sábado, 23 de marzo de 2024

LEON: CUNA DE LA RADIOLOGIA NICARAGUENSE

 

León: cuna de la radiología nicaragüense

 

Lenin Fisher

 

Es una verdad, ampliamente aceptada, que León es la cuna de la medicina y la cirugía, en Nicaragua. Además, es la cuna de la especialidad médica llamada radiología, cuyo pionero fue el doctor Rosendo Rubí Delgado, quien era prácticamente un desconocido para los radiólogos, residentes de radiología y técnicos de rayos X, hasta los años 2010 y 2011, en que se publicaron la primera y segunda edición, respectivamente, del libro titulado: Historia de la radiología en Nicaragua, y que llevó por subtítulo: La senda de la luz invisible.

 

El ocho de noviembre de 1895 el ingeniero mecánico Wilhelm Roentgen descubrió los rayos X en Wurzburgo, Alemania. Siete años después, en 1902, Nicaragua recibía su primer aparato de rayos X o tubo radiógeno, el cual llegó a la ciudad de León, para ser usado por el doctor Rosendo Rubí, considerado como uno de los médicos eminentes del país, por el doctor José H. Montalván en su libro Breves apuntes sobre deontología médica e historia universal de la medicina (Hospicio. León. 1960). En otras palabras, el hito radiológico del doctor Rubí ocurrió hace un poco más de 123 años.

 

El doctor Rubí (nacido entre 1862 y 1865; fallecido el 6 de enero de 1942), fue el primer médico nicaragüense en manejar un aparato de rayos X, y en tomar las primeras radiografías en nuestro país, por lo cual se le considera el pionero, padre y fundador de la radiología nacional. Esta labor la realizó en la Casa de Salud Debayle, en el barrio El Sagrario, del centro histórico de León. Sus padres fueron Terencio Rubí y Pía Delgado, según el acta de defunción registrada en la Alcaldía Municipal de León.

 

Rosendo Rubí Delgado fue el primer radiólogo y el primer técnico de rayos X en Nicaragua. En otras palabras, fue el primer médico nacional en interpretar una radiografía y fue el primero en haber tomado una placa radiográfica con un tubo radiógeno, o sea, generador de rayos X.

La tesis de graduación o inaugural del doctor Rubí Delgado se tituló Septicemia gangrenosa: nuevo tratamiento y sirvió de base para la presentación del doctor Luis Henry Debayle, en el Congreso Panamericano de Medicina, realizado en México, en 1896, con el título: La saturación antiséptica especialmente por la vía epidérmica-endérmica y sus aplicaciones en terapéutica a las enfermedades infecciosas. Debayle apuntó que las nueve primeras observaciones habían sido publicadas en la tesis de Rubí Delgado, a quien se refería como su apreciado discípulo y amigo; además, señaló que Rubí escribió su tesis de manera metódica y correctamente.

 

El doctor Rubí fue también un físico entusiasta quien inventó un sistema de telegrafía sin hilos que presentó en la Feria Internacional, de Saint Louis, Missouri, Estados Unidos, e intentó patentar en 1904. Invento que presentó al presidente José S. Zelaya López, en 1902, en una casa del barrio El Calvario (de la iglesia 1 1/2c. al oeste). Por esta razón era llamado “el Marconi nicaragüense” (en referencia al italiano Guillermo Marconi, uno de los precursores de la telefonía sin hilos, que llevó a la transmisión radiofónica, Premio Nobel de Física, 1909).

 

Rubén Darío lo comparó con Charles Cros, el francés inventor del fonógrafo, en su obra El viaje a Nicaragua e intermezzo tropical, por sus experimentos de telefonía sin hilos, agregando que Rubí obtuvo una patente en Washington, en el año 1900, en la misma página y en el mismo párrafo donde señala que fue el presidente José S. Zelaya L., quien trajo el primer automóvil a Nicaragua (Ateneo. Madrid. 1909).

 

Rosendo Rubí figuró como sabio en el Diccionario Ilustrado de la Real Academia Española, según el doctor Carlos Berríos Delgadillo, en su ensayo Breves biografías de los grandes médicos nicaragüenses del pasado (León. 1950). También su nombre fue incluido en la Enciclopedia Espasa, de acuerdo a La Nueva Prensa del 9-1-1942. El poeta Alí Vanegas le dedicó un discurso fúnebre titulado Palabras silenciosas; y el periódico estadounidense The New York Times del 8-1-1942 publicó un obituario en su honor.

