domingo, 20 de agosto de 2017

RELATOS DE LOS HEROES DE LA GUERRA DE LOS 80 EN NICARAGUA. CACHORROS DE SANDINO, BLI RAMON RAUDALES

Relatos de los héroes de la guerra de los 80 en Nicaragua:
 Cachorros de Sandino, batallón de lucha irregular Ramón Raudales

Lenin Fisher

En 360 páginas y 16 capítulos del libro titulado Relatos de los héroes de la guerra de los 80 en Nicaragua y subtitulado Cachorros de Sandino, BLI Ramón Raudales, Isaías Guerrero, un cumplidor del servicio militar patriótico, en Nicaragua, y además, lisiado de guerra (herido en combate, cuando una mina antitanque hizo volar por los aires al camión IFA, en que se transportaba), transmite su experiencia personal y la de otros compañeros, durante la defensa de la Revolución Nicaragüense ante la agresión de Estados Unidos, por medio de la contrarrevolución (la Contra), ejecutora de la guerra de baja intensidad y desgaste.

La obra, de innegable valor histórico e historiográfico, está dividida en dos partes: la primera que abarca desde la caída de Somoza hasta el inicio de la guerra de agresión de Estados Unidos contra Nicaragua (los primeros cinco capítulos); y la segunda, es la parte testimonial (desde el capítulo número seis hasta el 16). En el año 2016, el periódico La Prensa, lo incluyó entre los libros más populares que abordaban el tema de la guerra de la década de 1980.

El año de publicación, no puedo precisarlo, porque lamentablemente, al leerlo, en ninguna parte del libro lo encontré; pero en librerías o bibliotecas virtuales, leí que fue en el año 2014.  La primera parte está mejor escrita que la segunda, y estuvo a cargo de Manuel Salvador Espinoza Jarquín, del Centro Regional de Estudios Internacionales. En cambio, la segunda, con una fuerte riqueza testimonial, tiene una evidente debilidad en la calidad de su escritura; en la forma, sintaxis, puntuación y ortografía. Aparentemente, varios de los testimonios fueron escritos o tomados de correos electrónicos o redes sociales e impresos sin ninguna revisión. ¡Cómo me hubiese gustado ayudar en esta fase de la edición del libro!

Para mí fue muy importante leer el libro porque me ayudó a conocer mejor la historia del BLI Ramón Raudales, la unidad 14-16, en la que yo cumplí mi servicio militar patriótico, durante un poco más de un año. Un batallón que llevaba el nombre de Ramón Raudales (14-9-1890/18-10-1958), un hacendado, cuyos restos yacen en Ciudad Antigua, Nueva Segovia, que llegó a ser coronel del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua (EDSNN), dirigido por el general Augusto C. Sandino; quien sobrevivió a la operación de exterminio de los sandinistas, iniciada el 21 de febrero de 1934, y que después dirigió una de las guerrillas invasionistas, que lucharon contra la dictadura de la familia Somoza, en la década de 1950, y murió en combate, a los 68 años de edad.

Los testimonios recopilados en este libro son impactantes. Una riqueza adicional son las fotografías de los jóvenes combatientes del BLI Ramón Raudales, tomadas por dos periodistas estadounidenses llamados Andrew O. Selsky y Peter Morgan, que acompañaron a los combatientes del BLI RA-RA. Asimismo, incluye algunas fotos que tomó el periodista Bill Gentile, también originario de Estados Unidos y corresponsal de Newsweek.

El libro demuestra que el BLI Ramón Raudales participó exitosamente en importantes combates, golpeando fuertemente a la contrarrevolución, como en los combates de la Trinidad, Estelí, o el operativo Interarmas; a los cuales habría que agregar la bandera de combate ganada en marzo de 1988 y el operativo Danto 88. No obstante, incluye testimonios de fuertes golpes recibidos, como en Caño la Cruz y las filas de Berlín, en Jinotega.

También se destaca la labor desarrollada por los jefes del batallón como Víctor Manuel Gallegos Pedrito el Hondureño y José Benito Aráuz Méndez (caído el 27 de agosto de 1986, en una emboscada en la cuesta el Wale, del municipio de Santa María de Pantasma, Jinotega). Aunque otras generaciones de cachorros de Sandino reconocen también el mérito de Roberto Samcam Ruiz, jefe de batallón que incidió mucho para que la unidad militar recuperase su bandera de combate, mientras su teatro de operaciones fue el departamento de Matagalpa y Zelaya Central, en 1987-1988.

Referencias bibliográficas:

1-. Agüero, A. (2016). Los libros más populares de la historia de los años 80 en Nicaragua. La Prensa. Managua, Nicaragua. 14/12/16
2-.Espinoza Flores, C. (2015). General Ramón Raudales, un hombre marcado por Sandino: en las Segovias recuerdan su legado. El 19 digital. Managua, Nicaragua. 2/3/15
3-. Guerrero, I. (2014). Relatos de los héroes de la guerra de los 80 en Nicaragua: cachorros de Sandino, BLI Ramón Raudales.

Managua, Nicaragua, 20 de agosto de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com
zanatepijul2011@hotmail.com

COYOTEPE: FORTIN Y SITIO HISTORICO DE NICARAGUA

Coyotepe: fortín y sitio histórico de Nicaragua

Lenin Fisher

El fortín el Coyotepe, construido en el cerro homónimo (Cerro de los coyoles, en lengua nahuatl; coyolli, coyotli=coyoles; tepetl=cerro; según la obra Semántica náhuatl…, del doctor Alejandro Dávila Bolaños), localizado en la periferia de la ciudad de Masaya, es un sitio de gran relevancia histórica, desde se obtiene una bellísima vista panorámica de la ciudad y el paisaje natural (volcán Mombacho, laguna de Masaya, lago Xolotlán, península de Chiltepe, volcán Momotombo, lago Cocibolca, entre otros detalles geográficos).

