viernes, 15 de septiembre de 2017

DIARIO DEL EXPLORADOR

Diario del explorador


Yader Silva (el Genocida)

En la compañía de exploradores: León, julio de 1983
No hubo falla, nadie nos dijo nada, incluso, ni los zapadores que se las daban de másteres. Aclaro que esta onda salió porque a todos los exploradores no nos gustaba corear las consignas y además, porque nos hicieron letra, pues nos encomendaron una misión que no nos correspondía.

18 de julio de 1983:
Son las 6:00 a.m., he desayunado, todos los exploradores están preparados para cualquier misión.
7:00 a.m.: un temblor sacude nuestro campamento. Los caballeros han pedido a todos los ángeles del cielo que la tierra no se parta.
9:20 a.m.: toda mi escuadra vamos a cambiarnos de ropa. Incluso, nadie quiso cambiarse porque solo ropa charrula nos dieron.
10:00 a.m.: a esta hora paso por el estado mayor. Los artilleros me han “emboscado”. Balmaceda y “Malmaceda” dicen que de plano me zafe con ellos, pues soy su goniometrista y que de plano no me pueden dejar. Yo les expongo mi caso: el 19 de julio tengo que cumplir una misión de exploración con la compañía de exploración.
La onda es que de plano no hay más ruegos. No hay más explicaciones y zafarrancho hacia el norte. Llegamos al fortín de Acosasco después que los artilleros ya nos han capturado a Pedro Esquivel, Santiago Chago Espinales y a Genocida.
No nos quieren dar permiso de ir a la casa y Pedrín y yo tenemos que zafarnos a León. La Hiena me ha pedido que pase por su chante.
12:00 m: llego a mi casa, me baño, almuerzo, doy las últimas indicaciones del año a mi mamá y mi hermana; y nos vemos. Paso por donde Pedro Esquivel y me dirijo donde Marcia Urbina a quien le expongo lo que tenía que decirle y quedamos en “siquis noquis”. Y los artilleros me alteran los planes, pues han llegado a traerme y tengo que suspender la conversación con la compa. Bueno, creo que la próxima entrevista se prolongará hasta el año 1984.

En Musulí, Palacagüina: julio de 1983
Después del primer combate entre nuestra escuadra de exploración y la Contra, el 19 de julio, en los Ranchos, que duró entre cinco y seis horas, desde las doce del día hasta las seis de la tarde, no ha pasado nada.
Los días transcurren, aún nos encontramos en Musulí, un lugar cerca de Palacagüina, Madriz. El mes de julio ya ha terminado. Agosto va a hacer su agosto con nosotros. No sabemos lo que pueda ocurrir en estos 31 días; pero el mando ha decidido cambiarnos de lugar y nos manda a una base que queda en Condega, Estelí.

En la base militar de Condega
Aquí en esta base de Condega, todo transcurre normal, no hay ambiente de guerra. No hay nada. Ya han pasado varios días. Aquí nos mantenemos solo de “boludos.” Parece ser que ya nunca más vamos a entrar en combate con los Contras.
Es domingo y es 14 de agosto de 1983. Varios compas se han libreteado hacia León, ellos son: el Flaco Valle, Marcelo Pereira, Jairo Páiz y la Hiena Urbina. Ellos han decidido pasar esta pequeña gritería con sus cogollos al lado y en León. Mientras que por aquí, otros tantos nos quedamos. Y la Contra quiere tomarse Estelí a través de San Juan de Limay. Entonces, nosotros somos puestos en alerta.

Misión de infantería en El Regadío, San Juan de Limay: agosto, 1983
Partimos hacia el teatro de operaciones. Nuestra misión: atrapar, neutralizar e incluso aniquilar a todos los Contras que desde hace un buen rato han estado jodiendo por esta zona y ya han hecho sus averías con los campesinos.
Este 14 de agosto, todos los de las escuadras de Marcial y Santos hemos pasado en un cerro bestial en altura y con un frío intenso. Son las 2:00 a.m. La otra escuadra ha ido a desalojarnos y ocupar nuestra posición. Bajamos y llegamos a nuestro comando central el Regadío para tomar un breve descanso.
Por la mañana estuvimos en el valle el Regadío y al caer la noche volvimos a posicionarnos en el cerro estratégico, tomado por nosotros. Toda la noche pasó normal. Parece ser que los contras ya se han retirado o mejor dicho, ya se han camuflado entre los campesinos colaboradores suyos. Así pasamos los días 16, 17 y 18 de agosto de un cerro a otro, buscando la forma de encontrarnos con los contras. Realizamos varias patrullas y nalgas de contras. Estuvimos emboscados toda la noche en un lugar donde pasaba la Contra cuando iba a retirar víveres e información. Los estuvimos esperando con lanzacohetes RPG-7, que fue recuperado en un lugar donde hubo combate con los perros somocistas y donde también estos perros habían asesinado, en días anteriores, a unos compas chichigalpinos del batallón de reserva 25-90.
Este mismo día, 18 de agosto, se organizó una fuerte patrulla para peinar toda la zona donde operaban los contras. A estas alturas, desgraciadamente, no hemos tenido contacto con los enemigos del pueblo. La caminata ya llevaba cinco horas de búsqueda y persecución de los perros.
Este día nadie ha comido, ni se ha bañado, ni nada. Por otra parte, mi estado de salud estaba muy chiva y a estas alturas parece ser que el organismo se ha vuelto en contra mía. El coco me está matizando; el estómago está jodiendo; pero las piernas aún las domino.
Eran más o menos las 2:30 p.m. Nadie ha lonchado y cualquier aleteo de comida puede ser arrasado. Como dije nadie ha comido, sino hasta el momento de pasar por un “plantío” de sandías.
Bueno, todo mundo agarrando su respectiva sandía como enemigo. Incluso, yo que iba un poco mal del estómago me comí un cachimbo de sandías, que después no podía ni levantarme, y aún estábamos lejos de llegar al lugar donde nos estarían esperando los vehículos para después llegar a la base.
Entonces, el exceso de comida, unos fuertes vómitos y dolor de cabeza me impiden continuar la marcha, aunque le hice un poco de huevo y logré caminar unos cuantos kilómetros más; pero llegó un momento que ni el coco, ni el estómago, ni las piernas querían continuar. Es decir, todo mi cuerpo (esbelto) está en mi contra. Y solamente nos quedaban dos kilómetros para llegar a la meta. Eran ya las 5:00 p.m. A esta hora, ya estaba listo. El sargento y Marcial tuvieron que remolcarme.

