domingo, 6 de febrero de 2022

GUERRILLA URBANA SANDINISTA

 

Guerrilla urbana sandinista

 

Lenin Fisher

 

Introducción

 

El primero de los antecedentes es la guerrilla de Sandino con su Ejército Defensor de la Soberanía Nacional, que fue básicamente una guerrilla campesina, en las montañas del norte del país, contra la intervención militar de Estados Unidos y que simultáneamente combatía a la Guardia Nacional (GN).

 

Sandino en su primer ataque a una ciudad, Ocotal, cabecera departamental de Nueva Segovia, fue derrotado y tuvo que retirarse, ante el efecto negativo de la aviación yanqui sobre sus tropas. No se sabe de tomas, prolongadas, de ciudades importantes, aun y cuando hubo ataques a Jinotega y penetraciones de columnas a departamentos como Chinandega, León y Managua.

 

El segundo antecedente es el ataque de los cuarteles de la GN en las ciudades de Jinotepe y Diriamba, en el departamento de Carazo, o sea, del cuartel departamental de Jinotepe y del cuartel municipal en Diriamba; hecho ocurrido el 11 de noviembre de 1960 y ejecutado por un grupo de jóvenes anti-somocistas impetuosos, de variadas ideologías; pero cuyos jefes y organizadores provenían del Partido Conservador.

 

Tal fue el llamado Movimiento 11 de Noviembre, que fue derrotado y contemplaba ataques simultáneos en Granada, León, Masaya y Boaco; así como actos de sabotaje en Managua e incursiones armadas desde Honduras y Costa Rica; todo lo cual no ocurrió, excepto las atrevidas acciones en las ciudades caraceñas arriba mencionadas.

 

Según Ortega Saavedra (2004), en el libro titulado La epopeya de la insurrección, el Movimiento 11 de Noviembre es uno de los hechos relevantes del periodo 1956-1964 y la considera la primera acción de envergadura en ciudades próximas al centro del poder y de un gran ímpetu anímico entre la oposición anti-somocistas y especialmente entre la juventud.

 

 

El tercer antecedente es la manifestación del 22 de enero de 1967, masacrada por la GN, en la que con más de 100 armas, la mayoría de cacería, conseguidas por Edén Pastora Gómez, con dinero otorgado por Fernando Agüero, a pesar de la oposición del ala más conservadora del Partido Conservador, se pretendía una asonada para que Somoza Debayle renunciara a su candidatura presidencial, prolongar el mandato de Lorenzo Guerrero y negociar con el estado mayor de la GN. Pastora no participó en la marcha porque fue detenido el día antes, al tratar de ingresar a la capital, procedente del norte del país. Según Jacinto Suárez, en su libro titulado En el mes más crudo de la siembra (2010), el vio que la gente combatió, armada, a la guardia somocista, en las calles de Managua; y además, miró los camiones llenos de decenas de cadáveres. En realidad, nunca se supo la cantidad exacta de muertos y heridos.

 

Desarrollo

 

La lucha revolucionaria del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) desde 1961 hasta 1979, duró 18 años, de los cuales la mayor parte estuvo centrada den crear, mantener y desarrollar una guerrilla campesina en la montaña, siguiendo la teoría del foco guerrillero del Che Guevara y de Sandino. Raití-Bocay, en 1963, Pancasán, en 1967, El Bijao-Zinica, en 1969-1970, y la Columna Pablo Úbeda, entre 1972 y 1976, constituyen los cuatro grandes intentos de estructurar una guerrilla campesina en la montaña, que el FSN realizó; pero sin resultados satisfactorios. Técnica y objetivamente hablando, los cuatro intentos fueron derrotas militares ante la GN.

 

Lo antes apuntado incluye la formación de un frente interno o resistencia urbana, también conocido como la Ciudad; idea materializada bajo la dirección de Carlos Fonseca, el fundador del FSLN, que pretendió terminar con los movimientos subversivos invasionistas y cortoplacistas.

