

Lo que sí es cierto, es que el Dr. Rosendo Rubí A., no pudo hacer funcionar inmediatamente un aparato de rayos X entregado por el presidente Bartolomé Martínez al Hospital San Vicente de Paúl de la ciudad de León, en el año de 1919, debido a que hacía falta una pieza (10). Este fue quizás, uno de los primeros aparatos de rayos X en dicho hospital. Lo anterior, pudo haber generado la idea de que el Dr. Rubí Altamirano trajo hasta en 1920 el primer tubo de vacío, generador de rayos X.

Todo indica que el Dr. Rubí Altamirano tomó la primera radiografía en Nicaragua y que el Dr. Debayle Pallais fue el primer médico clínico referente, es decir, que remitió a un paciente para que se tomara una radiografía. Rubí Altamirano y Debayle Pallais trabajaron estrechamente aplicando los rayos X en León. Fue en 1902, en León, que inició el uso -y probablemente el abuso de los rayos X en Nicaragua-, dado que para entonces los tiempos de exposición eran de varios minutos (15 minutos o más); y porque hasta 1912, o sea, 15 años después del descubrimiento de W. C. Roentgen, los científicos se dieron cuenta realmente qué eran los rayos X: una onda electromagnética con longitud de onda muy corta y alta frecuencia. No deja de ser sorprendente que, mucho tiempo antes de que los científicos supieran la verdadera naturaleza de los rayos X, ellos hayan empezado a desarrollar aplicaciones médicas en gran escala. (11)

El Dr. Carlos Berríos Delgadillo en su ensayo “Breves biografías de los grandes médicos nicaragüenses del pasado” publicado en León, Nicaragua, el 18 de octubre de 1950, (1,12) presentó la biografía del Dr. Rosendo Rubí A., en la página 17, y algunas breves referencias sobre el Dr. Rubí A., en las páginas 11, 12 y 16. (1)

“Rosendo Rubí. Vivió la vida modesta y sencilla de su laboratorio. Egresado de nuestra Centenaria Universidad, no sólo desempeñó con acierto y altruismo su profesión, sino que lleno de fervoroso anhelo por la ciencia, se convierte en eficaz investigador, hasta llegar después de paciente trabajo a descubrir los principios de la telefonía sin hilos.

Va a los Estados Unidos de Norte América, lleva a la exposición de San Louis de Missouri de 1904 su invento que le valió salvar las fronteras patrias y figurar como sabio en el Diccionario Ilustrado de la Real Academia Española.

De temperamento modesto, nunca sintió en su espíritu la vanidad del triunfo. Siempre le vimos deambular por las calles de nuestro León, con porte sereno, con paso vacilante por los años, llegar de tarde en tarde a dictar su clase de Física Médica a la Facultad de Medicina.

Murió como todos los sabios, sin mayores recursos económicos, pero con la tranquilidad del deber cumplido y la satisfacción de haber dado lustre a su patria.” (12)

            El Dr. Luis Jacinto Espinoza Rodríguez apenas mencionó al Dr. Rosendo Rubí, ubicó la traída del primer aparato de rayos X a Nicaragua en 1920 y aparentemente por un error de imprenta le llamaron José Rubí en el artículo publicado en Bolsa Médica de septiembre de 1995 (13,14). Y el Dr. Roberto Calderón Gutiérrez no se refirió al Dr. Rubí Altamirano en ninguno de los escritos o entrevistas revisadas.

Lastimosamente, Nicaragua no conserva la primera radiografía tomada en León por el Dr. Rosendo Rubí Altamirano, al contrario de Colombia que conserva la primera radiografía tomada por el Dr. Montoya Flórez en 1901. Sin embargo, el hecho de que no haya registros de la labor realizada con ese primer aparato de rayos X importado por el Dr. Rubí Altamirano no quiere decir que haya sido intrascendente, como lo calificó el Dr. L. J. Espinosa Rodríguez (9); sobre todo cuando la falta de registro, la pérdida de registro o el subregistro es un mal que cargamos como país. Pero existe una fotografía histórica, valiosa, en la que se observa al Dr. Rubí Altamirano a la par del tubo de vacío generador de rayos X, que él había traído a Nicaragua, con un paciente en decúbito supino, al cual le está tomando una radiografía.