Panalí, Quilalí, Nueva Segovia: enero de 1984
La mañana ha pasado igual que la tarde. Por la noche me encuentro posteando. A las 9:45 p.m., Lenin ha ido a buscar al Político (Xavier Lara Toruño), pues él va hacia León con IBM (Ismael Baquedano), a solucionar nuestro problema de desmovilización.
Lara conversó conmigo; él me dijo que iba a llegar a mi casa a visitar a mi mamá. Yo he aprovechado la oportunidad y le he mandado, con Lara, hacer un encargo de media docena de cuadernos universitarios. Y a la vez que le mande a Olivia la carta que le envió su mamá Cándida desde Jalapa. Cuando terminé mi posta me retiré a dormir.

17 enero de 1984:
Nos encontramos aún en la pista de Panalí. Aquí parece que la guerra ya terminó, pues ya no hacemos nada y estamos de boludos. Nuevamente, varios compas fueron conmigo a recuperar otras cuantas docenas de naranjas dulces. Posteriormente nos bañamos en el río Coco. Regresamos a la pista y nos lanzamos un frescazo del recupere hecho.

Miércoles 18 de enero de 1984
Bueno, creo que de plano este día se cumplen seis (6) meses de haberme entrevistado con Marcia Urbina, allá en la ciudad de León, justo en el momento en que el Juliet Mayor llegó a traernos al campamento a Santiago Espinales (Chago) y Pedro Esquivel (Pedrín).
También se habló con el Juliet Mayor y se le planteó la situación. El Político Javier Lara tendría que viajar hacia León para darle una mejor solución a todas estas anomalías que llevan al aburrimiento a la gente, puesto que ya a estas alturas estamos redondeando el medio año de movilización y todo el mundo tiene que ir de nuevo a clases, a repararlas, e incluso como yo, que ya he tomado la decisión de repetir mi quinto año, ya que la situación nacional así lo impuso. Y de plano, esta m…no es para agüevarse. Entonces, el 25 es la fecha tope para lanzarnos a León.

De regreso en León: 26 de enero de 1984
Y toda su gente está afuera, en la puerta su hermana Nolva; si no me equivoco fue la primera que vi. Ella también estaba en la puerta esperando a Pedrín. Creo que faltaba un cuarto para las 4:00 p.m.
Me he bajado del carro del Chino Esquivel y me dirijo al chante. Llegué a mi choza y a mi madre no la encontré, solo a mis hermanos Carlos y Janet. Mi mamá, según me cuentan anda trabajando en Guadalupe.

Bueno, creo que con esto aquí muere mi corto Diario del explorador. Y otra onda que quiero aclarar (para) que pase a la historia de toda la gente de la Batería (de Morteros de 120mm.), es que solo Lenin Fisher y yo (Genocida 22), nos fuimos o mejor dicho nos venimos invictos, pues ninguno de los dos bajamos a León durante todo el periodo movilizativo, y esta onda de plano no es jactancia.


Nota:
La edición o transcripción de este diario está en proceso de elaboración. Es un homenaje al compañero Yader Silva (q.e.p.d.), joven revolucionario y sandinista, valiente combatiente de la reserva voluntaria, que enfrentó a la contrarrevolución antes y después de la creación de la Ley del Servicio Militar Patriótico (SMP). La gesta heroica de la reserva voluntaria que conformó muchas unidades de batallones de infantería que combatieron a la contrarrevolución, fue en alguna medida, opacada por los Cachorros de Sandino del SMP y todo el despliegue propagandístico que implicó.

Yader Silva era una persona muy noble, solidaria y de buen humor. Orgulloso de su origen indígena y de su barrio Sutiaba. Tuve el honor de compartir con él muchas de las experiencias que escribió en su diario, en los años 1983-1984.

Muchas veces vi  a Yader Silva escribiendo su diario en las trincheras que teníamos en el cerro Tapacales, enfrente de El Espino, departamento de Madriz. El texto es tomado de una fotocopia que él me permitió obtener de los restos de su diario, alrededor de 2006, y solamente he hecho pequeñas modificaciones de forma y algunas aclaraciones, respetando la esencia de sus escritos. Algunos fragmentos los publiqué en el libro Chavalos de la Revolución y otros ensayos (Universitaria. León. 2011).

Managua, Nicaragua, septiembre de 2016
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com


jueves, 14 de septiembre de 2017

BANDERAS Y HARAPOS: BREVE CRITICA A UN LIBRO SOBRE LA REVOLUCION DE NICARAGUA

Banderas y harapos: breve crítica a un libro

sobre la revolución de Nicaragua


“Alguna vez este será un lugar de paz y aquí se construirán escuelas.
Y siempre habrá gente para recoger todas las naranjas.”
Julio Cortázar y las naranjas de Bismuna


Banderas y harapos, libro de Gabriela Selser, subtitulado Relatos de la revolución en Nicaragua, publicado en 2016, en 323 páginas y 30 capítulos nos ofrece un testimonio muy refrescante y creíble de la experiencia personal de la autora, durante la Revolución Sandinista.

El texto, agradablemente escrito, nos recuerda nombres, lugares, fechas, hechos y circunstancias que de alguna forma hemos olvidado al pasar inevitable de los años o porque cuando sucedieron los eventos en las ciudades, los que defendían la revolución en sus distintas facetas (armada, productiva, política, etc.,) estaban lejos, en la montaña, sin periódicos, televisión o radio-transitores para informarse debidamente.

