domingo, 29 de abril de 2018

LA PRENSA: DIARIO DE UN GOLPE DE ESTADO BLANDO EN NICARAGUA


La Prensa: diario de un golpe de Estado blando

en Nicaragua

Lenin Fisher

La esencia ideológica del fallido intento de golpe de Estado que las fuerzas político-partidarias de la derecha (económica, política e ideológica), han organizado en Nicaragua, durante este mes de abril, se encuentra al leer los inefables editoriales del diario La Prensa, partido político de papel, propiedad de una de las familias oligárquicas del país, vinculada al verdadero poder económico, empresarial, industrial, bancario, comercial, agropecuario y financiero nacional.

Los editoriales de los días 21, 23, 24, 25, 26, 28, 29 y 30 de abril, así como de los días 1, 2, 4, 5, 7 y 8 de mayo de 2018, demuestran que es equivocado llamar “auto-convocados” a estudiantes que decían protestar contra las reformas de la seguridad social, promovidas por el gobierno sandinista, debido a que detrás de ellos están políticos disidentes del sandinismo, políticos liberales y organismos no gubernamentales (todos financiados por agencias de Estados Unidos o Europa).

Los estudiantes que protestaron no conocían, al igual que todos los nicaragüenses, la propuesta de los empresarios (de los ricos del país), porque estos últimos nunca la dieron a conocer como parte de su “responsabilidad empresarial”. Y los empresarios capitalistas no la dieron a conocer porque su propuesta era igual a la del Fondo Monetario Internacional (aumentando la edad de jubilación a 65 años, el número de cotizaciones a 1500 y recortando los gastos de atención en salud a jubilados, pensionados y víctimas de la guerra).

La manipulación mediática explotó en estos sucesos, elevada a la décima potencia con las redes sociales, que enredan a la gente y que todo lo enredan. Evidentemente, los estudiantes que protestaron fueron manipulados. Primero, la derecha agitó las aguas manipulando el incendio de la reserva forestal Indio Maíz. Luego, promovió la confusión con la supuesta ley que regularía el uso de las redes sociales. Finalmente, las reformas de la seguridad social fueron el pretexto para ejecutar, ahora sí, el intento de golpe de Estado blando, suave, soft, smooth, light, incruento, descafeinado o sin azúcar.

La guerra mediática también es interna y externa, incluyendo a cadenas expertas en desinformación como: CNN, Univisión, Telemundo, etc.

El plan ya estaba hecho y se buscaría la violencia de cualquier forma, cayeran o no en la trampa de la provocación algunos jóvenes sandinistas. Golpe de Estado light que sigue, de manera general, el formato Venezuela, Paraguay, Honduras, Bolivia, Ecuador, etc., el cual incorpora a políticos de derecha, empresarios y religiosos (incluyendo miembros radicales de la Conferencia Episcopal). Así, los editorialistas de La Prensa una vez más han hecho de la verdad, la primera víctima de la violencia que promueven, y de la guerra que desean, desde la realidad virtual en que viven en sus oficinas y computadoras. Editorialistas que nunca han sufrido en carne propia la guerra y que jamás han disparado una bala, ni la dispararían jamás. Fanfarrones promotores de la guerra.

En este siglo XXI la juventud y toda la nación debe interpretar la política basada en evidencias. En otras palabras, con conciencia crítica, partiendo de principios éticos generales y demandando información veraz a todos los actores políticos, económicos y sociales.

La Prensa, como toda empresa privada capitalista, sabe y cree en la lucha de clases y por lo tanto defiende los intereses económicos de sus dueños. Actualmente, La Prensa impulsa la lucha de clases (aunque siempre niegan su existencia), promoviendo un golpe de Estado suave. Y las evidencias del sustento ideológico de la derecha golpista en Nicaragua, escritas por los editorialistas de La Prensa, que reflejan la verdadera causa y objetivo de las protestas, son las siguientes:
La familia Ortega Murillo y los nuevos oligarcas que los sostienen en el poder… ¿por qué no se retiran y dejan que otros gobiernen Nicaragua, como les aconsejó Otto Reich en declaraciones a LA PRENSA en marzo pasado?¿Por qué no se van…(La sangre sobre sus cabezas, 21/4/18).

La Prensa no podía dejar de entrevistar y citar a un político republicano, extremista, cuyo partido es uno de los que financian los planes de desestabilización contra todo gobierno nacionalista en América Latina o cualquier parte del mundo.