Algunas de las noticias publicadas en Nicaragua al morir el Dr. Rosendo Rubí Altamirano, fueron las siguientes (1):

Diario La Noticia. Edición del 8 enero 1942

Murió el doctor Rosendo Rubí

Antenoche dejó de existir en León el distinguido [palabra irreconocible] doctor Rosendo Rubí notable médico y hombre de ciencia que se había dedicado al estudio de [palabra irreconocible] física, hace muchos años hizo interesantes experimentos de radio-telefonía. Fue catedrático de la Universidad de León. Su desaparecimiento ha sido muy sentido en los círculos sociales y profesionales de la metrópoli.
Presentamos nuestro sentido pésame a toda la familia del extinto.”

La Nueva Prensa. Edición del 7 enero 1942 (Año X, Época IV) [Página 1]

(Managua. Director-Editor: Gabry Rivas; Administrador: José Esteban Rivas)

Murió anoche en León el Marconi nicaragüense, Dr. Rosendo Rubí

Fue el precursor de la comunicación inalámbrica. En 1902, hizo sus primeros experimentos ante el entonces Presidente Zelaya, quien lo envió a los Estados Unidos para que exhibiera su invento en la Exposición de San Luis. León, 6 –La Nueva Prensa-Managua-Por teléfono
A las seis de la tarde de hoy dejó de existir en esta ciudad, el conocido hombre de ciencia, doctor Rosendo Rubí, médico y cirujano distinguido que gozaba del general aprecio en el seno de la sociedad metropolitana.
El doctor Rubí fue el precursor de las comunicaciones inalámbricas. En mil novecientos dos, hizo su primer experimento público en presencia del Presidente de la República General José Santos Zelaya, quien reconociendo sus méritos de hombre de ciencia, lo envió a los Estados Unidos a la exposición de San Luis para que presentara su invento. (pasa a la página 10)
[Página 10:]  Hace como un año, el Alcalde Municipal de esta ciudad, don Roberto De’Bayle, mandó a colocar una placa recordatoria en la casa donde se verificó el ensayo inalámbrico, edificio que pertenece a la familia Padilla Méndez de esta ciudad.
El doctor Rubí dedicó gran parte de su vida a los estudios de física, adquiriendo profundos conocimientos, por lo cual se le llamaba el Marconi nicaragüense.
Por nueve años fué profesor de físicas de la Universidad. Muere pobre como casi todos los sabios. Su nombre figura en la Enciclopedia Espasa. -Corresponsal.”

La Nueva Prensa. Edición del 9 enero 1942 (Año X, Epoca IV) [Página 6]

Honores póstumos de la Centenaria Universidad Leonesa al eminente doctor Rosendo Rubí