 

El doctor Rubí instaló otro aparato de rayos X, donado por el presidente Bartolomé Martínez, en el Hospital San Vicente de Paúl, en la parte norte de la ciudad de León, en el año de 1919, el cual, inicialmente no pudo hacerlo funcionar, porque faltaba una pieza, según describe el doctor Rafael Alvarado Sarria, en su libro Breve historia hospitalaria de Nicaragua (Hospicio. León. 1969). Muchos años después, todavía en la década de 1980, se podía ver una placa metálica, con el nombre del doctor Rosendo Rubí, en una pared del área de rayos X del Hospital San Vicente.

 

En realidad, el doctor Rubí Delgado no logró inscribir una patente de la telefonía o telegrafía sin hilos, ni en Nicaragua, ni en Estados Unidos. Sin embargo, fue un brillante médico e investigador, iniciador del uso de los rayos Roentgen en el país. Un ejemplo para las generaciones de médicos que han empezado a conocerlo. En honor a su ejemplo, yo, como radiólogo, imparto, desde el año 2015, la cátedra Rosendo Rubí, a cada médico residente de radiología, que cumple su rotación práctica conmigo, en el área de resonancia magnética nuclear, del Hospital Escuela Dr. Antonio Lenin Fonseca Martínez, en la ciudad de Managua. Cátedra que consiste en la lectura y análisis del resumen biográfico del doctor Rubí Delgado, que forma parte del artículo Historia de la radiología, publicado en la revista Gaceta Médica de Nicaragua, en 2015.

 

En conclusión, el doctor Rosendo Rubí Delgado fue el pionero, padre y fundador de la radiología en Nicaragua, hecho histórico que realizó en la ciudad de León, tanto en la práctica privada, en 1902, como en un hospital público, en 1919. Las evidencias de libros, periódicos, revistas, fotografías, y ensayos así lo demuestran. Por lo tanto, su nombre forma parte de la lista de pioneros de la radiología en América Latina. En efecto, el docto Rubí Delgado tiene un lugar especial, bien merecido, entre las personalidades que han construido la historia de 500 años de la ciudad de León, los cuales conmemoramos, orgullosamente los leoneses, este año 2024.


Managua, Nicaragua, 23 de marzo de 2024.

Escritos de Lenin Fisher

https://leninfisher.blogspot.com/2024/03/leon-cuna-de-la-radiologia-nicaraguense.html

 

Bibliografía:

1-. Fisher, L. (2010 y 2011). Historia de la radiología en Nicaragua: la senda de la luz invisible. Universitaria. Managua.

2-. Fisher, L. (2015). La radiología nicaragüense: 113 años de historia. Universitaria. Managua, Nicaragua.

3-. Fisher, L. (2015). Historia de la radiología. Gaceta médica de Nicaragua. Año II. No. 7. 8-9

4-. Fisher, L. (2021). Historia de la neurocirugía en Nicaragua. Universitaria. Managua, Nicaragua.

5-. Fisher Chavarría, E. L. (2022). Historia de las especialidades médicas en Nicaragua: génesis y perspectivas. Revista Torreón Universitario11(30), 118–122. https://doi.org/10.5377/rtu.v11i30.13426

jueves, 7 de marzo de 2024

¿POR QUÉ CONMEMORAR LOS 500 AÑOS DE LEÓN?

 

¿Por qué conmemorar los 500 años de León?

 

 


Lenin Fisher

 

Incer Barquero y Arellano Sandino, a título personal, han dicho y escrito, que niegan y se oponen a la conmemoración de los 500 años de fundación e historia de León.

 

A continuación, expongo las razones por las cuales se debe conmemorar el quincentésimo aniversario de León.

 

La historia de la ciudad de León comienza, en 1524, con su fundación, por parte de los conquistadores españoles, en Imabite, a orillas del lago Xolotlán (Ayaguala), el mismo año que se fundó Granada. Los españoles se asentaron en Imabite (un lugar con todas las condiciones naturales para sobrevivir), porque Pedrarias Dávila pensaba que sus fuerzas tenían que ubicarse en el centro de la Tierra, para poder dirigir todas las expediciones necesarias, en todas las direcciones posibles, según el historiador Casanova Fuertes. En otras palabras, para los españoles, Xalteva y luego Granada, no estaban en el centro de la Tierra. A partir de esa idea, es fácil entender por qué los españoles fundaron primero León y después Granada.