El cerro Coyotepe, que según Dávila Bolaños no se llama así porque en la época precolombina abundasen los coyotes (mucha población humana y la falta de agua, lo impedían), se eleva 362 metros sobre el nivel del mar y la fortaleza fue construida entre 1929 y 1933. Actualmente, el fortín es un destino turístico para nicaragüenses y extranjeros. Cuenta con una pequeña galería/museo histórico, elaborada con el apoyo de Roberto Sánchez Ramírez (q.e.p.d.) y Julio Valle Castillo, que brinda información importante sobre el general Benjamín Zeledón, héroe nacional de Nicaragua, de ideología liberal, que en el cerro Coyotepe, el fortín no había sido construido), combatió a las tropas del ejército de Estados Unidos, que invadieron el país, en el año de 1912; hecho que Zeledón calificaba de filibusterismo.

Pero, no hay nada acerca de lo ocurrido con el Coyotepe durante la dictadura de los Somoza, ni cuando la Guardia Nacional (GN) lo utilizó como cuartel militar y cárcel o centro de tortura contra los que se oponían al régimen somocista: conservadores, patriotas, revolucionarios, sandinistas, etc. El museo/galería histórica del Coyotepe carece de todo eso.


No existe información acerca del acuartelamiento de la GN, en el Coyotepe, durante la ofensiva final de junio-julio de 1979; ni de como desde una posición ventajosa disparaban a la población civil con ametralladoras, fusiles con mira telescópica y morteros.

Únicamente, de la guerra de liberación nacional de 1978-1979, se encuentran dentro del fortín tres cruces dedicadas a combatientes sandinistas: Walter Mendoza Martínez (nombre que ostenta la Academia de la Policía Nacional), Frank Toruño Porras e Ismael Castillo, asesinados por la GN, el 7 de julio de 1979, en el sector de la Barranca, y enterrados dentro del fortín por el ejército represor; pero que después del triunfo de la Revolución Nicaragüense fueron exhumados.

Tan ventajosa fue la posición de la GN que los guerrilleros sandinistas, a pesar de recibir los refuerzos de los combatientes que se replegaron desde Managua el 26 de junio de 1979, solo pudieron asediar, pero jamás tomar el Coyotepe. Los soldados de la GN se rindieron el propio 19 de julio de 1979, día del triunfo de la Revolución Sandinista.

Además, desde ahí, la GN impidió el avance de los guerrilleros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) desde Masaya hacia Managua, entre los días 17 y 18 de julio de 1979, para reunirse con los guerrilleros procedentes de León, que pertenecían al Frente Occidental Rigoberto López Pérez (FORLP), en el Open Tres, y desde ahí, lanzarse al asalto final de Managua, al amanecer del jueves 19 de julio, por lo cual el FORLP tuvo que hacerlo solo, hasta tomarse el búnker de Somoza, la Loma de Tiscapa, instalaciones de las fuerzas élites de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería (EEBI), el hospital militar y la colonia militar, antes de las nueve de la mañana.

El avance de los guerrilleros de Masaya, no necesariamente tuvo que ser por la carretera, para ser blanco fácil de la GN apostada y rodeada en el Coyetepe, sin posibilidades de escapar; sino que pudo haber sido por veredas o caminos rurales, durante la noche y la madrugada, para participar en el asalto final de Managua. Sin embargo, las condiciones reales solamente las conocen quienes vivieron esas circunstancias.

Debería haber, en el Coyotepe, información y fotografías de la historia reciente, incluyendo, la lucha por la liberación nacional. No es menos importante señalar que la carretera de acceso está deteriorada, hay varios charcos, monte crecido, zancudos, muchas pintas en la paredes, murciélagos y hasta alguna gente se orina en los torreones de la fortaleza. Un baño portátil podría ayudar.

La Alcaldía de Masaya, los historiadores e intelectuales, deben tomar cartas en el asunto, independientemente de que la fortaleza sea propiedad de la Asociación de Scouts de Nicaragua, desde mediados del siglo XX. La memoria histórica de las nuevas generaciones lo exige.

Referencias bibliográficas:

1-. Dávila Bolaños, A. (s.f.p.). Semántica nahuatl de las montañas, cerros y volcanes de Nicaragua.
2-. Wikipedia: la enciclopedia libre. 2017
Managua, Nicaragua, 20 de agosto de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com

sábado, 12 de agosto de 2017

MEMORIAS DE UNA GUERRA OLVIDADA: TESTIMONIO DE UN CACHORRO DEL BLI JUAN PABLO UMANZOR

Memorias de una guerra olvidada:

 testimonio de un cachorro del

 BLI Juan Pablo Umanzor

Lenin Fisher

El libro Memorias de una guerra olvidada, de Manuel Coronel Novoa, autor y editor, impreso en Imprime y publicado en Managua, en febrero de 2017, reúne en 297 páginas, de sus 15 capítulos, la experiencia vital de un soldado del Servicio Militar Patriótico (SMP), durante la guerra contrarrevolucionaria de la década de 1980, que el gobierno de Estados Unidos organizó y financió para derrotar a la Revolución Sandinista.