Pronunciaron discursos los doctores Alí Vanegas y José María Carmona.
León, 8-La Nueva Prensa, Managua.
Ayer en la tarde se verificaron los funerales del recordado maestro doctor Rosendo Rubí, al cual asistieron todos los elementos sociales de la ciudad.
El cortejo fúnebre salió de la casa de habitación de su viuda doña Chepita, en medio de una gran concurrencia, compuesta principalmente de profesionales y alumnos. El cadáver del Maestro fue llevado en hombros de sus discípulos hasta la Universidad, que encresponada, esperaba a uno de sus más queridos hijos.
Durante el acto tomaron la palabra los doctores José María Carmona y Alí Vanegas. En la Universidad pronunciaron sendos discursos el doctor Atanasio Salmerón, a nombre de la Juventud Médica y el doctor Salvador Pérez-Grijalva, a nombre de la Sociedad Luis H. Debayle.
Se hizo rememoración de los grandes Maestros idos, Dres. Debayle, Berríos, Marín y Lara, pilares del prestigio de esta Universidad y quienes, como el Dr. Rubí, se entregaron por entero a la juventud en el santo cumplimiento de sus vocaciones.
Los Decanos y miembros de ambas Facultades, la mayor parte de los médicos y abogados de León; alumnos universitarios y de intermediaria y público en general, acompañaron el cuerpo del que fuera bien llamado el Marconi nicaragüense, hasta su última morada. Su enterramiento tuvo lugar hasta las siete de la noche en el cementerio de Guadalupe.
Renovamos nuestro pésame a la familia doliente.”
“Palabras silenciosas, pronunciadas en el entierro del doctor don Rosendo Rubí por Alí Vanegas.
Señores:
El simún de la muerte azota al mundo y los flagelos de Dios, desde las páginas tremendas de la Biblia, convulsionan la Tierra, secan la hierba debajo de las ruedas de sus monstruos mecánicos y convierten las horas, en todos los confines, en un espantoso crepúsculo sangriento.
Pero no es esto lo que hoy agita y entenebrece nuestras almas. ¡No! Es que en medio de la inmensa barsúnda de la guerra y de la muerte, se ha dormido para siempre uno de los puros.
Este que durante su vida fue siempre un silencioso, hoy quiso morir como vivió: calladamente. Como actuó dando la vida –su vida– y dando la ciencia – su ciencia -, según el evangelio: sin que su mano izquierda supiera lo que hizo su mano derecha. Por eso ante su tránsito, yo no pronuncio: ¡ha muerto! Digo en voz baja: se ha dormido….
Y el doctor Rosendo Rubí, desde la eternidad, apaciblemente, ha de sentir la gran satisfacción de ese silencio, el mismo acaso que le arrulló sus sueños en su gabinete de físico e inventor eminente. Porque para él están de sobra las palabras, las inútiles palabras que se dicen a los que el mundo de los gritos imagina grandes.
¿Su vida? La música pura del silencio. Si en 1904, cuando inventó el telégrafo sin hilos, que le fue arrebatado, se le hubiera recibido en su patria con fanfarrias y laureles más o menos efímeros, él se hubiera sentido fuera de su lugar.
Es que eso, no era para él. Es que eso hubiera sido disonante en su vida de río fecundante que pasa como un sueño, abstraído y olvidado del mar. Están bien los fatuos honores del mundo para los que triunfaron, como en el juego de azar, en las finanzas, por un golpe de audacia. O de suerte.
Para este sabio que hoy se ha dormido en el regazo de la ciencia, yo tengo ahora, señores, en nombre de mi patria agradecida, la trémula oración de mi silencio.
He dicho.
Alí Vanegas.
León, Nicaragua.
8 de enero, 1942”

De la misma manera que en Cuba el Dr. Francisco Domínguez Roldán es considerado el “Padre de la Radiología”, el Dr. Rosendo Rubí Altamirano debe ser considerado no sólo pionero de la Radiología, sino que el padre de la misma en Nicaragua. El Dr. R. Rubí Altamirano tiene un sitio de honor como pionero, fundador y padre de la Radiología en Nicaragua, al igual que el Dr. Arturo Salazar en Chile; Dr. Darío González en Guatemala; Silva Ramos, Alfredo Brito y Francisco Pereira Nieves en Brasil; Dr. Tomás Varzi y Dr. Jaime R. Costa en Argentina; el químico Antonio Pedro Mora en Venezuela; Ing. Luis Espinosa y Cuevas en México; y el Dr. Montoya Flórez en Colombia; y el antes mencionado Dr. Domínguez Roldán en Cuba. (9)

El Dr. Rosendo Rubí Altamirano es más importante en la historia de la Radiología de Nicaragua de lo que hasta ahora se ha sabido, dicho, escrito o transmitido sobre él.

Por lo tanto, en el 115 aniversario del descubrimiento de los rayos X, honor y gloria para el “Padre de la Radiología en Nicaragua”, quien fue el primero en traer al país un tubo de vacío generador de rayos X hace 108 años; así como el primero en tomar una radiografía en el país, con la nueva clase de rayos que el 8 de noviembre de 1895 descubriera el alemán William Conrad Röntgen.