Selser nos brinda una imagen natural y humana de Ernesto Cabrera Cruz, llamado Cabrerita, ese joven matagalpino, líder de su generación, talentoso y lleno de cualidades revolucionarias, quien había combatido a la Guardia Nacional a partir de agosto de 1978 en Matagalpa, y que lastimosamente murió combatiendo en una emboscada de la contrarrevolución, en noviembre de 1984.

El capítulo La loca de Quibuto, lugar que conocí personalmente, es uno de los más conmovedores y refleja el impacto psicológico y psiquiátrico del monstruo grande de la guerra que pisa fuerte a civiles y militares, que se refleja en el personaje de una mujer campesina y pobre.

La autora argentina, radicada en México, con un estatus social de clase media y la aureola de ser hija del gran historiador del general Sandino, Gregorio Selser, tiene el gran mérito de haber abandonado todas sus comodidades para venirse desinteresadamente a Nicaragua para alfabetizar en 1980, en una comunidad remota del campo montañoso, en la comarca las Casquitas, municipio de Waslala, Matagalpa; y poner en práctica la teoría escrita por su padre. Ese esfuerzo y sacrificio los nicaragüenses de buena voluntad y honestos siempre lo agradecerán.

Tal cambio radical en las condiciones de vida se refleja cuando al vivir con los campesinos, la autora, entonces alfabetizadora, choca con la práctica del fecalismo al aire libre; o bien, al tratar de explicar cómo la gente vive en edificios de varios pisos, en sus apartamentos, a los cuales se llega cómodamente por medio de ascensores, en una ciudad como México.

De alguna forma lamento que la autora se pregunte en más de una ocasión si los esfuerzos y sacrificios durante la revolución valieron la pena, lo cual lo acompaña con críticas subliminales o directas al FSLN. Ni los estadounidenses, ni los franceses, ni los rusos, ni los chinos, ni los cubanos se preguntan si las revoluciones que protagonizaron, en los siglos XVIII y XX, valieron la pena.  Por eso no es casualidad, que el prólogo lo haya escrito Sergio Ramírez Mercado, opositor al Frente Sandinista, partido político que gobierna Nicaragua con Daniel Ortega Saavedra como presidente, durante su tercer periodo consecutivo, a partir de 2007.

La ruptura transitoria de una amistad, por motivos políticos, es dibujada en el capítulo titulado Patricia, en honor a una compañera de alfabetización, de clase media alta, que abandona el país, por decisión de sus padres, tres meses después de finalizada la cruzada nacional que disminuyó drásticamente el analfabetismo, tras la muerte de Jorge Salazar, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), el 17 de noviembre de 1980.

Y es aquí, donde Selser no documenta lo ocurrido y las circunstancias de la muerte de Salazar no pueden entenderse integralmente. Bosco Matamoros Hüek (2004) -quien se desempeñó como recolector de fondos para la Contra y cabildeador entre congresistas estadounidenses, que apoyaban la guerra de baja intensidad de los gobiernos de Reagan y Bush contra Nicaragua-, señala que la primera persona que recolectó dinero y armas para la contrarrevolución antisandinista en Estados Unidos y Centroamérica, fue precisamente Jorge Salazar.

Por otra parte, Pérez Salas (2008), el segundo al mando de la EEBI, solo subordinado al mayor Anastasio Somoza Portocarrero el Chiguín, hasta el 17 de julio de 1979 y que salió de la embajada de Guatemala disfrazado de cruz-rojista, al igual que el ex-militar gringo William Bill Fiorito (general retirado, compañero de promoción de Somoza Debayle en West Point), quien lo sacó de Nicaragua el 24 de julio de ese mismo año para llevarlo, en un avión DC-10 a Ilopango, El Salvador, fue testigo y protagonista de la derrota y huida de la Guardia Nacional, vestido de civil, en la pista del aeropuerto internacional las Mercedes (p. 104-113).

Pérez Salas (2006), enfatiza que Salazar se reunió con los fundadores de la Legión 15 de Septiembre, el embrión de las fuerzas contrarrevolucionarias, después conocida por su apócope la Contra, que surgió, en los primeros días de agosto de 1979, con la reagrupación de los restos de la Guardia Nacional, derrotada por el FSLN, que habían huido a El Salvador, Guatemala, Honduras y Miami, Florida (p. 23-26).

La Contra se convertiría, al final, en la Resistencia Nicaragüense o el ejército irregular más grande y mejor armado de América latina, a lo largo del siglo XX, según el general retirado Humberto Ortega Saavedra.

Pérez Salas (2006) se reunió con Jorge Salazar y Guillermo Mendieta (Coordinador Político-Militar de la Legión 15 de Septiembre, graduado de la Academia Militar en 1955 y odontólogo), en el mes de noviembre de 1980, en San José, Costa Rica, en el restaurante Chalet Suizo. Reunión en la que conocerían de Jorge Salazar:
…en viva voz, su plan de acción en Nicaragua, sus posibilidades de apoyo en Venezuela y su intención de aceptar el liderazgo político de la Legión, que Mendieta le iba a presentar (p. 48).

Salazar, según Pérez Salas (2006):
…pidió un poco de tiempo para digerir el concepto general y agregarlo al enfoque que llevaba para Venezuela, no sin antes descartar la posibilidad de coordinar la lucha desde el exterior. Creía firmemente que su papel primordial estaba dentro Nicaragua (p.49).

Cuando Jorge Salazar muere en un enfrentamiento con efectivos de la Seguridad del Estado, a quienes hizo resistencia, transportaba armas en su vehículo, porque estaba dedicado a la conformación de un frente interno contrarrevolucionario. Ese hecho desarticuló la conexión venezolana, a través del general Alessandri. Pérez Salas (2006), escribió que para entonces, el presidente del Cosep, estaba en abierto desafío con los sandinistas (p.48).