Los testimonios y relatos son demostrativos e interesantes; llenos de sentimientos y reflexiones, así como de convicciones. Reflejan a un Cachorro de Sandino, así eran llamados los soldados del SMP por el gobierno sandinista, en su dimensión militar, en plena guerra, y en su plano humano.

La guerra de baja intensidad que ejecutaron los gobiernos yanquis de Ronald Reagan y George Bush (con la complicidad de los gobiernos de Honduras,    Costa Rica y El Salvador), en contra de Nicaragua, no podrá ser olvidada, y en eso difiero con el autor de la obra, mientras protagonistas como él o testigos oculares de los hechos, escriban sobre la misma, para heredar dichos testimonios a las futuras generaciones.

Defender la Revolución Nicaragüense fue todo un acto de patriotismo; defenderla de una forma de guerra imperialista, con un ejército constituido por combatientes originarios del país agredido, reagrupando a los restos de la Guardia Nacional del dictador Somoza Debayle (derrocado en julio de 1979), e integrando a campesinos e indígenas que no entendieron, o no fueron beneficiados lo suficiente, y quizás hasta perjudicados por la revolución. Valió la pena defender la revolución. Porque si el proyecto contrarrevolucionario hubiese triunfado por las armas, además del baño de sangre, las consecuencias de todo tipo hubiesen sido impredecibles.

Como señaló el sociólogo Orlando Núñez, durante la presentación del libro, los franceses no se preguntan si valió la pena la Revolución Francesa; y los estadounidenses tampoco se preguntan si valió la pena la Revolución Norteamericana que les permitió independizarse del imperio británico. Simplemente, ambos fenómenos sociológicos están registrados en la historia y son referentes importantes. Y yo agregaría, ambas son revoluciones que llenan de orgullo a ambas naciones.

El heroísmo de los jóvenes nicaragüenses que defendieron su revolución será reivindicado por la historia, a pesar de que el desenlace de la guerra fue una derrota electoral de la Revolución Sandinista, y no solo del FSLN, en febrero de 1990, con el ascenso de un gobierno de derecha que impulsó la contrarreforma restauradora del orden derrotado en 1979, y la desmovilización y entrega de armas de la Contra, como resultado de los acuerdos de paz, logrados en Guatemala, por los presidentes de Centroamérica; pero con la preservación de las instituciones creadas por la revolución como el Ejército y la Policía.

La guerra de defensa de la Revolución Sandinista no podrá ser olvidada jamás porque entre otros hitos que representó están los siguientes: primero, por primera vez en la historia un país poderoso fue condenado por terrorismo de Estado (ese país fue Estados Unidos de Norteamérica), a través de una sentencia de la Corte Internacional de Justicia de la Haya (el máximo tribunal de la Organización de Naciones Unidas), emitida en junio de 1986, que mandó a indemnizar a Nicaragua por los daños causados por la guerra de desgaste y bloqueo económico (sin posibilidades reales de triunfo), que incluyó el minado de los puertos, hecho que criticó hasta la primera ministra británica Margaret Tacher. Daños que en 1986 eran alrededor de 12 mil millones de dólares, después ascendieron a 17 mil millones; y en 2010 el padre Miguel D´Escoto Brockmann calculaba en 50 mil millones.

Segundo, a Revolución Nicaragüense enfrentó al ejército irregular más grande y mejor armado de América latina, a lo largo del siglo XX, según afirma acertadamente el general retirado Humberto Ortega Saavedra. Contrarrevolución antisandinista que se vio involucrada en el escándalo Irán-Contra-gate, mucho más grave que el Watergate, y que era suficiente para destituir al presidente gringo de turno; donde a través del transporte y venta de drogas, desde Honduras hacia Estados Unidos; así como la venta de armas a un supuesto enemigo como Irán, el gobierno de Estados Unidos tenía otra vía para financiar la guerra contra Nicaragua.

Así las cosas, el Ejército Popular Sandinista y los batallones de reservistas voluntarios no eran suficientes para enfrentar y derrotar a la contrarrevolución (llamada de distintas formas: FDN, ARDE, Misurasata o Resistencia Nicaragüense). Fue necesario el SMP; solamente así se pudo enfrentar y derrotar estratégicamente al ejército contrarrevolucionario, llamado por su apócope la Contra. La defensa de la patria, en caso de agresión extranjera, la justifica hasta el catecismo católico.

El gobierno sandinista no fue el primero en instaurar una ley de servicio militar. Según Kinloch (1999) el presidente Pedro Joaquín Chamorro Alfaro, el 18 de julio de 1877, expidió un reglamento que estableció el servicio militar obligatorio para todo nicaragüense que tuviera entre 16 y 55 años. Chamorro Alfaro, político conservador, justificó el servicio militar obligatorio basado en el argumento de hacer efectiva la igualdad en el deber de servir a la patria, establecido en la Carta Fundamental.

En fin, el libro es valioso desde el punto de vista historiográfico e histórico. Su lectura es amena e intensa. Los jóvenes deben leerlo, sin lugar a dudas, para conocer mejor la historia reciente de Nicaragua.

Managua, Nicaragua, 12 de agosto de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.

leninfisherblogspot.com

martes, 1 de agosto de 2017

CRONOLOGIA DE LA HISTORIA UNIVERSAL Y LA BIBLIA

Cronología de la historia universal

 y la Biblia

Lenin Fisher

La primera civilización surgida, Sumeria, se asentó en Mesopotamia, hace 1800 a 3500 a.C., o sea, hace 5500 años; en ella apareció la escritura.