La fecha de fundación de León, asumida por muchos años, ha sido el 15 de junio de 1524; así se selló el arribo hasta el supuesto centro de la Tierra. Granada pudo haber sido fundada diez días o una semana después de León; incluso, mucho tiempo más tarde.  Los españoles pasaron por Xalteva; pero siguieron avanzando en su misión de conquista, que era principalmente una acción de guerra. Para buscar el centro de la Tierra tenían que impulsar una campaña militar de conquista con todos los hombres armados posibles y la mejor retaguardia disponible. No se podían dar el lujo de fundar Granada y abandonarla, ni mucho menos de dejar hombres armados y todo tipo de recursos, desde arcabuces, municiones, pólvora y caballos. Sencillamente, no podían. Los españoles aplicaron el principio básico de la guerra: la reconcentración de las fuerzas para luego avanzar, combatir a los indios y derrotarlos. No podían dejar sus fuerzas dispersas, unas en Xalteva y otras avanzando hacia Imabite. No hubiese tenido ninguna lógica militar de conquista.


Si la fundación de Granada fue el 8 de diciembre de 1524, como ha propuesto Arellano Sandino, hay que observar que tal hecho no se vincule a las fiestas cristiano-católicas de la Virgen María, porque para ese tiempo los cristianos no dedicaban tales celebraciones a María. Del 15 junio al 8 de diciembre hay cinco meses y 23 días, lo cual pudo haber sido la diferencia de tiempo entre fundar León primero, y luego, Granada. La lógica militar de la conquista española, que fue una acción ofensiva constante, militar e ideológica, no permitía fundar primero en el sur para luego avanzar al norte y el occidente. Había que conquistar, primero, el centro de la Tierra, que estaba en Imabite (donde fundarían León), para posteriormente, continuar con los demás territorios, incluyendo Xalteva (donde se fundaría Granada).


La fundación de León y Granada ocurrieron de facto, sin escritura pública que las certifique como tales. Por eso, la discusión de las fechas de fundación y del orden de la mismas, o sea, si fue primero fundada León o Granada. La fundación de ambas ciudades fue una iniciativa de Francisco Hernández de Córdoba, que no estaba autorizado, ni había recibido instrucciones para tal cosa. Ni siquiera su jefe superior, Pedrarias Dávila reconoció tales actos fundacionales, porque no le convenía para sus ambiciosos intereses personales. ¿Deberíamos asumir que la fundación de León y Granada fue ilícita, ilegal e inexistente? Tampoco debemos olvidar que el reconocimiento de la Provincia de Nicaragua sucedió hasta el año 1527, o sea, tres años después de la fundación de León y Granada.

 

Si se acepta la acción fundacional de Hernández de Córdoba, en las condiciones antes descritas, ¿por qué no debemos dar el mérito que corresponde al Alcalde Mayor Pedro Munguía y Mendiola, al dirigir la refundación de la ciudad de León, en las tierras ejidales de Sutiaba?

 

Calificar de ilegal o ilegítima la traslación y refundación de la ciudad de León, en 1610, es subestimar la importancia de la decisión del Alcalde Mayor, ante un verdadero desastre en la ciudad original, debido a causas naturales, erupciones volcánicas del Momotombo (cinco en diferentes años: 1554, 1578, 1594, 1605 y 1610), terremotos, mala calidad del agua (con olor y sabor a azufre volcánico), falta de árboles como fuente energética, escasez de mano de obra indígena y la crisis político-administrativa, a partir del asesinato del Obispo Valdivieso, el 26 de febrero de 1550.


¿Acaso aplaudiríamos hoy si el Alcalde Mayor se hubiera quedado cruzado de brazos, esperando la muerte del último leonés, en los antiguos territorios de Imabite, en las faldas del Momotombo y orillas del Xolotlán? También hizo lo correcto el Obispo Pedro de Villarreal que bendijo el acto inicial de refundación de León, en 1610, quien no se quedó cómodamente en Granada, como si permaneció  el Gobernador. Villareal no influyó en la decisión tomada, sino que la bendijo cuando el Alcalde Mayor decidió hacer el acto oficial de fundación de León en las tierras de Sutiaba.