Ortega Saavedra (2013) apunta que en 1980 ocurrió la muerte del líder empresarial del Cosep Jorge Salazar cuando conspiraba en actividades subversivas (p.127). Ese hecho, más el asesinato del alfabetizador Georgino Andrade (cometido por la Contra) y el ajusticiamiento de Anastasio Somoza Debayle, en Paraguay, realizado por el argentino Ejército Revolucionario del Pueblo, fueron tres desenlaces trágicos que ese año agudizaron el conflicto durante la revolución.

El humor y la ironía, como en toda experiencia humana, están presentes. Resulta divertido leer sobre las consignas irónicas y espontáneas, las ridículas sanciones contra las brigadistas que celebraban la victoria ante el analfabetismo, las bromas con el árbol de nacatamales, las peripecias y atraso tecnológico para enviar noticias o fotografías, y por supuesto, el llamado de atención que un policía de tránsito hizo al comandante Carlos Núñez Téllez y su grupo, entre quienes estaba Selser, al cruzar indebidamente, como peatones, por la parte central de una avenida y no en la esquina, en una ciudad de la Unión Soviética.

Banderas y harapos, es sin dudas, un libro que debe leerse, se disfruta leerlo y del cual lo menos que honestamente se puede decir es que realmente es muy interesante.

Managua, Nicaragua, 14 de septiembre de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com

Referencias bibliográficas:
1-.Matamoros Hüeck, B. (2005). La contra: movimiento nicaragüense 1979-1990. Madrid. 222
2-.Ortega Saavedra, H. (2013). La odisea por Nicaragua. Lea. Managua, Nicaragua. 239
3-.Pérez Salas, J. R. (2006). Los albores de la Resistencia Nicaragüense: la Legión 15 de septiembre y la lucha indígena. Ardisa. Managua, Nicaragua. 159    
4-.Pérez Salas, J. R. (2008). EEBI: los quijotes del ocaso. La Prensa. Managua, Nicaragua. 118
5-.Selser, G. (2016). Banderas y harapos: relatos de la revolución en Nicaragua. Managua. Gabriela Selser. 323  

domingo, 20 de agosto de 2017

RELATOS DE LOS HEROES DE LA GUERRA DE LOS 80 EN NICARAGUA. CACHORROS DE SANDINO, BLI RAMON RAUDALES

Relatos de los héroes de la guerra de los 80 en Nicaragua:
 Cachorros de Sandino, batallón de lucha irregular Ramón Raudales

Lenin Fisher

En 360 páginas y 16 capítulos del libro titulado Relatos de los héroes de la guerra de los 80 en Nicaragua y subtitulado Cachorros de Sandino, BLI Ramón Raudales, Isaías Guerrero, un cumplidor del servicio militar patriótico, en Nicaragua, y además, lisiado de guerra (herido en combate, cuando una mina antitanque hizo volar por los aires al camión IFA, en que se transportaba), transmite su experiencia personal y la de otros compañeros, durante la defensa de la Revolución Nicaragüense ante la agresión de Estados Unidos, por medio de la contrarrevolución (la Contra), ejecutora de la guerra de baja intensidad y desgaste.

La obra, de innegable valor histórico e historiográfico, está dividida en dos partes: la primera que abarca desde la caída de Somoza hasta el inicio de la guerra de agresión de Estados Unidos contra Nicaragua (los primeros cinco capítulos); y la segunda, es la parte testimonial (desde el capítulo número seis hasta el 16). En el año 2016, el periódico La Prensa, lo incluyó entre los libros más populares que abordaban el tema de la guerra de la década de 1980.

El año de publicación, no puedo precisarlo, porque lamentablemente, al leerlo, en ninguna parte del libro lo encontré; pero en librerías o bibliotecas virtuales, leí que fue en el año 2014.  La primera parte está mejor escrita que la segunda, y estuvo a cargo de Manuel Salvador Espinoza Jarquín, del Centro Regional de Estudios Internacionales. En cambio, la segunda, con una fuerte riqueza testimonial, tiene una evidente debilidad en la calidad de su escritura; en la forma, sintaxis, puntuación y ortografía. Aparentemente, varios de los testimonios fueron escritos o tomados de correos electrónicos o redes sociales e impresos sin ninguna revisión. ¡Cómo me hubiese gustado ayudar en esta fase de la edición del libro!

Para mí fue muy importante leer el libro porque me ayudó a conocer mejor la historia del BLI Ramón Raudales, la unidad 14-16, en la que yo cumplí mi servicio militar patriótico, durante un poco más de un año. Un batallón que llevaba el nombre de Ramón Raudales (14-9-1890/18-10-1958), un hacendado, cuyos restos yacen en Ciudad Antigua, Nueva Segovia, que llegó a ser coronel del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua (EDSNN), dirigido por el general Augusto C. Sandino; quien sobrevivió a la operación de exterminio de los sandinistas, iniciada el 21 de febrero de 1934, y que después dirigió una de las guerrillas invasionistas, que lucharon contra la dictadura de la familia Somoza, en la década de 1950, y murió en combate, a los 68 años de edad.

Los testimonios recopilados en este libro son impactantes. Una riqueza adicional son las fotografías de los jóvenes combatientes del BLI Ramón Raudales, tomadas por dos periodistas estadounidenses llamados Andrew O. Selsky y Peter Morgan, que acompañaron a los combatientes del BLI RA-RA. Asimismo, incluye algunas fotos que tomó el periodista Bill Gentile, también originario de Estados Unidos y corresponsal de Newsweek.

El libro demuestra que el BLI Ramón Raudales participó exitosamente en importantes combates, golpeando fuertemente a la contrarrevolución, como en los combates de la Trinidad, Estelí, o el operativo Interarmas; a los cuales habría que agregar la bandera de combate ganada en marzo de 1988 y el operativo Danto 88. No obstante, incluye testimonios de fuertes golpes recibidos, como en Caño la Cruz y las filas de Berlín, en Jinotega.