 

El frente interno, cuyo primer jefe fue Jorge Navarro, no realizó ataques directos a cuarteles de la GN en las ciudades o cabeceras departamentales más importantes del país, sino que todas sus acciones estuvieron orientadas a fortalecer la guerrilla campesina en la montaña, que era nutrida con cuadros políticos de la ciudad, entre ellos estudiantes universitarios y obreros. Lo anterior, no niega que la resistencia urbana realizase ajusticiamiento de torturadores, asaltos bancarios, tomas de radio-emisoras, trabajo político organizativo con distintos sectores sociales, publicaciones o combates heroicos de guerrilleros descubiertos en sus casas de seguridad (Julio Buitrago, Marcos Rivera, Aníbal Castrillo, Alesio Blandón, Leonel Rugama Rugama, Mauricio Hernández Baldizón, Róger Núñez Dávila).

 

Sin embargo, Eduardo Contreras Escobar y Daniel Ortega Saavedra fueron los primeros en plantear un cambio de enfoque de la guerrilla sandinista para pasar de las montañas a las ciudades, lo cual ocurrió a inicios de la década de 1970, alrededor de 1971-1973.

 

Bajo la concepción de guerra prolongada (compartida por todos los militantes hasta 1969), el esfuerzo del FSLN para obtener la victoria militar sobre la dictadura somocista, fue durante 15 años dirigido a la táctica de la guerrilla en la montaña.

 

En junio de 1976 se funda la tendencia Insurreccional, en las faldas del volcán Mombacho, en el departamento de Granada, y un año y cuatro meses después lanzan la ofensiva de octubre de 1977, atacando las cabeceras departamentales de San Carlos y Masaya, así como los municipios de Cárdenas y Peñas Blancas. Además, desarrollando una guerrilla en las montañas de Nueva Segovia, que duró hasta abril de 1978, dirigida por Daniel Ortega; pero que originalmente pretendía atacar la ciudad de Ocotal. Excepto el ataque a Masaya no fue una incursión invasionista desde países vecinos; pero todas las otras acciones sí lo fueron, al proceder las escuadras sandinistas desde Honduras y Costa Rica.

 

Son fundadores de la tendencia Insurreccional: Eduardo Contreras Escobar, los hermanos Daniel, Humberto y Camilo Ortega Saavedra, Germán Pomares Ordóñez y Leticia Herrera.  La ofensiva de octubre de 1977 ocurre cuando la guerrilla en la montaña había sido derrotada y desarticulada, encontrándose la guerrilla campesina en proceso de extinción, después de la muerte de valiosos cuadros, entre ellos Carlos Fonseca y Carlos Agüero. Fonseca murió en combate siendo partidario de la guerrilla en la montaña y de la guerra prolongada, al igual que Agüero, creador de la consigna: En la montaña enterraremos el corazón del enemigo.

 

El 2 de febrero de 1978, el FSLN ataca los cuartales de la GN en Granada, Rivas y Peñas Blancas. El dictador Somoza Debayle declaró que el ataque de Rivas había sido el golpe más fuerte que el FSLN le había propinado a la GN, hasta ese momento. El 19 del mismo mes sucede el levantamiento del pueblo indígena de Monimbó, en la ciudad de Masaya; acción aplastada por la GN. Y el 20 de julio sucede un ataque con bazooka a las bases militares de las fuerzas especiales del GN, en la Loma de Tiscapa, en el que participa uno de los miembros del Movimiento 11 de Noviembre.

 

La exitosa acción comando del asalto al Palacio Nacional, el 22 de agosto de 1978, forzó a la tendencia Guerra Popular Prolongada (GPP) a organizar la insurrección de jóvenes estudiantes, con armas de cacería, en la ciudad de Matagalpa, que en pocos días fue aplastada por la GN, durante la última semana del mismo mes.

 

Después vino la insurrección de septiembre de 1978, planificada y dirigida por la tendencia Insurreccional, que se ejecutó con una idea similar a la del Movimiento 11 de Noviembre de 1960 (ataques simultáneos a cuartales de varias ciudades: Chinandega, Estelí, León y Masaya; hostigamientos en Jinotepe y Managua; y ataques a Sapoá y Peñas Blancas, en la frontera sur. Insurrección que inició el día de nueve y finalizó el 16 en León y el 17 en Estelí; pero que fue derrotada. Sin embargo, permitió dos cosas muy importantes: demostrar que se podía insurreccionar al pueblo y la incorporación de miles de jóvenes a la lucha armada. Al final, los Terceristas fueron llamados aventureros, irresponsables, golpistas y que ponían en peligro el avance de la lucha, por las otras dos tendencias del FSLN.