Managua, noviembre-diciembre de 2010

Referencias

1. Mayorga Rubí, E. http:/www.miestero.wordpress.com. Internet. 2010

2. http:/www.new-york-times-obituary. Internet. 2010
3. Kühl, E. Un nica quiso patentar la telefonía inalámbrica en 1904. La Prensa. Managua, Nicaragua. 26-9-2009. Internet. 2010
4. Darío, R. El viaje a Nicaragua e intermezzo tropical.  1909. Cultural. Managua, Nicaragua. 3ra. reimpresión: 2005
5. Montalván, J. H. Breves apuntes sobre deontología médica e historia universal de la medicina. Hospicio. Universidad Nacional Autónoma. León, Nicaragua. 1960. 231

6. Arellano, J. E. Luis Henry Debayle.  Pionero de la medicina en Nicaragua. Bolsa Cultural;  ed. 172; 19-1-2001. Internet 2010

7. Arellano, J. E. El sabio Debayle y su contribución a la ciencia médica en Centroamérica. Hispamer. Managua, Nicaragua. 2008: 300

8. Asociación Colombiana de Radiología. Historia de la Radiología. Página digital. Internet. 2010

9. Fisher, L. Historia de la radiología en Nicaragua: la senda de la luz invisible. Universitaria. Managua, Nicaragua. 2010: 316

10. Alvarado Sarria, R. Breve historia hospitalaria de Nicaragua. Hospicio. León, Nicaragua. 1969: 148

11. Hofman, J. A.M. The art of medical imaging. Philips. Eindhoven, The Netherlands. 2010

12. Wikipedia. La enciclopedia libre. Internet. 2010

13. Espinosa Rodríguez, L. J. Contribución a la historia de la radiología en Nicaragua. Bolsa Médica. No. 25; Sept. 1995: 3-9

14. Corea Fonseca, E. Historia de la medicina en Nicaragua. La Prensa. Managua, Nicaragua. 2000: 296

jueves, 18 de noviembre de 2010

MI VIDA, MI REVOLUCION: LA VIDA DE UN OBRERO LLAMADO LUIS FISHER. TESTIMONIO DE UN COFUNDADOR DEL F.S.L.N.

El testimonio de un cofundador del FSLN1

Henry A. Petrie

“… dentro del Movimiento Revolucionario Sandino
seguí la bandera del Héroe Nacional, fui
cofundador del Frente Sandinista de Liberación
Nacional y todavía enarbolo la bandera roja y
negra como militante del FSLN”.
Luis Fisher

1 Comentario de presentación del libro Mi vida, mi revolución…, testimonio de
Luis Fisher, editado por Lenin Fisher. 11 de noviembre del 2010. Paraninfo,
UNANLeón; León, Nicaragua.

I
De inicio, debo reafirmar que el testimonio sigue vigente en Nicaragua
en sus distintas modalidades: memorias, biografías, documentos, relatos
vivenciales, crónicas, entre otras. Su producción no ha cesado.
Nicaragua, escenario de numerosas luchas, desde las ancestrales hasta
nuestros días; escenario de la batalla de San Jacinto, de la gesta de
Zeledón y Sandino, de la guerrilla sandinista y donde tuvo lugar, tras la
liberación nacional, la Revolución Popular Sandinista. Muchas historias
fluyen por ahí, nuevas voces salen del silencio o de su mutismo para
incorporar nuevos datos, referentes o interpretaciones a la historia
reciente.

Entonces, no es cierto que el testimonio se haya hundido con la misma
Revolución, como lo dijera Valle-Castillo en su Carta prólogo De León al
Búnker (Editarte, 2003), de Guillermo Cortés Domínguez. Lo refuté en su
momento y lo reafirmo. Sucede que el amplio y complejo proceso de la
Revolución sólo había sido abordado desde perspectivas aún
restringidas, incluso, acomodadas en el nuevo estamento de poder,
encargado muchas veces de elogiar y destacar individualidades en
detrimento del aporte colectivo. Los textos testimoniales continúan
apareciendo y aportando nuevos elementos que deben considerarse con
seriedad, para provocar una justa revisión de la historia nacional en
general, y de los particulares procesos políticos y sociales acaecidos.