Los empresarios también deben convocar a un paro nacional. Daniel Ortega ya no tiene capacidad política ni autoridad moral para seguir gobernando. Ortega tiene que salir pacíficamente del poder o tendrá que irse como se fue Somoza. (Ortega tiene que irse del poder, 23/4/18).
En el diálogo nacional, que debería ser mediado y garantizado por la comunidad internacional, al menos por la OEA, se tiene que acordar la salida de Ortega, las garantías de una transición ordenada y pacífica a la democracia y, primordialmente, la convocatoria a elecciones libres y transparentes. (Ortega tiene que irse del poder, 23/4/18).
…los mismos empresarios, quienes también deberían considerar la convocatoria a un paro nacional para respaldar la demanda nacional de que Daniel Ortega y Rosario Murillo tienen que renunciar. (El compromiso empresarial, 24/4/18).
Como ya lo dijimos, Daniel Ortega y Rosario Murillo pueden salir del poder de manera ordenada y pacífica, o tendrán que hacerlo como salieron los Somoza. (Abril en Nicaragua, 25/4/18).
Las reformas que debe conseguir la OEA, en consonancia con el diálogo nacional, solo pueden ser aceptables si son para adelantar las elecciones y que Ortega y Murillo salgan del poder de manera cívica y pacífica, en vez de salir como los Somoza. (Que funcione también la OEA, 26/4/18).
Ortega y Murillo tienen que dejar el poder. (La masacre de abril, 28/4/18).
…Daniel Ortega y Rosario Murillo reconozcan que tienen que poner fin a la dictadura y que en el diálogo negociarán las condiciones de su salida. Ellos no tienen capacidad política ni autoridad moral para seguir gobernando. Tienen que dejar el poder. (Diálogo, no misa negra, 30/4/18).

Y La Prensa no podía dejar fuera del redil a su colaborador anticomunista, Carlos Alberto Montaner, derrotado infinitamente por la Revolución Cubana, quien escribió:
Tal vez la astucia proverbial de Daniel Ortega le dicte que lo mejor que puede hacer es renunciar, como le sugirió el Diario LA PRENSA, y acaso dejar el poder en manos de un gobierno de concertación, o celebrar elecciones y no presentarse como candidatos ni él ni su esposa. (La astucia de Daniel Ortega, 29/4/18).

Posteriormente a la multitudinaria manifestación popular de respaldo al FSLN y al Presidente de la República Daniel Ortega Saavedra, el 30 de abril, en la Plaza de las Victorias (centro funcional de Managua), los editorialistas de La Prensa, que ya tienen algunos días de ir quedando solos, en sus llamados extremistas y radicales, escribieron:
Sin embargo Ortega y Murillo tienen ahora la oportunidad de irse del poder sin causar más desgracias, conviniendo en el diálogo su salida de manera ordenada y cívica. No deberían desperdiciar esta otra oportunidad. (Otra vez, el “no te vas, te quedás”, 1/5/18).

Pero ni el director de La Prensa, Jaime Chamorro Cardenal, ni el jefe de la página de Opinión del periódico, Luis Sánchez Sancho (autores o coautores de los editoriales), parecen no tener los pies sobre la tierra, porque persisten en su obsesión golpista, a sabiendas de que los sandinistas jamás se quedarán de brazos cruzados y que la guerra sobrevendría inevitablemente:


Ortega…no tiene capacidad…ni voluntad para aceptar una transición ordenada y pacífica a la democracia, comenzando con su renuncia o el acuerdo de un plazo para entregar el poder. (La escabrosa ruta del diálogo, 2/5/18).

        Ortega solo cede con presiones, no necesariamente violentas…a fin de sacarlo          del poder. Para obligar a Ortega a renunciar…hacen falta más…presiones                internas e internacionales más fuertes y efectivas. (La escabrosa ruta del
        diálogo, 2/5/18).

Muy importante será que las instituciones nacionales empiecen las investigaciones de estos hechos de violencia, muerte, destrucción y saqueos. La investigación anunciada por la Fiscalía General de la República (Ministerio Público), la recepción de denuncias de la Procuraduría de Derechos Humanos, la conformación de la Comisión de la Verdad de la Asamblea Nacional y la convocatoria al diálogo nacional hecha por la Presidencia de la República, son instrumentos que todos los nicaragüenses de buena voluntad debemos apoyar.

Todos los nicaragüenses tenemos derecho a saber cuántas personas murieron en realidad (estudiantes, policías, transeúntes, vecinos, saqueadores, etc.,), cuáles fueron las circunstancias de su muerte, quiénes los mataron, quién ordenó disparar, quiénes dispararon, por qué dispararon, qué tipos de armas hirieron a los 123 policías heridos (entre ellos tres muertos), quiénes organizaron y financiaron a los jóvenes estudiantes que recurrieron a la violencia.

