lunes, 6 de agosto de 2018

DRONES Y MAGNICIDIO CONTRA NICOLAS MADURO


Drones y magnicidio contra Nicolás Maduro

Lenin Fisher

El sábado 4 de agosto la derecha venezolana llegó al cenit del síndrome de las minorías desesperadas, al intentar asesinar al presidente constitucional de Venezuela, Nicolás Maduro Moro, lanzando dos drones cargados de explosivo C-4.

La derecha venezolana extremista, incapaz de derrotar al gobierno revolucionario por medio de elecciones democráticas, porque no cuenta con el apoyo mayoritario del pueblo, es capaz de cualquier cosa: guarimbas terroristas, golpes de Estado, contratar a paramilitares colombianos y militares o ex-militares venezolanos. Todo lo anterior, con el apoyo decidido y oficioso de la oligarquía colombiana y el gobierno de Estados Unidos, a través de su embajada en Caracas y el Comando Sur, con sede en Panamá.

El intento de magnicidio falló y es totalmente condenable y repudiable. El sistema electrónico defensivo funcionó. Los intentos de magnicidios fracasaron centenares de veces contra el comandante Fidel Castro Ruz.

El pueblo venezolano ha derrotado diferentes variantes de la guerra no convencional del imperialismo yanqui en el siglo XXI, bajo la dirección de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Recientemente en Nicaragua fue derrotado otro golpe de Estado blando por el gobierno constitucional dirigido por el comandante Daniel Ortega Saavedra y el Frente Sandinista de Liberación Nacional.

La verdad es que durante la ola de gobiernos revolucionarios y progresistas de Latinoamérica, durante el siglo XXI, los gobiernos gringos no descansaron y el presidente Obama impulsó los golpes de Estado suaves o blandos en Honduras (contra Manuel Zelaya) y en Paraguay (contra Fernando Lugo).

En Paraguay, la embajadora de Estados Unidos en Asunción, durante una reunión con políticos paraguayos preguntó abiertamente cuándo se realizaría el juicio político contra Fernando Lugo, lo cual se filtró a la prensa y resultó un escándalo. Poco tiempo después, el 22 de junio de 2012, se montó el golpe de Estado suave, en su variable de juicio político, después de inventar el pretexto (una falsa masacre atribuida a la policía), contando con el control mayoritario del parlamento. El presidente Lugo solamente tuvo 17 horas para defenderse, incluyendo una noche, para defenderse, cuando el paraguayo que roba una gallina tiene, según la ley, derecho al debido proceso. Al poco tiempo, llegó a la presidencia del Paraguay el hombre más rico del país. Hoy el presidente es un hijo del que fue secretario personal del dictador Alfredo Stroessner, de acuerdo al ex-presidente Lugo, que brindó una entrevista a Telesur.

El juicio político contra Cristina Fernández y Lula da Silva, el golpe de estado contra Dilma Rousseff, la persecución contra Rafael Correa, en Argentina, Brasil y Ecuador, vinieron después.

Ahora ha llegado el magnicidio como arma política para alcanzar el poder, como parte de la lucha de clases que los adinerados de Venezuela impulsan contra un gobierno que se preocupa por mejorar las condiciones de vida de los pobres.

Y los gobernantes norteamericanos, sean de raza negra o raza blanca continuarán apoyando los golpes de Estado, “revoluciones” de colores o primaveras árabes, como la modalidad de la guerra no convencional de la contrarrevolución del siglo XXI.

Nicolás Maduro ha demostrado su gran capacidad de liderazgo como presidente de Venezuela. Hoy el Partido Socialista Unido de Venezuela debe estar más unido que nunca. Todos los líderes revolucionarios deben estar alertas y tomar las medidas de seguridad necesarias.


¡Viva la unidad latinoamericana!



Managua, Nicaragua, 6 de agosto de 2018
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com