 

No importa si hubo una ristra de Gobernadores y Obispos que vivieron en Granada, mientras los leoneses impulsaban la titánica tarea de refundar la ciudad de León, en Sutiaba. Eso refleja solamente que las clases sociales altas pensaban en sus intereses y comodidad.  Esos Obispos (Fernando Núñez de Sagredo, Alonso de Briceño, y entre 1731 y 1735, Francisco Dionisio de Villavicencio); así como los Gobernadores (capitán Fernando Álvarez Serrano, Cristóbal de Villagra, Francisco Fernández de Azagra y Vargas), no quisieron, diríamos ahora, salir de su zona de confort, al seguir viviendo en Granada.

 

Tal cosa sucedió, mientras los leoneses e indios Sutiaba construían León desde 1610, a pesar de Gobernadores y Obispos, acomodados en Granada, donde disfrutaban las mieles del poder político y eclesiástico. Este hecho es otro mérito más para León y los leoneses. Munguía y Mendiola tuvo el liderazgo suficiente para dirigir a los leoneses a refundar León, después de migrar, muy a pesar de las más altas autoridades, que como ha sucedido muchas veces en la historia, no siempre están con el pueblo. Refundar una ciudad, conservando su particular identidad, requiere de mucho trabajo, muchas horas-hombre, sacrificios, en medio de las relaciones coloniales de producción, de una sociedad dividida en clases sociales, en medio de resabios mixtos de feudalismo y esclavismo.

 

El Alcalde Mayor tomó una decisión correcta: trasladar la ciudad, emigrar y refundar la ciudad, en un lugar más seguro y con mejores condiciones naturales. Si el Gobernador y el Obispo, que vivían en Granada se opusieron al traslado y refundación de León, ¿acaso la decisión del Alcalde Mayor no fue un acto anti-burocrático y lleno de sentido común? ¿Qué debíamos haber esperado, que los leoneses hicieran su éxodo a Granada?

 

Y es que han querido negar que hubo un éxodo y que hubo traslado de la ciudad de León. Recordemos que el significado de éxodo, según el diccionario de la Real Academia Española es: emigración de un pueblo o de una muchedumbre de personas. El éxodo es el desplazamiento de un pueblo o comunidad de personas, que abandonan su lugar de origen en busca de un nuevo espacio en el cual radicarse. Es una migración o emigración, si nos basamos en la etimología griega de la palabra éxodo (éxodos=salida). Por lo tanto, son sinónimos de éxodo, los siguientes: emigración, migración, partida, abandono, desplazamiento, traslado, entre otros. Un éxodo no tiene que ser, obligatoriamente multitudinario. Además, en 1610, la población de León, ni la de Granada, era de decenas de miles de personas.

 

Los pobladores de León se trasladaron a un nuevo sitio. Abandonaron el León fundacional. Migraron a Sutiaba. Seguramente fueron la mayoría los que se trasladaron. No importa si fueron pocos, si lo vemos desde el año 2024; pero fueron los suficientes para refundar la ciudad con la misma identidad y orgullo. El hecho es que los leoneses se trasladaron, aunque no hayan llevado muchos objetos materiales. No hay que olvidar que lo más importante es poner a salvo a las personas. Todo lo material se recuperaría o construiría después, como lo hicieron los leoneses, a pesar de las dificultades propias de toda refundación, hasta lograr hacer de León nuevamente la capital de Nicaragua y una ciudad más grande que Granada y, en consecuencia, la mayor del país durante bastante tiempo.

 

El León fundacional de 1524 o León de Nicaragua (nunca han existido León de Imabite ni León de Sutiaba, lo cual han querido inventar e imponer recientemente), no pueden separarse de la historia de León después de 1610, ni de la historia de Nicaragua. La historia es un proceso dialéctico, dinámico y continuo, determinado por las contradicciones y luchas de las clases sociales; no es una colección aislada de fechas, nombres y lugares, sin interpretación de su significado.