Y como la tesis de un golpe de Estado light no puede descartarse, hasta demostrar lo contrario, tenemos derecho a saber si hubo policías, oficiales o soldados, que formaron parte del plan golpista de la derecha. Conviene recordar el golpe de Estado blando ocurrido en Paraguay, contra el presidente Lugo (la policía resultó involucrada en “masacre” de campesinos) y lo sucedido en las distintas guarimbas en Venezuela, contra los presidentes Chávez y Maduro (los francotiradores desde el lado de los protestantes disparaban a todo lo que se moviera: protestantes, policías, civiles, transeúntes, etc., y al final la mayoría de las víctimas eran chavistas o partidarios de la Revolución).

Todo debe investigarse, aplicando ese instrumento poderoso e invicto de la investigación: el método científico; recurriendo a las técnicas especializadas de la medicina forense, la criminalística, la balística, etc. Medicina legal basada en evidencias, cuando la política (lean muy bien jóvenes y estudiantes), debe basarse también en evidencias, no en burdas manipulaciones mediáticas y de las redes sociales.

Ante el fallido golpe de Estado blando, de la derecha golpista contra el gobierno sandinista, los nicaragüenses necesitamos paz, diálogo nacional con frutos para todos, estabilidad, más crecimiento económico, mayor distribución de la riqueza producida, respeto a la Constitución Política, respeto a las leyes, más democracia, más libertad, así como respeto a la voluntad popular expresada en las elecciones presidenciales de 2016, en las que el FSLN ganó con un mayoritario 63% de los votos (nadie en su sano juicio puede obviar esta realidad). Intentar borrar de un plumazo ese legítimo respaldo popular del presidente Daniel Ortega Saavedra, es vivir alejado de la realidad y sufrir por lo menos de esquizofrenia, con el perdón de los afectados por esta enfermedad.


Con el respeto que merecen los ancianos editorialistas de La Prensa, por su condición de ancianos, ante lo cual deberíamos esperar una postura más sabia y sensata, digna de un Consejo de Güegües de nuestros ancestros indígenas, debe señalarse que azuzar a los estudiantes y jóvenes pobres (y en riesgo) para tumbar del poder al gobierno sandinista, sin esperar las elecciones de 2020, en contra de las leyes y la Constitución Política, es totalmente insensato y nada sabio. Los ideólogos del periódico de la familia Chamorro están evidentemente impacientes.

Pero seguramente habrá que esperar que la justicia se aplique hasta después que Ortega y Murillo se vayan del poder (Una verdadera Comisión de la Verdad, 4/5/18).

La derecha toda, tiene temor de que las instituciones del Estado investiguen a través de la Comisión de la Verdad de la Asamblea Nacional, la Fiscalía y el Comité de Víctimas de la Procuraduría de Derechos Humanos, porque saben que las pesquisas revelarán todo el plan desestabilizador y golpista, incluyendo títeres y titiriteros, basado en la guía del golpe de Estado blando, elaborada por  Gene Sharp para la Agencia Central de Inteligencia, con sus 198 formas de derrocar gobiernos, en tres grandes etapas: 1) protestas (no violentas hasta llegar a violentas); 2) no colaboración (sabotaje de todo diálogo o arreglo pacífico); y 3) la intervención (llamar a organismos extranjeros “imparciales”, sin descartar el uso de la fuerza militar foránea. La Prensa que se desgarra las vestiduras por la institucionalidad, no quiere permitir que tres instituciones del Estado funcionen.

Y solo la presión simultánea de la calle y de la comunidad internacional, en particular de los Estados Unidos, lo podría obligar a ceder (Condiciones indispensables para el diálogo, 5/5/18).

Después de la conmemoración del Día de la Dignidad Nacional, cuando Sandino no se entregó a las tropas yanquis, como lo hicieron los liberales y conservadores, en 1927, los editorialistas de La Prensa sin ningún rubor claman a su amo: Estados Unidos, para que les ayude a cumplir sus sueños enfermizos: derrocar al gobierno legítimo del FSLN.


Sánchez Sancho frecuentemente escribe sobre mitología greco-romana. Pero esta serie de editoriales reflejan que la adoración al dios de la guerra, Marte, es lo único que recuerdan en el consejo editorial de La Prensa. Con tanto peligro que estos señores promueven, es mejor que se jubilen, lo que seguramente ocurriría con la pensión de mayor valor del INSS, o sea, el equivalente a 1500 dólares. Aunque algunos de los editorialistas y dueños o gerentes del diario seguramente han cotizado al INSS como que ganaran 80 mil córdobas mensuales, cuando en realidad, podrían triplicar o cuadruplicar dicha cantidad. Razón por la cual, ellos, todos los empresarios privados y sus gerentes, saltaron con las ya derogadas reformas de la seguridad social, camuflando su verdadero resentimiento y mezquindad clasista con la deducción del 5% para atención médica integral de los jubilados y pensionados. Así, los golpistas de la derecha llevaron a que estudiantes, policías, civiles, transeúntes y saqueadores perdieran el 100% de sus vidas en medio de la violencia y destrucción callejera. Marte, el dios Marte.