También se destaca la labor desarrollada por los jefes del batallón como Víctor Manuel Gallegos Pedrito el Hondureño y José Benito Aráuz Méndez (caído el 27 de agosto de 1986, en una emboscada en la cuesta el Wale, del municipio de Santa María de Pantasma, Jinotega). Aunque otras generaciones de cachorros de Sandino reconocen también el mérito de Roberto Samcam Ruiz, jefe de batallón que incidió mucho para que la unidad militar recuperase su bandera de combate, mientras su teatro de operaciones fue el departamento de Matagalpa y Zelaya Central, en 1987-1988.

Referencias bibliográficas:

1-. Agüero, A. (2016). Los libros más populares de la historia de los años 80 en Nicaragua. La Prensa. Managua, Nicaragua. 14/12/16
2-.Espinoza Flores, C. (2015). General Ramón Raudales, un hombre marcado por Sandino: en las Segovias recuerdan su legado. El 19 digital. Managua, Nicaragua. 2/3/15
3-. Guerrero, I. (2014). Relatos de los héroes de la guerra de los 80 en Nicaragua: cachorros de Sandino, BLI Ramón Raudales.

Managua, Nicaragua, 20 de agosto de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com
zanatepijul2011@hotmail.com

COYOTEPE: FORTIN Y SITIO HISTORICO DE NICARAGUA

Coyotepe: fortín y sitio histórico de Nicaragua

Lenin Fisher

El fortín el Coyotepe, construido en el cerro homónimo (Cerro de los coyoles, en lengua nahuatl; coyolli, coyotli=coyoles; tepetl=cerro; según la obra Semántica náhuatl…, del doctor Alejandro Dávila Bolaños), localizado en la periferia de la ciudad de Masaya, es un sitio de gran relevancia histórica, desde se obtiene una bellísima vista panorámica de la ciudad y el paisaje natural (volcán Mombacho, laguna de Masaya, lago Xolotlán, península de Chiltepe, volcán Momotombo, lago Cocibolca, entre otros detalles geográficos).

El cerro Coyotepe, que según Dávila Bolaños no se llama así porque en la época precolombina abundasen los coyotes (mucha población humana y la falta de agua, lo impedían), se eleva 362 metros sobre el nivel del mar y la fortaleza fue construida entre 1929 y 1933. Actualmente, el fortín es un destino turístico para nicaragüenses y extranjeros. Cuenta con una pequeña galería/museo histórico, elaborada con el apoyo de Roberto Sánchez Ramírez (q.e.p.d.) y Julio Valle Castillo, que brinda información importante sobre el general Benjamín Zeledón, héroe nacional de Nicaragua, de ideología liberal, que en el cerro Coyotepe, el fortín no había sido construido), combatió a las tropas del ejército de Estados Unidos, que invadieron el país, en el año de 1912; hecho que Zeledón calificaba de filibusterismo.

Pero, no hay nada acerca de lo ocurrido con el Coyotepe durante la dictadura de los Somoza, ni cuando la Guardia Nacional (GN) lo utilizó como cuartel militar y cárcel o centro de tortura contra los que se oponían al régimen somocista: conservadores, patriotas, revolucionarios, sandinistas, etc. El museo/galería histórica del Coyotepe carece de todo eso.


No existe información acerca del acuartelamiento de la GN, en el Coyotepe, durante la ofensiva final de junio-julio de 1979; ni de como desde una posición ventajosa disparaban a la población civil con ametralladoras, fusiles con mira telescópica y morteros.

Únicamente, de la guerra de liberación nacional de 1978-1979, se encuentran dentro del fortín tres cruces dedicadas a combatientes sandinistas: Walter Mendoza Martínez (nombre que ostenta la Academia de la Policía Nacional), Frank Toruño Porras e Ismael Castillo, asesinados por la GN, el 7 de julio de 1979, en el sector de la Barranca, y enterrados dentro del fortín por el ejército represor; pero que después del triunfo de la Revolución Nicaragüense fueron exhumados.

Tan ventajosa fue la posición de la GN que los guerrilleros sandinistas, a pesar de recibir los refuerzos de los combatientes que se replegaron desde Managua el 26 de junio de 1979, solo pudieron asediar, pero jamás tomar el Coyotepe. Los soldados de la GN se rindieron el propio 19 de julio de 1979, día del triunfo de la Revolución Sandinista.

Además, desde ahí, la GN impidió el avance de los guerrilleros del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) desde Masaya hacia Managua, entre los días 17 y 18 de julio de 1979, para reunirse con los guerrilleros procedentes de León, que pertenecían al Frente Occidental Rigoberto López Pérez (FORLP), en el Open Tres, y desde ahí, lanzarse al asalto final de Managua, al amanecer del jueves 19 de julio, por lo cual el FORLP tuvo que hacerlo solo, hasta tomarse el búnker de Somoza, la Loma de Tiscapa, instalaciones de las fuerzas élites de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería (EEBI), el hospital militar y la colonia militar, antes de las nueve de la mañana.

El avance de los guerrilleros de Masaya, no necesariamente tuvo que ser por la carretera, para ser blanco fácil de la GN apostada y rodeada en el Coyetepe, sin posibilidades de escapar; sino que pudo haber sido por veredas o caminos rurales, durante la noche y la madrugada, para participar en el asalto final de Managua. Sin embargo, las condiciones reales solamente las conocen quienes vivieron esas circunstancias.

Debería haber, en el Coyotepe, información y fotografías de la historia reciente, incluyendo, la lucha por la liberación nacional. No es menos importante señalar que la carretera de acceso está deteriorada, hay varios charcos, monte crecido, zancudos, muchas pintas en la paredes, murciélagos y hasta alguna gente se orina en los torreones de la fortaleza. Un baño portátil podría ayudar.

La Alcaldía de Masaya, los historiadores e intelectuales, deben tomar cartas en el asunto, independientemente de que la fortaleza sea propiedad de la Asociación de Scouts de Nicaragua, desde mediados del siglo XX. La memoria histórica de las nuevas generaciones lo exige.