La civilización egipcia, con su Imperio Antiguo, existió 2500-2600 a.C.); construyó las pirámides de Keops, Kefren y Mikerino.

En Mesopotamia, la dinastía III de Ur, Zigurats de Ur y Uruk (2100-2000 a.C.).

El Imperio Medio de Egipto, el relato de Sinuhé (2100-1730 a.C.)

Abraham de Canaán, el patriarca bíblico, debió existir hacia 1850 a.C., es decir, unos 50 a 100 años antes de que en Mesopotamia reinará Hammurabi (1792-1750 a.C.).

Alrededor de 150 años después de Abraham, los hijos de Jacob se instalaron en Egipto (1700 a.C.). Cincuenta años después, los egipcios oprimieron a los hebreos (1650 a.C.)

En Egipto, gobierna el faraón Ramsés II (1304-1238 a.C.). Moisés dirige el éxodo de Egipto (1250 a.C.). El faraón Mernepta en Egipto (1238-1209 a.C.). Josué entra a Tierra Santa (1229 a.C.). Ramsés III, gobierna el imperio egipcio (1194-1163 a.C.). Los Jueces se establecen en Tierra Santa (1175 a.C.).

Tiglat Piléser I, emperador de Asiria (1115-1077 a.C.). Samuel realiza la transición hacia la monarquía (1040 a.C.) y comienza la monarquía (1030-1010 a.C.). David consolida la monarquía (1010-971 a.C.). Salomón lleva la monarquía a su máximo esplendor (971-931 a.C.), y construye el templo (970-962 a.C.).

Impera en Egipto, Siamón (975-955 a.C.). Psusennes II (955-950 a.C.). Sesonq I (945-925 a.C.). Se divide el reino en Judá e Israel (931 a.C.).

En el reino de Judá: Roboán (931-914 a.C.); Abías (914-911 a.C.); y Asá (911-870 a.C.). En el reino de Israel: Jeroboán (931-910 a.C.); Nadab (910-909 a.C.); Basá (909-885 a.C.); Elá (885-884 a.C.); Zimrí (7 días); y Omrí (884-874 a.C.).

En Asiria, Asurnasirpal II (883-858 a.C.). Salmanasar III (858-824 a.C.). Samsi-Adad V (824-810 a.C.). Adad-Nirari III (810-783 a.C.). Salmanasar IV (783-771 a.C.). Tiglat Piléser III (745-727 a.C.). Salmanasar V (726-722 a.C.). Sargón II (721-705 a.C.).


En el reino de Judá: Josafat (870-848 a.C.); Jorán de Judá (848-841 a.C.); Ocozías de Judá (841 a.C.); Atalía (841-835 a.C.); Joás (835-796 a.C.); Amasías (796-767 a.C.); Azarías (Ozías) (767-739 a.C.); Yotán (739-734 a.C.); en este periodo aparecen Isaías y Miqueas. Acaz (734-727 a.C.); Ezequías (727-698 a.C.);  

En el reino de Israel: Ajab (874-853 a.C.); Ocozías de Israel (853-841 a.C.); Jehú (841-813 a.C.); Joacaz de Israel (813-797 a.C.); Joás (797-782 a.C.); Jeroboán II (782-753 a.C.); corresponde a Amós y Oseas. Zacarías (6 meses); Salún (1 mes); Menajén (752-741 a.C.); Pecajías (741-740 a.C.); Pécaj (740-731 a.C.); Oseas (731-722 a.C.). Sucede el fin del reino de Israel cuando Asiria invade Israel (722 a.C.) y se produce el destierro israelita (720 a.C.).

En Asiria: gobierna Senaquerib (704-681 a.C.). Asarhadón (681-668 a.C.). Asurbanipal (668-625 a.C.).

En Babilonia: Nabopolasar (625-604 a.C.). Nabucodonosor (604-561 a.C.).

El reino de Judá: Manasés (698-643 a.C.); Amón (643-640 a.C.); Josías (640-609 a.C.). Profetas: Sofonías, Jeremías, Nahún y Habacuc. Corresponde a los libros de Josué, Jueces, Samuel y Reyes.

Joacaz de Judá (609 a.C.); Joaquín (609-598 a.C.); Jeconías (598-597 a.C.); Sedecías (597-587 a.C.). Ocurre el fin del reino de Judá, con la destrucción del templo y el destierro judío. Godolías es gobernador (587-586 a.C.).

En Persia, es emperador Ciro (529-522 a.C.). Darío I (522-486 a.C.). Jerjes I (486-464 a.C.). Artajerjes (464-424 a.C.).

Durante la llamada época Persa: ocurre el edicto de Ciro tras el cual se da la primera caravana de judíos a Jerusalén (538 a.C.). Inicio de la reconstrucción del segundo templo (537 a.C.). Ageo y Zacarías.

Esdras (479 a.C.). Nehemías (445 a.C.): tercera caravana de judíos a Jerusalén. Judá recupera su independencia política (350 a.C.). Corresponde a los libros siguientes: Pentateuco, Joel, Abdías, Malaquías, Jonás, Job, Rut, Tobías, Esdras, Nehemías, Crónicas, Salmos y Cantar de los cantares.

Macedonia: Alejandro Magno (336-323 a.C.). A la muerte de Alejandro Magno, en Egipto, los lágidas; y en Siria-Babilonia, los seléucidas.