En Nicaragua y Centroamérica esa labor de registro, análisis y
construcción histórica no está suficientemente desarrollada. La historia
regional y de cada uno de nuestros países ha sido construida desde las
élites, las clases dominantes y por qué no reconocerlo, desde el
prepotente academicismo que soslaya la vivencia y aporte de los
verdaderos protagonistas o actores ancestrales y populares. Es decir, es
imperativo incorporar el punto de vista del marginado o excluido.
Oficial y públicamente en el sandinismo no conozco un esfuerzo de
construcción de su historia que incorpore datos, informaciones, versiones y
análisis dispersos, a fin de brindar a generaciones presentes y venideras
una perspectiva histórica más cercana a la realidad común. Este proceso
no sólo es válido para el sandinismo, sino para la nación en tanto nuestra
historia adolece de sesgos y grietas que deben ser saldadas. Por
ejemplo, la Revolución Popular Sandinista significó una ruptura
importante en la sociedad nicaragüense, que estableció una nueva
fundamentación histórica, razón por la que debe ser integralmente
analizada e incorporados sus aportes esenciales.

II
Desde mi concepción, “El testimonio hace constar o da fe de una realidad
social, histórica y política concreta. Se testifica, se infiere la verdad de un
hecho vivido o presenciado. Su fuerza y valor está en la autenticidad,
legitimidad y representatividad, elementos que a su vez le incorpora
credibilidad y autoridad capaz de producir efectos… No admite el
falseamiento o corrupción de los hechos o vivencias, por el contrario, su
consistencia está en el punto singular de verdad de quien nos da fe”.2

En Mi vida, mi revolución… de Fisher, encuentro autenticidad. Su
propósito no es la autoproclamación de héroe, tampoco sobredimensiona
sus acciones ni reclama honores. El nos comparte su participación en el
movimiento guerrillero de 1959 a 1962, germen y núcleo fundacional del
Frente Sandinista de Liberación Nacional; reivindica determinadas
verdades y corrige ciertas aseveraciones relativas a la historia
sandinista. A esta labor se dedicó Lenin Fisher como editor, hijo del
protagonista declarante o testigo combatiente, comprometido con la
verdad, respetuoso con la información vertida por el declarante y
garantía de transcripción fidedigna.

2 Connotación del Testimonio; Petrie, Henry A., 2004.

En el testimonio de Luis Fisher, encontramos presencia de los tres afluentes
definidos por mí en el 2004: primero, los sucesos y las experiencias
épicas; segundo: la participación social amplia, que en este caso tiene
lugar en el corte de café; tercero: el conflicto humano, donde tienen lugar
las emociones, el entorno familiar y las vicisitudes personales.
Lo interesante es observar el afloramiento de testimonios que incorporan
la dimensión humana individual, las incidencias y accidentes que
intervienen o condicionan la existencia humana personal. Es decir, cuando
el protagonista se ha visto involucrado en procesos épicos, no se estanca
ahí, sino que avanza en el curso que ha tomado su vida según las
circunstancias que lo determinan. Algo así como lo narrado por Gabriel
García Márquez en El coronel no tiene quien le escriba, donde el veterano
de una guerra civil queda esperando durante quince años la famosa
pensión que le prometiera el gobierno al finalizar dicha guerra. O lo
narrado por Robert Graves en El conde Belisario, donde un general héroe
muy querido y respetado por sus hombres y el pueblo de Constantinopla,
es objeto de una profunda ingratitud de parte del emperador Justiniano,
al condenarlo a la mendicidad por celo y envidia.
Las dos referencias anteriores son novelas. Pero en tal sentido, en
Nicaragua contamos con una obra testimonial pionera escrita en el 2002,
Y no dejo de luchar, testimonio de un combatiente por la vida, de Aldo
Briones Alizaga (Managua, 1958-2006).