 

Después de la insurrección de septiembre de 1978 sucedieron con más frecuencia los ataques a las fuerzas en movimiento de la GN, dentro de las ciudades, como en León, donde la primera emboscada post-insurrección se realizó una noche de noviembre, en el parque San Felipe.

 

La ofensiva ininterrumpida o final de 1979, fue generalizada. Inició en abril, con el ataque al municipio segoviano del Jícaro y su pico máximo se desarrolló en los meses de junio y julio. En abril ocurrió la segunda insurrección de la ciudad de Estelí (donde la guerrilla tenía sus campamentos en las serranías alrededor de la ciudad, como la guerrilla peri-urbana, que en uno de sus últimos escritos mencionó Carlos Fonseca). En mayo sucedió el ataque a las tropas de la GN en la ciudad de Jinotega, así como la llamada Guerra Chiquita, en la ciudad de León. En mayo, una columna del Frente Sur, internada en el territorio, casi despoblado de Nueva Guinea, fue exterminada por la GN.

A partir del 4 de junio, la ofensiva final incluyó a las principales ciudades la capital y, acompañándose de incursiones desde Honduras, hacia Chinandega (para fortalecer al Frente Occidental) y Nueva Segovia (para fortalecer al Frente Norte); o bien, desde Costa Rica, donde se situaba la retaguardia estratégica. En la frontera sur las batallas tuvieron características de guerra de posiciones.

 

Durante esta última ofensiva insurreccional se pretendía derrotar a la GN y tomar el poder en 45 días, como máximo, para lo cual se consideraba que el Frente Norte jugaría el papel fundamental, y era muy importante conquistar una cabeza de playa, que originalmente se creía que podía ser la ciudad de Rivas o algún sitio de la frontera sur, con Costa Rica. No obstante, la cabeza de playa fue la ciudad de León, al liberarse el 20 de junio, lo cual representó la primera victoria militar, del FSLN sobre la GN, de relevancia estratégica; ciudad desde donde las columnas guerrilleras urbanas del Frente Occidental Rigoberto López Pérez avanzaron sin parar hasta Managua y donde el 18 de julio se instaló el primer gobierno revolucionario.

 

Conclusiones

 

El FSLN tardó 17 años para retomar el ejemplo de noviembre de 1960, que consistió en ataques directos a los cuarteles de la GN ubicados en las ciudades principales. La guerrilla en la montaña no fue precisamente el fuerte del FSLN, pues nunca fue numerosa, ni estuvo bien armada y jamás tuvo capacidad de lanzar una ofensiva sobre las ciudades. Los últimos tres años, entre 1976 y 1979, hubo un giro hacia la guerrilla urbana como el nuevo centro de gravedad de la lucha armada, debido a la fundación de una nueva tendencia llamada Insurreccional y más conocida como Tercerismo, la cual hizo prevalecer la tesis de la guerrilla en la ciudad, que resultó decisiva para el triunfo de la Revolución Popular Sandinista el 19 de julio de 1979.

 

La creencia de que por ser un país subdesarrollado el campo y los campesinos eran el escenario y los protagonistas ideales para impulsar la revolución que derrocaría a una dictadura militar, fue equivocada. De hecho, solamente alrededor del 5% de los guerrilleros del FSLN fueron campesinos. Más bien, fueron las ciudades con la alta concentración poblacional y la profunda desigualdad social, las que se convirtieron en la cantera para nutrir a la guerrilla sandinista.  La tesis de la guerrilla urbana sostenida por los Terceristas fue la que hizo posible la insurrección del pueblo nicaragüense. Como dice Núñez Soto (La revolución rojinegra, 2014), la Revolución Sandinista solo fue posible recurriendo a la insurrección urbana. En otras palabras, fue esencialmente, el triunfo de la guerrilla urbana.

 

Managua, Nicaragua, 6 de febrero de 2022

Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.

leninfisherblogspot.com