Referencias bibliográficas:

1-. Dávila Bolaños, A. (s.f.p.). Semántica nahuatl de las montañas, cerros y volcanes de Nicaragua.
2-. Wikipedia: la enciclopedia libre. 2017
Managua, Nicaragua, 20 de agosto de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com

sábado, 12 de agosto de 2017

MEMORIAS DE UNA GUERRA OLVIDADA: TESTIMONIO DE UN CACHORRO DEL BLI JUAN PABLO UMANZOR

Memorias de una guerra olvidada:

 testimonio de un cachorro del

 BLI Juan Pablo Umanzor

Lenin Fisher

El libro Memorias de una guerra olvidada, de Manuel Coronel Novoa, autor y editor, impreso en Imprime y publicado en Managua, en febrero de 2017, reúne en 297 páginas, de sus 15 capítulos, la experiencia vital de un soldado del Servicio Militar Patriótico (SMP), durante la guerra contrarrevolucionaria de la década de 1980, que el gobierno de Estados Unidos organizó y financió para derrotar a la Revolución Sandinista.

Los testimonios y relatos son demostrativos e interesantes; llenos de sentimientos y reflexiones, así como de convicciones. Reflejan a un Cachorro de Sandino, así eran llamados los soldados del SMP por el gobierno sandinista, en su dimensión militar, en plena guerra, y en su plano humano.

La guerra de baja intensidad que ejecutaron los gobiernos yanquis de Ronald Reagan y George Bush (con la complicidad de los gobiernos de Honduras,    Costa Rica y El Salvador), en contra de Nicaragua, no podrá ser olvidada, y en eso difiero con el autor de la obra, mientras protagonistas como él o testigos oculares de los hechos, escriban sobre la misma, para heredar dichos testimonios a las futuras generaciones.

Defender la Revolución Nicaragüense fue todo un acto de patriotismo; defenderla de una forma de guerra imperialista, con un ejército constituido por combatientes originarios del país agredido, reagrupando a los restos de la Guardia Nacional del dictador Somoza Debayle (derrocado en julio de 1979), e integrando a campesinos e indígenas que no entendieron, o no fueron beneficiados lo suficiente, y quizás hasta perjudicados por la revolución. Valió la pena defender la revolución. Porque si el proyecto contrarrevolucionario hubiese triunfado por las armas, además del baño de sangre, las consecuencias de todo tipo hubiesen sido impredecibles.

Como señaló el sociólogo Orlando Núñez, durante la presentación del libro, los franceses no se preguntan si valió la pena la Revolución Francesa; y los estadounidenses tampoco se preguntan si valió la pena la Revolución Norteamericana que les permitió independizarse del imperio británico. Simplemente, ambos fenómenos sociológicos están registrados en la historia y son referentes importantes. Y yo agregaría, ambas son revoluciones que llenan de orgullo a ambas naciones.

El heroísmo de los jóvenes nicaragüenses que defendieron su revolución será reivindicado por la historia, a pesar de que el desenlace de la guerra fue una derrota electoral de la Revolución Sandinista, y no solo del FSLN, en febrero de 1990, con el ascenso de un gobierno de derecha que impulsó la contrarreforma restauradora del orden derrotado en 1979, y la desmovilización y entrega de armas de la Contra, como resultado de los acuerdos de paz, logrados en Guatemala, por los presidentes de Centroamérica; pero con la preservación de las instituciones creadas por la revolución como el Ejército y la Policía.

La guerra de defensa de la Revolución Sandinista no podrá ser olvidada jamás porque entre otros hitos que representó están los siguientes: primero, por primera vez en la historia un país poderoso fue condenado por terrorismo de Estado (ese país fue Estados Unidos de Norteamérica), a través de una sentencia de la Corte Internacional de Justicia de la Haya (el máximo tribunal de la Organización de Naciones Unidas), emitida en junio de 1986, que mandó a indemnizar a Nicaragua por los daños causados por la guerra de desgaste y bloqueo económico (sin posibilidades reales de triunfo), que incluyó el minado de los puertos, hecho que criticó hasta la primera ministra británica Margaret Tacher. Daños que en 1986 eran alrededor de 12 mil millones de dólares, después ascendieron a 17 mil millones; y en 2010 el padre Miguel D´Escoto Brockmann calculaba en 50 mil millones.

Segundo, a Revolución Nicaragüense enfrentó al ejército irregular más grande y mejor armado de América latina, a lo largo del siglo XX, según afirma acertadamente el general retirado Humberto Ortega Saavedra. Contrarrevolución antisandinista que se vio involucrada en el escándalo Irán-Contra-gate, mucho más grave que el Watergate, y que era suficiente para destituir al presidente gringo de turno; donde a través del transporte y venta de drogas, desde Honduras hacia Estados Unidos; así como la venta de armas a un supuesto enemigo como Irán, el gobierno de Estados Unidos tenía otra vía para financiar la guerra contra Nicaragua.

Así las cosas, el Ejército Popular Sandinista y los batallones de reservistas voluntarios no eran suficientes para enfrentar y derrotar a la contrarrevolución (llamada de distintas formas: FDN, ARDE, Misurasata o Resistencia Nicaragüense). Fue necesario el SMP; solamente así se pudo enfrentar y derrotar estratégicamente al ejército contrarrevolucionario, llamado por su apócope la Contra. La defensa de la patria, en caso de agresión extranjera, la justifica hasta el catecismo católico.

El gobierno sandinista no fue el primero en instaurar una ley de servicio militar. Según Kinloch (1999) el presidente Pedro Joaquín Chamorro Alfaro, el 18 de julio de 1877, expidió un reglamento que estableció el servicio militar obligatorio para todo nicaragüense que tuviera entre 16 y 55 años. Chamorro Alfaro, político conservador, justificó el servicio militar obligatorio basado en el argumento de hacer efectiva la igualdad en el deber de servir a la patria, establecido en la Carta Fundamental.