 

Granada, a pesar de estar todavía en su asiento original, no conserva ruinas arqueológicas del siglo XVI. Únicamente tiene los muros de San Francisco, que son del siglo XVII. Por lo tanto, Granada, aunque permanece en el enclave original, no conserva evidencias arqueológicas de la etapa fundacional, o sea, de sus primeros 76 años. Si Granada no tiene tales evidencias, ¿por qué se le exige al León actual tenerlas?, especialmente cuando sabemos que la ciudad se trasladó en 1610 para refundarse, no para hacer otra ciudad. Pero como León Viejo es inseparable del León actual y desde finales del año 2023, la Alcaldía de León atiende a León Viejo, entonces, León tiene ruinas del siglo XVI, de la etapa primitiva de la ciudad fundacional. Sin obviar la importancia de la iglesia de Sutiaba y de las ruinas de la iglesia de Veracruz. Es necesario y obligatorio ante la historia que se declare legalmente a León Viejo como parte de la ciudad de León y se le adjudique una categoría de "Ciudad Histórica Especial" o bien, "Distrito Patrimonio Histórico de la Humanidad", una figura jurídica que recordaría los antecedentes del barrio de Sutiaba y los balnearios de Poneloya y Salinas Grandes.

 

Sin embargo, el León fundacional, ahora conocido como León Viejo, conserva ruinas arqueológicas de la primera etapa de desarrollo de la ciudad, es decir, de la etapa primitiva, así llamada por el historiador Arellano Sandino. Las ruinas de León Viejo son del año fundacional, de la etapa que va de 1525 a 1531. Tales ruinas. Patrimonio Histórico de la Humanidad, desde el año 2000, son también patrimonio histórico de Nicaragua y, por lo tanto, son patrimonio histórico de León, porque son inseparables, desde el punto de vista científico, entendiendo el continuum histórico de la ciudad.


León se refundó y no tomó otro nombre. Ni Nuevo León, ni León Nuevo. Conservó su nombre original. Sin olvidar que, los conquistadores españoles no fundaron León Viejo, pues este término debió haber surgido mucho tiempo después del año 1610, cuando se refundó León. Por lo tanto, los habitantes refundadores de León mantuvieron su identidad de leoneses. Los leoneses refundaron León porque su identidad orgullosa no les permitía, pues era una cuestión de honor, olvidar y negar el legado de haber sido la primera ciudad fundada por los españoles en lo que después sería la Provincia de Nicaragua.

 

No se puede perder de vista que, aunque León se refundó en 1610, no perdió, ni perderá su condición de ciudad colonial, porque la colonia española terminó, al menos formalmente, con la Independencia de Centroamérica en 1821. Pero el nexo de León, como ciudad colonial y el de la ciudad como resultado de la conquista española, como tal, no pueden desligarse por criterios academicistas rígidos, que enmarquen los hechos históricos, volviéndolos aislados.

 

León también fue víctima de la piratería inglesa, al mando de Dampier, en 1685; y de invasiones militares de salvadoreños y hondureños (dirigidos por Malespín y Guardiola), en 1844; así como de hondureños, en 1912, bajo las órdenes de Durón. Los conservadores granadinos trajeron en dos ocasiones a las tropas salvadoreñas y hondureñas para combatir a los liberales leoneses. No solo Granada fue víctima de los piratas ingleses. Los filibusteros yanquis, al mando de Heningsen y por órdenes de Walker, incendiaron Granada, en 1854; quienes fueron traídos por liberales leoneses para derrotar a los conservadores granadinos. Tales guerras destruyeron a nuestras dos ciudades coloniales. Sin embargo, hasta Arellano Sandino señala que León ha sido la ciudad más sufrida por las guerras a lo largo de la historia de Nicaragua.

 

El auge económico de Granada y su condición de capital, en determinado momento, no niega los 500 años de fundación e historia de León, que después se recuperó, creció y llegó a ser nuevamente capital del país. Después de perder su condición de capital, en el siglo XIX, se ha mantenido como la segunda ciudad en importancia de Nicaragua.

 

Las dificultades del inicio de la refundación de León, no niegan la continuidad histórica de la ciudad, sino que más bien resaltan el carácter heroico del emprendimiento de los leoneses al refundarla, en contra de la burocracia, pasividad y conformismo del Gobernador y el Obispo, residentes en Granada. De alguna manera, fue una acto antiburocrático, autonómico e independentista.

