domingo, 2 de febrero de 2014

LA MUERTE PREMATURA DE RUBEN DARIO

La muerte prematura de Rubén Darío

A la memoria de mi amigo, el doctor Benito Pérez

Nuestro gran poeta murió víctima del alcoholismo crónico, terrible enfermedad que junto a otros padecimientos crónicos hacen perder a las personas hasta el 60% de su esperanza de vida.

Las mujeres en Nicaragua tienen una esperanza de vida de 77 años y los hombres de 70. Esas cifras son superiores, seguramente, a las de 1916 cuando Rubén Darío murió, pocos días después de cumplir 49 años. Darío perdió por lo menos el 30% de su vida por causa del alcoholismo. Antes de los 45 años han muerto varios amigos míos de la infancia y compañeros de estudio debido a cirrosis hepática, cuya causa en el 50% de los casos, es el alcoholismo.

Toda persona que muere antes de los 60 años, muere de manera prematura. Rubén murió hace 98 años, antes del descubrimiento, síntesis y producción industrial de los antibióticos. No existían los transplantes de órganos, de hígado, lo cual todavía no se realiza en Nicaragua, aunque hay algunos médicos entrenados que están esforzándose para que esto se pueda llevar a cabo, bajo la nueva ley de transplantes de órganos, al igual que los transplantes renales, iniciados en Nicaragua en la década del año 2000.

Darío sufrió de cirrosis hepática y la consecuente ascitis (acúmulo de líquido en la cavidad abdominal) y seguramente de anasarca (acúmulo de líquido en todas las cavidades corporales y edema generalizado). Su mal estado era severo e irreversible, así que no tienen sentido los señalamientos de que el doctor Luis Henry Debayle Pallais haya acelerado con una punción hepática, y menos aún causado, la muerte de Rubén Darío. Sobre todo si tomamos en cuenta que todavía a mediados de la década de 1930 en las universidades de Harvard o Columbia, a los estudiantes de medicina les enseñaban que el tratamiento de las enfermedades era lo menos importante de sus responsabilidades futuras, de acuerdo a Lewis Thomas y su ensayo La medicina como profesión muy antigua. El licor, fue el agente causal de la muerte de Rubén. Alcoholismo que Darío empezó a padecer desde la adolescencia, como parte de su traumática vida infantil (creció sin sus padres). Luego, desarrolló una personalidad depresiva refugiada en el alcoholismo.

La prematura muerte de Darío le impidió ver el final de la primera guerra mundial. ¿Qué habría escrito Rubén sobre la revolución socialista rusa, la guerra civil española y la segunda guerra mundial? Su temprana muerte nos impide responder la pregunta: ¿cuál hubiese sido la actitud de Darío ante la lucha de Sandino? Si la inferimos a partir de su oda A Roosevelt, su ensayo El fin de Nicaragua (sobre la resistencia nacional a la intervención norteamericana en 1912) y el papel jugado por Salomón de la Selva, vocero externo de la lucha sandinista y escritor sobre la misma, entonces podríamos decir que habría estado del lado de Sandino -quien era abstemio-, y su pluma no hubiese permanecido impasible.

El alcohol es una droga lícita (su tráfico es legal), que genera muchos impuestos; pero que también produce ganancias multimillonarias a un pequeño grupo de familias en todos los países. Su impacto económico y social es negativamente brutal.

Los toxicólogos afirman que la ciudad y el departamento de León, así como Bilwi y toda la RAAN, son los lugares donde se consume más alcohol (desplazaron a Bluefields) y que con sus porcentajes de alcoholismo que superan el 30% compiten con cualquier lugar del mundo en consumir esta droga ilegalizada en Estados Unidos en los tiempos de Al Capone (traficante ilícito de bebidas alcohólicas), país que hoy junto a Europa son los principales consumidores de drogas ilícitas como la cocaína y la heroína, entre otras.

En síntesis, el alcoholismo nos arrebató prematuramente al genio de Rubén Darío y todo lo que potencialmente pudo haber escrito para patrimonio universal de la humanidad.


Lenin Fisher

Managua, Nicaragua, 2 de febrero de 2014

leninfisherblogspot.com