Memorias de una guerra olvidada incluye al final una lista de 74 combatientes del BLI Juan Pablo Umanzor, entre miembros permanentes del EPS y soldados del SMP; cantidad que sería menor a una compañía de un batallón; pero, en todo caso, representa un  gran esfuerzo. No es posible recordar los nombres de todos los compañeros. Primero, porque no todo mundo es Jim Farley, quien recordaba el nombre de pila de 50 mil personas, según Dale Carnegie, en su libro Como ganar amigos e influir sobre las personas. Y segundo, porque según los psicólogos, cuando los seres humanos tratan de recordar emociones pasadas se equivocan con una frecuencia de 60% y cuando recuerdan detalles, la frecuencia es de un 40%.

En fin, el libro es valioso desde el punto de vista historiográfico e histórico. Su lectura es amena e intensa. Los jóvenes deben leerlo, sin lugar a dudas, para conocer mejor la historia reciente de Nicaragua.

Managua, Nicaragua, 12 de agosto de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.

leninfisherblogspot.com

martes, 1 de agosto de 2017

CRONOLOGIA DE LA HISTORIA UNIVERSAL Y LA BIBLIA

Cronología de la historia universal

 y la Biblia

Lenin Fisher

La primera civilización surgida, Sumeria, se asentó en Mesopotamia, hace 1800 a 3500 a.C., o sea, hace 5500 años; en ella apareció la escritura.

La civilización egipcia, con su Imperio Antiguo, existió 2500-2600 a.C.); construyó las pirámides de Keops, Kefren y Mikerino.

En Mesopotamia, la dinastía III de Ur, Zigurats de Ur y Uruk (2100-2000 a.C.).

El Imperio Medio de Egipto, el relato de Sinuhé (2100-1730 a.C.)

Abraham de Canaán, el patriarca bíblico, debió existir hacia 1850 a.C., es decir, unos 50 a 100 años antes de que en Mesopotamia reinará Hammurabi (1792-1750 a.C.).

Alrededor de 150 años después de Abraham, los hijos de Jacob se instalaron en Egipto (1700 a.C.). Cincuenta años después, los egipcios oprimieron a los hebreos (1650 a.C.)

En Egipto, gobierna el faraón Ramsés II (1304-1238 a.C.). Moisés dirige el éxodo de Egipto (1250 a.C.). El faraón Mernepta en Egipto (1238-1209 a.C.). Josué entra a Tierra Santa (1229 a.C.). Ramsés III, gobierna el imperio egipcio (1194-1163 a.C.). Los Jueces se establecen en Tierra Santa (1175 a.C.).

Tiglat Piléser I, emperador de Asiria (1115-1077 a.C.). Samuel realiza la transición hacia la monarquía (1040 a.C.) y comienza la monarquía (1030-1010 a.C.). David consolida la monarquía (1010-971 a.C.). Salomón lleva la monarquía a su máximo esplendor (971-931 a.C.), y construye el templo (970-962 a.C.).

Impera en Egipto, Siamón (975-955 a.C.). Psusennes II (955-950 a.C.). Sesonq I (945-925 a.C.). Se divide el reino en Judá e Israel (931 a.C.).

En el reino de Judá: Roboán (931-914 a.C.); Abías (914-911 a.C.); y Asá (911-870 a.C.). En el reino de Israel: Jeroboán (931-910 a.C.); Nadab (910-909 a.C.); Basá (909-885 a.C.); Elá (885-884 a.C.); Zimrí (7 días); y Omrí (884-874 a.C.).

En Asiria, Asurnasirpal II (883-858 a.C.). Salmanasar III (858-824 a.C.). Samsi-Adad V (824-810 a.C.). Adad-Nirari III (810-783 a.C.). Salmanasar IV (783-771 a.C.). Tiglat Piléser III (745-727 a.C.). Salmanasar V (726-722 a.C.). Sargón II (721-705 a.C.).


En el reino de Judá: Josafat (870-848 a.C.); Jorán de Judá (848-841 a.C.); Ocozías de Judá (841 a.C.); Atalía (841-835 a.C.); Joás (835-796 a.C.); Amasías (796-767 a.C.); Azarías (Ozías) (767-739 a.C.); Yotán (739-734 a.C.); en este periodo aparecen Isaías y Miqueas. Acaz (734-727 a.C.); Ezequías (727-698 a.C.);  

En el reino de Israel: Ajab (874-853 a.C.); Ocozías de Israel (853-841 a.C.); Jehú (841-813 a.C.); Joacaz de Israel (813-797 a.C.); Joás (797-782 a.C.); Jeroboán II (782-753 a.C.); corresponde a Amós y Oseas. Zacarías (6 meses); Salún (1 mes); Menajén (752-741 a.C.); Pecajías (741-740 a.C.); Pécaj (740-731 a.C.); Oseas (731-722 a.C.). Sucede el fin del reino de Israel cuando Asiria invade Israel (722 a.C.) y se produce el destierro israelita (720 a.C.).

En Asiria: gobierna Senaquerib (704-681 a.C.). Asarhadón (681-668 a.C.). Asurbanipal (668-625 a.C.).

En Babilonia: Nabopolasar (625-604 a.C.). Nabucodonosor (604-561 a.C.).

El reino de Judá: Manasés (698-643 a.C.); Amón (643-640 a.C.); Josías (640-609 a.C.). Profetas: Sofonías, Jeremías, Nahún y Habacuc. Corresponde a los libros de Josué, Jueces, Samuel y Reyes.

Joacaz de Judá (609 a.C.); Joaquín (609-598 a.C.); Jeconías (598-597 a.C.); Sedecías (597-587 a.C.). Ocurre el fin del reino de Judá, con la destrucción del templo y el destierro judío. Godolías es gobernador (587-586 a.C.).

En Persia, es emperador Ciro (529-522 a.C.). Darío I (522-486 a.C.). Jerjes I (486-464 a.C.). Artajerjes (464-424 a.C.).

Durante la llamada época Persa: ocurre el edicto de Ciro tras el cual se da la primera caravana de judíos a Jerusalén (538 a.C.). Inicio de la reconstrucción del segundo templo (537 a.C.). Ageo y Zacarías.