 

Granada solo posee, según Arellano Sandino, como vestigios del siglo XVII unos muros de San Francisco, porque a pesar de permanecer en su asiento original, no tiene vestigios del siglo XVI. En cambio, en León, la iglesia de Sutiaba empezó a construirse en 1698 y se encuentra activa. También posee las ruinas de la iglesia de Veracruz, que fue construida, especialmente para Sutiaba, entre los años 1524 y 1600, la cual funcionó como Catedral hasta 1622, o sea, a lo largo de 12 años, después de la refundación de la ciudad de León, y fue casi abandonada a finales del siglo XVII.

 

León y Granada fueron fundadas por los españoles mucho antes que los conquistadores y colonizadores ingleses, franceses, portugueses y holandeses, llegaron a las tierras del Nuevo Mundo. León ya se había refundado cuando los holandeses fundaron New Amsterdam, en 1613. León se había refundado diez años antes de que los peregrinos ingleses del barco Mayflower desembarcaron en Plymouth, el 21 de diciembre de 1620. León ya tenía 54 años de refundada cuando los ingleses vencieron a los holandeses y, entonces, a la ciudad de New Amsterdam le llamaron New York, en 1664. Pues, el 6 de abril de 1619 fue emitida la Cédula Real que reconocía oficialmente a la ciudad de León, situada en su nueva localización, como resultado de la refundación en 1610.

Por otra parte, en las listas de las 700 ciudades fundadas por los conquistadores españoles, en el siglo XVI, en América y Asia, aparecen León y Granada. En dichas listas las ciudades que han desaparecido son precisamente señaladas con el calificativo de desaparecidas. Sin embargo, ni León, ni Granada están en la categoría de ciudades desaparecidas. León actual es la continuidad histórica del León de 1610 y de 1524. El carácter y orgullo de la ciudad se ha mantenido intacto. Su éxodo, traslación, refundación y permanencia en el tiempo constituyen una singularidad histórica, que la podrían tener muy pocas ciudades en América y el resto del mundo.

 

Finalmente, debe enfatizarse que los 500 años que León, merecidamente debe conmemorar en 2024, son cinco siglos de historia, pues no solamente es la fundación como un hecho aislado, sino que es todo un proceso continuo de luchas, de resistencia, de contradicciones entre conquistadores y conquistados, colonialistas y colonizados, españoles e indios, entre libres y esclavos, entre ricos y pobres; en síntesis, cinco centurias de resistencia indígena, negra, mestiza y popular ante los imperios español, británico y estadounidense.


Managua, Nicaragua, 5 y 7 de marzo de 2024.

Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.

https://leninfisher.blogspot.com/2024/03/por-que-conmemorar-los-500-años-de-leon.html

sábado, 2 de marzo de 2024

LEON: PRIMERA CIUDAD FUNDADA EN LA PROVINCIA DE NICARAGUA

 

León: primera ciudad fundada en la provincia de Nicaragua

 

Lenin Fisher

 

La ciudad de León o León de Nicaragua fue fundada por los conquistadores españoles, al mando de Francisco Hernández de Córdoba, el 15 junio de 1524, en las cercanías del poblado indígena de Imabite, a orillas del lago Xolotlán (llamado así por los Nahuas) y cerca del volcán Momotombo; en un territorio llamado por lo Mangues como Nagarando.

 

Los conquistadores españoles en su segunda expedición pasaron por Xalteva; pero no fundaron Granada. Avanzaron más al noroccidente y fundaron León porque en sus planes consideraban fundar un enclave o ciudad que debería estar en el centro de la Tierra (una idea de Pedrarias Dávila), para permitir la expansión posterior, a través de diferentes expediciones y tener acceso a oro, territorios, madera, agua, etc., según ha explicado el historiador Casanova Fuertes.

 

El 15 de junio de 1524 fue un día domingo, que correspondía al Día de la Santísima Trinidad, fue fundada León. Se ha señalado que una semana después, fue fundada Granada; aunque la fecha atribuida a este hecho es el 8 de diciembre de 1524, un día lunes. Sin embargo, entre el 15 de junio y el 8 de diciembre hay más de una semana de diferencia (cinco meses y 23 días). Por lo tanto, la semana después, como tiempo de diferencia, entre la fundación, primero de León y, después de Granada, estaría en entredicho.