Siria-Babilonia: Antíoco IV Epífanes (175-163 a.C.). Antíoco V Eupátor (163-162 a.C.). Demetrio I Soter (162-150 a.C.). Alejandro Balas (150-145 a.C.). Antíoco VI Dionisio (145-143 a.C.). Trifón (143-138 a.C.).


La época helenística: Judá es sometida por Alejandro Magno (323 a.C.). Judá bajo los lágidas (300-200 a.C.). Tolomeo II (versión de los LXX). Libros: Eclesiastés y Esther. Judá bajo los seléucidas (200-142 a.C.). Libro: Eclesiástico. Antíoco IV dedica el templo Zeus. Rebelión de los Macabeos. Matatías (167 a.C.). Judas (166-160 a.C.). Libro: Daniel. Purificación del templo (164 a.C.). Jonatán (160-143 a.C.). Simón (143-134 a.C.). Judá recupera su independencia política (142-63 a.C.). Dinastía de los Asmoneos, Juan Hircano (134-104 a.C.). Libro: Macabeos. Aristóbulo I (104-103 a.C.). Alejandro Janeo (103-76 a.C.). Alejandra (76-67 a.C.). Aristóbulo II (67-63 a.C.). Libro: Judit. Jerusalén es tomada por Pompeyo (63 a.C.). Libro: Sabiduría.

Roma: Pompeyo en Oriente. Siria, provincia romana (64 a.C.). César derrota a Pompeyo (48 a.C.). Asesinato de César (44 a.C.). Octavio Augusto (29 a.C. –14 d.C.). Tiberio (14-37). Calígula (37-41). Claudio (41-54). Nerón (54-68). Vespasiano (69-79). Tito (79-81). Domiciano (81-96). Nerva (96-98). Trajano (98-117).

La época romana: Hircano, etnarca (47-41 a.C.). Herdes y Fasel, tetrarcas (41 a.C.). Antígono, rey y sumo sacerdote (40-37 a.C.). Herodes, el Grande, rey (37-4 a.C.). Reconstrucción total del segundo templo (20 a.C.). Nacimiento de Jesús (¿7-5 a.C.?). Judea, provincia romana (año 6). Poncio Pilato, procurador (26-36). Predicación de Juan Bautista. Comienza el ministerio de Jesús (27). Muerte de Juan el Bautista (29). Muerte de Jesús y Pentecostés (30). Martirio de Esteba, conversión de Pablo (37).

Herodes Agripa I (40-44). Pablo y Bernabé en Antioquía (43). Martirio de Santiago, el mayor (44). Prefectos romanos (45-65). Primera misión de Pablo (45-49). Concilio de Jerusalén (48-49). Segunda misión de Pablo (50-52). Tercera misión de Pablo (56-57). Martirio de Santiago, el menor (62). Persecución ordenada por Nerón, en Roma. Martirio de Pedro en Roma (64 o 67). Lino, sucesor de Pedro en Roma.

Rebelión judía contra Roma (66-73). Martirio de Pablo en Roma (67 o 64). Destrucción del segundo templo (70). Anacleto, sucesor de Lino (79). Clemente, sucesor de Anacleto (91). Persecución de Domiciano. Juan es desterrado a Patmos (94). Muerte de Juan en Éfeso (98).

Cronología de los libros del Nuevo Testamento: 1° Tesalonicenses (51). 2° Tesalonicenses (52-53). Filipenses (54 o 60). 1° Corintios (55-56). 2° Corintios (¿57?). Gálatas (57): Romanos (57-58). Colosenses (60 o antes del 80). Filemón (61-63). Marcos (65-70). 1° Pedro (67 o antes del 90). Hebreos (68 o antes del 95). Efesios (70 o antes del 90). Mateo (80-90). Lucas, Hechos (80-90). Juan (90-100). 1°, 2° y 3° de Juan (95-100). Apocalipsis (95-100). 1° y 2° Timoteo y Tito (95-100). Santiago (95-100). Judas (100-105). 2° Pedro (100-105).

Referencias bibliográficas:

1-. Schökel, L. A. (2013). La Biblia de nuestro pueblo, con lectio divina. Claret. China.

2-. La Biblia, letra grande: Latinoamérica. (2002). 40° ed. Verbo Divino. Madrid. 

Managua, Nicaragua, 1 de agosto de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com











¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE! DEL CHE GUEVARA

El Hasta la victoria siempre del Che Guevara


Lenin Fisher


“Todos los hombres tienen temores, pero los valientes los olvidan y van adelante, a veces hasta la muerte, pero siempre hasta la victoria.” 

Ese era el lema de la Guardia Real en la antigua Grecia (Carnegie, 2013), autor que señala que el mayor desafío que se puede ofrecer es la oportunidad de superar los temores.

Y del lema de la Guardia Real de la Grecia antigua, tomó Ernesto Guevara de la Serna el Che (Rosario, Argentina, 14/6/1928 - Bolivia, 8/10/1967), su célebre forma de despedirse por escrito, llena de convicción y optimismo, que devino en una verdadera consigna de lucha internacional: ¡Hasta la victoria siempre!


Managua, Nicaragua, 1 de agosto de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com

Referencia bibliográfica:
1-.Carnegie, D. (2013). Como ganar amigos e influir sobre las personas. Sudamericana. Bogotá. 334
2-.Guevara, E. (2003). Diarios de motocicleta: notas de un viaje por América Latina. Planeta. Argentina. 231

ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE ELECTA EN VENEZUELA

Asamblea Nacional Constituyente

 electa en Venezuela


Lenin Fisher

La democracia venezolana ha triunfado con la votación hecha por el pueblo el pasado domingo 30 de julio a favor de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC).