Esdras (479 a.C.). Nehemías (445 a.C.): tercera caravana de judíos a Jerusalén. Judá recupera su independencia política (350 a.C.). Corresponde a los libros siguientes: Pentateuco, Joel, Abdías, Malaquías, Jonás, Job, Rut, Tobías, Esdras, Nehemías, Crónicas, Salmos y Cantar de los cantares.

Macedonia: Alejandro Magno (336-323 a.C.). A la muerte de Alejandro Magno, en Egipto, los lágidas; y en Siria-Babilonia, los seléucidas.

Siria-Babilonia: Antíoco IV Epífanes (175-163 a.C.). Antíoco V Eupátor (163-162 a.C.). Demetrio I Soter (162-150 a.C.). Alejandro Balas (150-145 a.C.). Antíoco VI Dionisio (145-143 a.C.). Trifón (143-138 a.C.).


La época helenística: Judá es sometida por Alejandro Magno (323 a.C.). Judá bajo los lágidas (300-200 a.C.). Tolomeo II (versión de los LXX). Libros: Eclesiastés y Esther. Judá bajo los seléucidas (200-142 a.C.). Libro: Eclesiástico. Antíoco IV dedica el templo Zeus. Rebelión de los Macabeos. Matatías (167 a.C.). Judas (166-160 a.C.). Libro: Daniel. Purificación del templo (164 a.C.). Jonatán (160-143 a.C.). Simón (143-134 a.C.). Judá recupera su independencia política (142-63 a.C.). Dinastía de los Asmoneos, Juan Hircano (134-104 a.C.). Libro: Macabeos. Aristóbulo I (104-103 a.C.). Alejandro Janeo (103-76 a.C.). Alejandra (76-67 a.C.). Aristóbulo II (67-63 a.C.). Libro: Judit. Jerusalén es tomada por Pompeyo (63 a.C.). Libro: Sabiduría.

Roma: Pompeyo en Oriente. Siria, provincia romana (64 a.C.). César derrota a Pompeyo (48 a.C.). Asesinato de César (44 a.C.). Octavio Augusto (29 a.C. –14 d.C.). Tiberio (14-37). Calígula (37-41). Claudio (41-54). Nerón (54-68). Vespasiano (69-79). Tito (79-81). Domiciano (81-96). Nerva (96-98). Trajano (98-117).

La época romana: Hircano, etnarca (47-41 a.C.). Herdes y Fasel, tetrarcas (41 a.C.). Antígono, rey y sumo sacerdote (40-37 a.C.). Herodes, el Grande, rey (37-4 a.C.). Reconstrucción total del segundo templo (20 a.C.). Nacimiento de Jesús (¿7-5 a.C.?). Judea, provincia romana (año 6). Poncio Pilato, procurador (26-36). Predicación de Juan Bautista. Comienza el ministerio de Jesús (27). Muerte de Juan el Bautista (29). Muerte de Jesús y Pentecostés (30). Martirio de Esteba, conversión de Pablo (37).

Herodes Agripa I (40-44). Pablo y Bernabé en Antioquía (43). Martirio de Santiago, el mayor (44). Prefectos romanos (45-65). Primera misión de Pablo (45-49). Concilio de Jerusalén (48-49). Segunda misión de Pablo (50-52). Tercera misión de Pablo (56-57). Martirio de Santiago, el menor (62). Persecución ordenada por Nerón, en Roma. Martirio de Pedro en Roma (64 o 67). Lino, sucesor de Pedro en Roma.

Rebelión judía contra Roma (66-73). Martirio de Pablo en Roma (67 o 64). Destrucción del segundo templo (70). Anacleto, sucesor de Lino (79). Clemente, sucesor de Anacleto (91). Persecución de Domiciano. Juan es desterrado a Patmos (94). Muerte de Juan en Éfeso (98).

Cronología de los libros del Nuevo Testamento: 1° Tesalonicenses (51). 2° Tesalonicenses (52-53). Filipenses (54 o 60). 1° Corintios (55-56). 2° Corintios (¿57?). Gálatas (57): Romanos (57-58). Colosenses (60 o antes del 80). Filemón (61-63). Marcos (65-70). 1° Pedro (67 o antes del 90). Hebreos (68 o antes del 95). Efesios (70 o antes del 90). Mateo (80-90). Lucas, Hechos (80-90). Juan (90-100). 1°, 2° y 3° de Juan (95-100). Apocalipsis (95-100). 1° y 2° Timoteo y Tito (95-100). Santiago (95-100). Judas (100-105). 2° Pedro (100-105).

Referencias bibliográficas:

1-. Schökel, L. A. (2013). La Biblia de nuestro pueblo, con lectio divina. Claret. China.

2-. La Biblia, letra grande: Latinoamérica. (2002). 40° ed. Verbo Divino. Madrid. 

Managua, Nicaragua, 1 de agosto de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com











¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE! DEL CHE GUEVARA

El Hasta la victoria siempre del Che Guevara


Lenin Fisher


“Todos los hombres tienen temores, pero los valientes los olvidan y van adelante, a veces hasta la muerte, pero siempre hasta la victoria.” 

Ese era el lema de la Guardia Real en la antigua Grecia (Carnegie, 2013), autor que señala que el mayor desafío que se puede ofrecer es la oportunidad de superar los temores.

Y del lema de la Guardia Real de la Grecia antigua, tomó Ernesto Guevara de la Serna el Che (Rosario, Argentina, 14/6/1928 - Bolivia, 8/10/1967), su célebre forma de despedirse por escrito, llena de convicción y optimismo, que devino en una verdadera consigna de lucha internacional: ¡Hasta la victoria siempre!


Managua, Nicaragua, 1 de agosto de 2017
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com

Referencia bibliográfica:
1-.Carnegie, D. (2013). Como ganar amigos e influir sobre las personas. Sudamericana. Bogotá. 334
2-.Guevara, E. (2003). Diarios de motocicleta: notas de un viaje por América Latina. Planeta. Argentina. 231