 

Además, no suena lógico que, en aquellas condiciones materiales, los conquistadores después del gran esfuerzo de llegar hasta Imabite (lo que incluyó enfrentar y combatir a los pueblos indígenas y someterlos), fundarían la primera ciudad, León (en el centro de la Tierra) y después saldrían, apresurados hacia Xalteva, para fundar una segunda, Granada.

 

Por otra parte, el Día de la Santísima Trinidad, la Iglesia Católica lo ha conmemorado un domingo después de Pentecostés, teniendo sus antecedentes más lejanos, a finales del siglo II y siglo III, con los términos Trias y Trinitas, acuñados por Teófilo de Antioquía y Tertuliano, respectivamente. La Santísima Trinidad es la solemnidad más grande y la creencia más fundamental de los cristianos y más específicamente de los católicos. Antecedentes que datan, entonces, de 1700 a 1800 años de antigüedad.

 

En cuanto al día 8 de diciembre y la celebración mariana, se sabe que los primeros festejos informales dedicados a la Virgen María se remontan al año 1644, en España. Fue el Papa Pío IX quien proclamó la festividad mariana el 8 de diciembre de 1854, adquiriendo así, la celebración, un reconocimiento mundial y estableciéndose como un dogma de fe. En otras palabras, la festividad mariana de la Concepción de María tiene apenas 170 años de celebrarse.

 

La anterior acotación de la historia religiosa es válida porque algunos han intentado darle un matiz de fe y religión a la fecha del 8 de diciembre de 1524, como la fecha de la fundación de Granada, relacionándola con la Virgen María. Simultáneamente, han restado relevancia a la fecha del 15 de junio de 1524 como el día, en que ese año se dedicó a la Santísima Trinidad. Esta acotación sobre la historia de la religión cristiana nos permite inferir y afirmar que la ciudad de León fue fundada el Día de la Santísima Trinidad, conmemoración que ya tenía entre 1200 y 1300 años, en la fe cristiana-católica. Asimismo, podemos inferir que la fundación de la ciudad de Granada, el 8 de diciembre de 1524, no fue el día en que se celebraba a la concepción de María, porque tal cosa empezaría en España hasta 120 años más tarde y la celebración sería establecida oficialmente por el Vaticano hasta 330 años después.

 

No existe escritura pública, como documento legal, que certifique la fundación de León y Granada. Pero tal detalle no niega el hecho histórico del año fundacional de ambas ciudades coloniales de Nicaragua. Al fin y al cabo, la conquista española fue un hecho violento, una invasión, un acto de guerra y de imposición por la fuerza de las armas.

 

León fue la primera capital de Nicaragua, es decir, la primera capital de la provincia española de Nicaragua. La conciencia de capitalidad la ciudad de León la mantuvo, a pesar de trasladarse a un nuevo sitio, en la vecindad del pueblo indígena de Sutiaba, en 1610. De hecho, León continuó siendo capital antes y después de la Independencia de España, hasta 1852. En realidad, fue más tiempo capital de Nicaragua que el tiempo que posee Managua de serlo, hasta este año 2024.

 

El traslado de la ciudad, en 1610, implicó trasladar la capital, la sede episcopal, instituciones y la cabeza administrativa. León continuó siendo capital porque para serlo debía ser siempre una ciudad. Ciudad que mantuvo su mismo nombre e identidad, y que, además, se refundaba con los mismos habitantes que habían abandonado, llenos de miedo, la ciudad de León a orillas del lago Xolotlán. A fin de cuentas, las ciudades las conforman las personas, sin ellas no tienen sentido, ni tendrían historia que contar o escribir.


Si otras ciudades como Panamá o Guatemala no se identifican con su asiento inicial es un problema de ellas. Pero en el caso de León, la distancia y la existencia de dos puntos geográficos no permiten la separación forzada de la historia, porque esta ha tenido un desarrollo dialéctico y continuo. El primer asiento histórico de León es inseparable del segundo asiento, tanto si se analizan hechos históricos propiamente dichos, como si se abordan temas como la comida, el pan, las tradiciones, mitos, leyendas, etc.