Más de ocho millones de personas votaron para elegir a más de 500 diputados constituyentes. Ahora, la ANC podrá elaborar una nueva Constitución Política, que se adecúe a la Venezuela del siglo XXI, a sus nuevas condiciones políticas, sociales y económicas, a los grandes avances sociales; al futuro a partir de 2017.

La ANC será una combinación de democracia participativa y representativa, donde todos los municipios de la patria de Bolívar estarán representados. Tendrá la ANC el poder originario, la soberanía del poder que reside en el pueblo venezolano, el verdadero poder y la fuente de todo poder.

Quien no votó el 30 de julio, no votó porque no quiso o porque los radicales derechistas se lo impidieron, secuestrándolo. Los fanáticos derechistas, que se oponen a los cambios revolucionarios, han recurrido a manipular, con dinero y drogas, a jóvenes pobres; y también han usado a paramilitares colombianos para atacar unidades militares venezolanas.

Los partidos políticos de la derecha venezolana, aliados del gobierno de Estados Unidos y de la burguesía criolla (principales saboteadores del proceso de cambios sociales llamado Revolución Bolivariana), han optado por la violencia, el terrorismo, la destrucción de bienes públicos y privados, y por la muerte.

La muerte que ha costado más de 100 vidas, durante las obsesivas jornadas de protestas callejeras. Más del 95% de las muertes son causadas por los fanáticos de la derecha, es decir, que casi todas las víctimas mortales son simpatizantes de la Revolución Bolivariana o parecían serlo; pero esto último, las cadenas de noticias y periódicos de otros países lo ocultan.

No esperaba la extremista derecha venezolana, sus fanáticos y líderes manipuladores (financiados por la CIA), que la Revolución Bolivariana respondiera con una acción pacífica, civilizada, política, democrática, legal y radical, como fue la elección de la ANC. Una verdadera lección de política.


¡Viva la Revolución Bolivariana!

¡Viva la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela!

Managua, Nicaragua, 1 de agosto de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com




lunes, 31 de julio de 2017

BLI RAMON RAUDALES: MI EXPERIENCIA PERSONAL

Batallón de Lucha Irregular Coronel Ramón Raudales:

 mi experiencia personal

Lenin Fisher

Estábamos en la base militar de Condega, que creo se llamaba general Pedro Altamirano, como reservistas que formábamos la unidad militar Batería de Morteros de 120mm., de la segunda región militar (unidad integrada por estudiantes, obreros y campesinos leoneses voluntarios y soldados y oficiales del EPS, que golpeó fuertemente a la contrarrevolución, entonces llamada Fuerza Democrática Nicaragüense o FDN, en Madriz y Nueva Segovia, durante 1983-1984), cuando oímos por radio la aprobación de la Ley del Servicio Militar Patriótico (SMP); nos alegramos porque seríamos más combatientes defendiendo la Revolución; ya no sólo seremos los reservistas voluntarios y los soldados permanentes del ejército, dijimos. Y en esa misma base militar disfrutamos la histórica medalla de plata ganada por la selección nacional de baseball en los Juegos Panamericanos de Venezuela de 1983.

Según Ricardo Wheelock, del Consejo Militar del Ejército Popular Sandinista (EPS), citado por Henry Petrie, las etapas de la guerra contrarrevolucionaria fueron: a) lucha contra bandas contrarrevolucionarias (1980-82); b) guerra relámpago (1982-85); y c) guerra de desgaste prolongado (1985-90).  Por otro lado, en 1983 se instauró el SMP. Entre 1983 y 1989 se movilizaron 149 mil 590 jóvenes, con edades entre 17 y 24 años. Hasta abril de 1989 se habían movilizado 120 mil jóvenes como “Cachorros de Sandino” cumpliendo el SMP. Los voluntarios representaron hasta el 46% de los jóvenes movilizados; entre enero-junio de 1987, de 27073 jóvenes movilizados, 12440 fueron voluntarios. En 1987, de los 25479 jóvenes desmovilizados, 9884 (39%) eran miembros de la Juventud Sandinista 19 de Julio. Las grandes afectaciones del SMP fueron: 18945 muertos; 16943 heridos; 5837 discapacitados; y 14170 niños huérfanos. En 1989, el 60% de los contrarrevolucionarios desmovilizados tenían menos de 25 años de edad; la aplicación del SMP en el campo ayudó a nutrir las filas contrarrevolucionarias (Petrie, 1993).

El servicio militar de carácter obligatorio, instaurado por la Junta de Gobierno de Reconstrucción Nacional, por medio de ley aprobada en el Consejo de Estado, no era la primera vez que existía en Nicaragua –según Kinloch (1999)- pues el presidente Pedro Joaquín Chamorro Alfaro, el 18 de julio de 1877, expidió un  reglamento que estableció el servicio militar obligatorio para todo nicaragüense que tuviera entre 16 y 55 años de edad. El presidente Chamorro Alfaro justificó el servicio militar obligatorio basado en el argumento de hacer “efectiva la igualdad en el deber de servir a la patria, establecido en la Carta Fundamental”. Años después leí en el catecismo católico que se reconoce como válido el derecho de los gobernantes a utilizar la ley para organizar a los ciudadanos para defender al país de una amenaza extranjera. Y la guerra contrarrevolucionaria en Nicaragua de los años 80 del siglo XX fue una “guerra de baja intensidad” patrocinada y organizada por una potencia extranjera: Estados Unidos.