III
¿Cuáles son los aporte principales del testimonio Mi vida, mi revolución..?:
Primero: El protagonista. Es un actor-testigo directo de la etapa
fundacional del Frente Sandinista de Liberación Nacional. Una voz que
emerge del silencio para brindar su versión de aquellos hechos
primigenios. Su beligerancia lo eleva a sujeto histórico sin proponérselo,
copartícipe de la construcción de las bases de un movimiento que
desarrollaría su potencial mediante la lucha política militar sistemática,
con un ideario estructurado, cuyos ejes principales fueron la libertad del
pueblo nicaragüense, el rescate de su historia de lucha y dignidad, su
realización como nación a través de programas sociales: alfabetización,
reforma agraria, autonomía caribeña, etc.
Segundo: Condición social y moral del protagonista. Sobre todo se trata
de un obrero, que luego de presenciar en su juventud el maltrato gringo
al trabajador nicaragüense y la masacre estudiantil del 23 de julio de
1959 en León, su conciencia se ve impactada de manera tal que lo llevan
al compromiso político y se decide por la lucha. Por distintas
circunstancias que relata, su participación se ve limitada, pero siempre
mantiene el vínculo orgánico necesario para procurar su contribución al
proceso revolucionario. Su humildad se aleja de la egolatría; su aporte lo
concibe como deber asumido, sin pensar en transcendencias ni mitos
históricos.

Tercero: los orígenes del FSLN desde una perspectiva de desarrollo
natural y dinámico. Sin duda, los aporte de Fisher en su testimonio, son
importantes desde la concepción de construcción de procesos, ya que nos
demuestra en su relato que el FSLN fue posible por una confluencia
histórica de pequeñas agrupaciones, de intereses comunes por el
derrocamiento de la dictadura somocista, siguiendo el ideal y el ejemplo
de Sandino. No fue entonces, una reunión de luchadores, preclaros o
ideólogos, que deciden en un solo acto y momento fundar un movimiento
revolucionario, guerrillero. De ninguna manera. Fisher nos sugiere que el
génesis del FSLN debe ser reescrito tomando en cuenta el proceso
gradual que conllevó y no a partir de un solitario y aislado acto. Nos
dice:

“En Las Trojes fue mi bautizo de fuego guerrillero; ahí comencé a sentir
la satisfacción de poder combatir a la dictadura somocista. Esos fueron
mis primeros granitos de arena para la posterior formación de lo que
se llamaría Frente Sandinista de Liberación Nacional. En el campamento
teníamos la bandera roja y negra del Ejército Defensor de la Soberanía
Nacional de Nicaragua (EDSNN) de Sandino. Fuimos el primer grupo
guerrillero, de todos los grupos que ingresaron por el norte y el sur, que
levantó la bandera del General de los Hombres Libres”. (p. 33).
“Nuestro grupo, el del FRS era el mayor. Fuimos el primer contingente
guerrillero del Movimiento Nueva Nicaragua (MNN) que después formó
el Frente Sandinista de Liberación Nacional”. (p. 42).

“Como se sabe, Fonseca Amador aceptó incorporar el apellido de
Sandino a la siglas del FLN para formar, después de un proceso de
discusiones y contradicciones internas, el FSLN”. (p. 45).

Cuarto: El imperativo de la unidad, desde el inicio y para siempre.
Atendido lo anterior, y habiéndose analizado bien el proceso génesis del
FSLN, se certifica que la UNIDAD ha sido el imperativo desde siempre. Es
interesante observar cómo los grupos guerrilleros de la época, todos
comprometidos con el cambio, con la revolución, confluyen y se sientan a
discutir el salto político organizativo mayor, la constitución de un
verdadero instrumento que reúna sus aspiraciones e intereses, que
evolucione a un movimiento de la revolución a partir del rescate de la
gesta de Sandino, de la formulación de un proyecto político
revolucionario concebido como propuesta ética a la sociedad
nicaragüense. La unidad fue entonces un imperativo desde el origen y
para siempre, por la que Carlos Fonseca apostara hasta entregar su
vida por esta causa. La unidad, sin duda, fue la partera del FSLN y la
matriz del triunfo de la revolución.

Fue como si Rubén Darío hubiese estado detrás de todos aquellos
beligerantes, diciéndoles al oído que unieran sus vigores dispersos, que
los unieran para hacer más vigorosa la dignidad de esta patria
pequeña, pero brava.