 

Sin embargo, hay que hacer notar que los españoles no fundaron una ciudad llamada León Viejo, ni tampoco fundaron una ciudad con el nombre de León de Imabite. Aunque la ciudad de León de Nicaragua duró un poco más de 85 años, al trasladarse al lugar actual, no fue refundada con el nombre de León Nuevo, ni de Nuevo León, ni como León de Sutiaba. Nunca la ciudad se ha llamado de ninguna de esas cinco formas.

 

El término León Viejo es relativamente reciente y tuvo que surgir muchos años después de 1610. León siempre se ha llamado León. Aunque obviamente, su nombre completo es Santiago de los Caballeros de León, el cual es más conocido como León Santiago de los Caballeros, debido a la extraordinaria canción titulada Viva León Jodido, autoría del genio artístico del chinandegano Constantino “Tino” López Guerra.

 

Managua, Nicaragua, 2 de marzo de 2024.

Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.

https://leninfisher.blogspot.com/2024/03/leon-primera-ciudad-fundada-en-la.html

viernes, 1 de marzo de 2024

ESTRUCTURA DE LA SOCIEDAD COLONIAL EN LEON Y GRANADA

 

Estructura de la sociedad colonial en León y Granada

 

Lenin Fisher

 

La colonia española en Nicaragua, Centroamérica y el resto de lo que hoy es América Latina fue una sociedad dividida en clases sociales, con un modo de producción social de los bienes materiales de tipo feudal, combinado con elementos del modo de producción esclavista. Realmente, era una mezcla de resabios del feudalismo y del esclavismo. Definitivamente que, al ser el sistema colonialista español, una sociedad dividida en clases, se basaba en la explotación del hombre por el hombre, en el clasismo y el racismo.


Las clases sociales durante la colonia española, a finales de los años 1600, es decir, en el siglo XVII, se dividían en tres grandes grupos, a saber: sector dominante o clase explotadora, sector medio minoritario y clases explotadas o bajas, según Reyes Monterrey (1989).

 

Entre la clase explotadora o sector dominante estaban: la burocracia española, la oligarquía realista y los grandes comerciantes. La burocracia española incluía a los funcionarios públicos de más alto cargo, militares y el alto clero. La oligarquía realista comprendía a los dueños de las plantaciones y obrajes. Los grandes comerciantes eran los importadores de telas y artículos de la península ibérica.

 

Por su parte, el sector medio minoritario, o sea, la clase social media, de la época colonial, incluía: funcionarios públicos menores, profesionales, artesanos medios y agricultores. Eran funcionarios públicos menores los regidores, escribanos y oficiales. Los profesionales incluían a los maestros, médicos y boticarios. Los artesanos medios eran los sastres, ebanistas, constructores y barberos.

 

En tanto, las clases explotadas estaban integradas por: serviles, artesanos rústicos, jornaleros en haciendas y obrajes, indios y esclavos negros. Los serviles eran los soldados, cargadores, carreteros, etc. Eran considerados artesanos rústicos los albañiles, herreros y carpinteros. Entre los jornaleros estaban distintos grupos raciales como: mestizos, sambos e indios libres. Los indios estaban divididos en dos grandes grupos: el primero, la fracción artesanal y servil industrial; y el segundo, la fracción servil encomendada o repartida.

 

Los esclavos negros eran de origen africano. Hay que recordar que los españoles ya traían algunos esclavos negros cuando llegaron, en 1524, a los territorios de Imabite y Xalteva.

 

Solamente la clase explotadora o sector dominante estuvo en contra de la independencia, en 1821; clase social que era beneficiada grandemente por el colonialismo español, monopólico y proteccionista.

 

En efecto, los criollos y terratenientes que tomaron el poder de las provincias centroamericanas lo hicieron para beneficiarse más y no para transformar la estructura de la sociedad colonial. Por lo tanto, ni la independencia de España, ni las reformas impulsadas rompieron la estructura social de la colonia.

 

Finalmente, se debe señalar que esta era la estructura básica que imponía el colonialismo español, en ciudades como Granada y León, que este año conmemoran el aniversario número 500 de fundación e historia.

 

Managua, Nicaragua, 1 de marzo de 2024.

Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.

https://leninfisher.blogspot.com/2024/03/estructura-de-la-sociedad-colonial-en.html

Referencia

Reyes Monterrey, J. (1989). Apuntamientos básicos para el estudio de la historia general de Nicaragua. Universitaria. León.