Más de setecientos muchachos pelones en formación, entre los cuales estábamos Oswaldo Martínez y yo, que habíamos estudiado en la Facultad Preparatoria, era algo sencillamente impresionante; todos en la madrugada, bajo la llovizna y el frío, en Mulukukú. Empezamos así, pelonéandonos unos a otros, el entrenamiento de lucha irregular de 45 días de duración, dirigido por instructores cubanos. Tres días antes de llegar a Mulukukú, le insistí a una muchacha leonesa, que reiniciáramos nuestra relación de novios adolescentes, como cuando teníamos 14 y 15 años. Ahora teníamos 18. En la adolescencia terminamos porque sus padres no querían que su hija tuviera novio. Ella tenía otra pareja. Su respuesta fue no. Sólo logré un beso de despedida porque yo le conté que al día siguiente me incorporaría al SMP. Era agosto de 1987. Empezaba el segundo semestre del primer año de la carrera de medicina.

El último día de entrenamiento en Mulukukú, un instructor cubano nos habló de la diferencia entre los combatientes de Angola y los de Nicaragua.  Nos dijo: ustedes los nicas son valientes, pues son los que luchan directamente y defienden su país.  En Angola, eran los cubanos los que tenían que pelear contra el enemigo porque los angoleños se corrían fácilmente y dejaban solos a los cubanos. Ahora sabemos que, la presencia del ejército cubano en África fue decisiva para la caída del Apartheid.

Una ametralladora PKM fue la primera arma que recibí en la Unidad Militar 14-16, mejor conocida como Batallón de Lucha Irregular Coronel Ramón Raudales (BLI RA-RA), en septiembre de 1987. Me la entregó, un combatiente originario de Managua, cuyo nombre era Carlos y que tenía como apodo precisamente PKM; él era un buen combatiente, valiente, osado. El día que salimos a la primera misión, PKM desarmó, limpió y armó la ametralladora. Tuvimos el primer combate después de haber caminado durante un día, desde que salimos de la comarca la Patriota, Matiguás, Matagalpa.

Nuestro pelotón tuvo que maniobrar, correr y subir lomas. Hubo momentos en que sólo tres de la escuadra de diez, llegamos a la cima de las lomas. En diferentes cruces de caminos colocamos la ametralladora lista para disparar a los contras que escaparan.  Al final, dos contras iban corriendo cerro abajo y me ordenaron dispararles. Pero la ametralladora no disparó después de tres intentos que yo hice. Entonces, mi jefe de escuadra, llamado Carlos PKM, me quitó la PKM e intentó disparar dos veces, pero no pudo. En ese momento recordó que él había limpiado el arma y concluyó que no colocó la aguja percutora, la cual se había extraviado en la Pedrera (lugar del puesto de mando del batallón).

Yo comencé a llorar porque sabía que faltaban por lo menos nueve días para que la misión terminara y como ya había participado en combates en 1983 y 1984, entonces reconocía el peligro de andar con un arma pesada que no funcionaba. Y temía que los mandos creyeran que yo intencionalmente había perdido la aguja percutora y decidieran sancionarme. Y peor aún, tenía miedo de ser capturado por la contra. Entonces, tomé un fusil AK-M de uno de los heridos, con todas sus municiones. Mi carga fue el fusil y la ametralladora, con sus municiones respectivas, y además ayudé a cargar a los heridos y a un compañero muerto en combate, que apenas tenía pocos días de haberlo visto.

Al reogarnizarnos y reabastecernos, el jefe de compañía decidió quitarme la ametralladora.  Y nunca más me asignaron un arma pesada, solamente mi fusil. PKM, en una plática a solas conmigo, me pidió sinceramente disculpas por haber extraviado la aguja percutora. Ese descuido singular pudo costarme la vida a mí, a él y a varios de mis compañeros. Además de disculparse, dijo algunas otras cosas como que durante la primer misión, yo me había portado valiente y que había hecho un gran esfuerzo, demostrando buena condición física durante el combate y a lo largo de la misión.  Esas dos expresiones fueron de las más sinceras que recibí durante la guerra y de las que guardo un grato recuerdo, pues fueron para mí como medallas ganadas, que me llenaron de orgullo.

Después tuvimos muchos otros combates en lugares como Zinica, Dipina, Iyas, Kuskawás, Yaosca y otros lugares que no recuerdo su nombre. En uno de los combates, el explorador apodado el Diablo aniquiló a tres contras, que estaban desprevenidos en un rancho campesino. Por el impacto psicológico de tal acción, lo enviaron de permiso a descansar a su casa por un buen tiempo.

Participamos en el segundo escalón en el operativo Danto 88 lo cual me permitió conocer Bonanza (el sitio donde nació mi papá), Siuna y Rosita; y acampamos en el río Amaka, donde varios compañeros fueron afectados por la lepra de montaña (leshmaniasis).

Recuerdo entre los compañeros a heridos a Carlos PKM y Ricardo, en el combate de Dipina, los cuales fueron trasladados en helicópteros. De los pocos compañeros que murieron durante mi estadía en el   BLI Coronel Ramón Raudales (RA-RA) de ninguno recuerdo su nombre. Sí recuerdo a uno que le decían el Chino, quien murió en noviembre, en la Patriota, Matiguás, en el segundo combate y segundo día de nuestra primera misión.