IV
Luis Fisher, a lo largo de su testimonio, nos da cuenta de tres situaciones
que deben corregirse en la historia escrita del sandinismo:
Primera corrección: Los miembros del Frente Revolucionario Sandino,
cuando tomaban acción en lugares fronterizos con Honduras en contra de
la Guardia Nacional, en los meses de febrero y marzo de 1960, se
enfrentaron al ejército hondureño. Fisher refuta a Humberto Ortega
Saavedra, en su obra La epopeya de la insurrección, en el sentido que no
fueron evacuados heridos, como éste dice, sino que capturados. Fueron
puestos en un avión hacia Cuba, gracias a la presión ejercida por los
estudiantes universitarios hondureños.

Segunda corrección: siempre con referencia a la obra de Ortega
Saavedra, que afirma que el primer himno del FSLN, Luchar y vencer,
“surgió de las guerrillas del valiente Julio Alonso Leclaire y que después
el FRS adoptó como propio”. Fisher refuta esto diciendo que el mismo
himno “fue escrito, musicalizado y grabado en Cuba, cuando el MNN y el
FRS se unieron allá, en 1961”.

Tercera corrección o aclaración: los miembros del MNN no fueron
capturados juntos o en un mismo acto en Casa Colorada, donde estaba
instalada la primera escuela político-militar (abril 1962). Las capturas se
realizaron en momentos diferentes, siendo el primer capturado Luis Fisher.

V
En Mi vida, mi revolución… también encontramos importantes pasajes que
nos reflejan la belleza y vitalidad de nuestra ecología en aquel tiempo,
que nos permite establecer comparaciones del grado de deterioro a
nuestro ambiente natural, haciéndonos un llamado implícito a detener la
depredación y al cuido. Pero también, constituyen muestras básicas de la
esencia poética del nicaragüense y de su arraigo ancestral. Pongamos
atención:

“En esos tiempo, 1951, eran unas montañas espesas y había muchos
animales: culebras, tigres, lagartos, leones, dantos, venados y chanchos
de monte. Estos últimos nos servían de alimento, pero eran realmente
peligrosísimos cuando encontrábamos a la manada. Los dantos pasaban
cerca de los campamentos nuestros. Mirábamos huellas de todo tipo de
animales y por supuesto a los animales. Los tigres llegaban a acechar a
los campamentos por la noche”. (pp. 19 y 20).


“En esos tiempo eran verdaderas montañas boscosas, espesas, montañas
de verdad. Había toda clase de pájaros, reptiles, pavones. Era tal el
bosque, la abundancia de árboles, que a veces a la 3 ó 4 de la tarde
ya no mirabas a corta distancia, sobre todo cuando se desataba el
invierno infernal, lluvioso”. (p. 21).

“Conocí el quetzal en el cerro Kilambé; ahí vi volar a varios quetzales,
verdes; en esa época se miraba el quetzal ahí; el quetzal es de tierra
helada, fría; en ese tiempo en el Kilambé se formaba una neblina
impenetrable, todo se mantenía húmedo. En el Kilambé también oí
cantar al jilguero, que es un pájaro chiquito, que se para en la punta
del árbol más alto y comienza a cantar con su tremendo trinar; está tan
alto y es tan pequeño que vos no lo ves, sólo oís su canto”. (p. 68).

Y finalmente, lo antropológico e intercultural, cuando refiere el modo de
vida y la cultura miskita en el Caribe nicaragüense, a saber:
“Los miskitos conservan sus tradiciones comunitarias; viven de la pesca;
los hombres salen a poner las mallas o redes y duermen allá donde
están pescando; a las 6 ó 7 de la mañana regresan y empiezan a
sonar la campana de la iglesia morava. Todo el pueblo sale a recibir a
los pescadores. Y la comunidad se reparte el producto de la pesca,
independientemente de la calidad buena o mala de la pesca” (p. 93).

VI
Mi vida, mi revolución: la vida de un obrero llamado Luis Fisher. Testimonio
de 111 páginas, editado por Lenin Fisher bajo el sello de Editorial
Universitaria UNAN-León, es un nuevo texto que se integra al inventario
nicaragüense del testimonio, y particularmente, de la lucha sandinista y revolucionaria.


Leído por Lenin Fisher en el Paraninfo de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (U.N.A.N. León), el jueves 11 de noviembre de 2010.