Entre los compañeros de mi escuadra o pelotón que recuerdo están Carlos PKM, el Conejo, el Cabezón (que escribía poemas), Shaggi (lanzacohetero) y el Pitufo. Era jefe del tercer pelotón Chombo, un suboficial del EPS. Entre los jefes de compañía recuerdo a López, jefe de la primera, que era mi compañía; Carlitos, jefe de la tercera; y Gontol, jefe de la quinta compañía. El jefe de la segunda era un señor de aspecto campesino, blanco, pelo crespo, cuyo nombre no recuerdo. Y no recuerdo del todo al jefe de la cuarta. Carlitos y Gontol eran los mejores jefes de compañía; esa era la impresión generalizada entre los Cachorro de Sandino.

De los años en que fui Cachorro de Sandino -como le llamaban a los jóvenes que cumplían el SMP-, sólo conservo una foto tamaño carnet, tomada en febrero-marzo de 1988, en el campamento central del BLI RA-RA, situado en esos días en la Pedrera, sobre la carretera a Río Blanco, cuando me recuperaba de lesiones infecciosas e inflamatorias en la piel de mis pies y piernas (erisipela), causadas por bacterias y hongos en el lodo. En esos días, leí el libro Días de amor y de guerra, de Eduardo Galeano y pocos días antes del operativo Danto 88 leí el libro El señor presidente, de Miguel Angel Asturias; precisamente este libro leía cuando nos dieron la orden a todos, incluyendo a los que nos recuperábamos de lesiones, de integrarnos a la caravana del operativo Danto 88.

En Lisawé, cuando sucedían las primeras pláticas del Gobierno de la República con la contrarrevolución (ahora llamada Resistencia Nicaragüense), acostado en una hamaca, leí con interés literario, de principio a fin, la Biblia, prestada por un compañero de escuadra del contingente más nuevo, que había sido monaguillo en Chichigalpa, pero cuyo nombre no recuerdo. El Padrino y El Chacal los leería más tarde, en Waswalí, Matagalpa, cuando me sacaron de la zona de guerra para ser instructor de tiro. Estábamos en el Cuá, Jinotega, cuando las negociaciones del cesal fuego avanzaban y se empezaban a formar las agrupaciones de BLI; al final de la tarde, recién me había acostado en una hamaca, cuando me mandó a llamar el jefe de Registro y Control, Rubén, quien me dijo que con Edwin Mendiola iríamos a un curso.

El contingente de 200 jóvenes leoneses fortaleció al BLI RA-RA. A partir de nuestra llegada, en octubre de 1987, se sucedieron una serie de acciones combativas en Matagalpa, Zelaya Central y Zelaya Norte que le permitieron a nuestro BLI ganar la Bandera de Combate, en un periodo menor de seis meses; bandera que recibimos a inicios de abril de 1988.  El capitán Roberto Sancam Ruiz, quien había sido estudiante de ingeniería industrial, era el jefe de batallón, cuando nuestro contingente llegó y ganó la bandera de combate. Atrás quedaba el mal recuerdo que nos contaban los compañeros más veteranos, cuando en el caño la Cruz, en el departamento de Jinotega, las fuerzas de la contrarrevolución emboscaron al BLI Ramón Raudales, le causaron muchas bajas y secuestraron a algunos combatientes.

Durante unas prácticas de tiro en Lisawé, cuando empezaban las pláticas de paz con la contrarrevolución, un jefe de escuadra cuyo apellido era Peck, le señaló a los mandos del BLI RA-RA, que aunque yo no era el que pegaba con más frecuencia en los blancos, sí tenía el mejor porcentaje de disparos acertados en los blancos más distantes, lo cual creo que sirvió de algo cuando estando en el Cuá, Jinotega, en octubre de 1988, una tarde, mientras las negociaciones del cese al fuego avanzaban y se empezaban a formar las agrupaciones de BLI, me llamó el jefe de registro y control teniente Rubén Sirias, para decirme que había sido seleccionado junto a Edwin Mendiola para recibir un curso de instructor de tiro; obviamente que el nivel académico había influido en dicha selección. Edwin no se pudo ir conmigo a León el día que nos desmovilizaron porque el jefe lo retuvo, lo cual fue muy triste para nosotros dos, sobre todo para él; luego, en tiempos de paz, se graduó de ingeniero.

Pues salimos de la zona de guerra y nos trasladaron a la base militar de Pueblo Nuevo, Estelí, donde estuvimos como un mes y pasamos en un cerro cercano, lleno de piedras, la noche más dura del huracán Joan. Uno de nuestros instructores era un teniente apellido Fischer; pero escrito con “c” después de la “s” como en la versión alemana y original del apellido; por lo cual, no éramos familiares ya que mi apellido se escribe como la versión inglesa sin “c”: Fisher. Luego, fuimos parte de Preparación Combativa (Pre-Comb) y entrenamos a campesinos de los batallones de reservistas en una escuela de campaña cerca de la Concordia, donde el jefe era el teniente Orlando Salazar (periodista leonés, q.e.p.d.); nuestro centro de mando estaba en Waswalí.

Al cumplir el SMP me reintegré al segundo semestre del primer año de la carrera de medicina, en 1989, hasta graduarme.


Managua, Nicaragua, 31 de julio de 2017
leninfisherblogspot.com
zanatepijul2011@hotmail.com


Referencias bibliográficas:
1-.Fisher, L. (2011).Chavalos de la revolución y otros ensayos. Universitaria. León, Nicaragua. 254
2-.Kinloch Tijerino, F. (1999). Nicaragua: identidad y cultura política. Managua. Impresiones y troqueles. 384
3-.Petrie, H. (1993). Jóvenes de Nicaragua: una historia que contar. San Rafael. Managua. 285