El FSLN, encabezado por Daniel Ortega Saavedra, respetó el periodo de gobierno de Violeta Barrios viuda de Chamorro (a pesar de su programa neoliberal de privatizaciones corruptas). Lo mismo hizo con la presidencia de Arnoldo Alemán Lacayo (político liberal, uno de los gobernantes más corruptos del país). Y también respetó las leyes y la Constitución Política durante todo el mandato de Enrique Bolaños Geyer (político conservador, empresario privado, ex–presidente del Cosep, continuador de la privatización corrupta, que no logró crecimiento económico sostenido, ni aumentar la inversión nacional y extranjera, como ha sucedido con el FSLN desde 2007). Y Violeta, Alemán y Bolaños, fueron en su momento, los candidatos ideales de La Prensa.


También es lógico y comprensible que…los estudiantes exijan que Daniel Ortega y Rosario Murillo renuncien a sus cargos, o que por lo menos se adelanten las elecciones para que la pareja dictatorial se vaya lo más pronto posible. (La salida institucional, 7/5/18).

…Ortega y Murillo no tienen autoridad política y moral para seguir gobernando el país. Y por conciencia ética y dignidad ciudadana, lo menos que se les puede pedir y exigir a los dictadores es que se vayan del poder. (La salida institucional, 7/5/18).

La otra salida institucional de Ortega y Murillo sería adelantar las elecciones… (La salida institucional, 7/5/18).

…con una fuerte presión de la calle y de la comunidad internacional, para obligar a Ortega y Murillo a aceptar esa salida saludable para la nación y digna para ellos mismos. (La salida institucional, 7/5/18).

Con un mensaje tan senil como la guerra misma, La Prensa habla de salida institucional, cuando siempre ha dicho que las instituciones del país no funcionan; pero para derrocar a un gobierno constitucional, por medio de un golpe de Estado blando, las instituciones sí funcionan.

En realidad, para la familia Chamorro las instituciones funcionan si hacen lo que ella quiere. El deseo de poder está tan arraigado en la familia dueña de la Prensa, una de las familias poderosas de Nicaragua, porque siempre se lo han  disputado con otras familias oligárquicas, desde los tiempos de los timbucos y calandracas, democráticos y legitimistas, hasta llegar a los liberales y conservadores. El problema de Nicaragua siempre lo han visto como un asunto entre familias, disputas entre una familia y otra.

En cuanto a la comunidad internacional, no mencionaron a Estados Unidos (con ese nombre La Prensa define a tal comunidad). Quizás sintieron un poco de vergüenza; pero sabían que hoy mismo el vice-presidente de dicho país atacaría de manera injerencista a Nicaragua en la OEA. Injerencismo con el cual los editorialistas de La Prensa se sienten realizados.

Los Chamorros tienen una tradición golpista: Emiliano Chamorro y el Lomazo de 1926, que originó la Guerra Constitucionalista (aunque como general, seguramente solo vivía en la retaguardia). Una tradición entreguista: Pacto Chamorro-Bryan (concesión canalera por tres millones de dólares). Tienen una tradición pactista: el Pacto de los Generales, entre el mismo Chamorro y Somoza García, en 1950. De involucrarse en la lucha armada, de manera aventurera, a sabiendas de que al rendirse, sus vidas serían respetadas por ser hijos de familias oligárquicas: Pedro Joaquín y Jaime Chamorro Cardenal, en la hacienda Fruta de Pan, durante su derrota, ante la Guardia Nacional, en Olama y Mollejones. Moraleja: estudiantes universitarios y jóvenes, no sean instrumentos de la oligarquía, que está presta a aprovechar su sacrificio y esfuerzo para montarse en una candidatura presidencial, para una vez en el poder, dejar de lado al estudiantado y a toda la chavalada, pobre, proletaria, en su mayoría. ¿Puede un estudiante universitario inteligente dejarse engañar por un periódico familiar y oligárquico?

La Prensa, consciente de su gran capacidad de manipulación y confusión sobre los jóvenes y estudiantes, y aprovechando el plan del golpe de Estado light, se siente el partido político más poderoso de Nicaragua, al igual que lo son Televisa, en México, O´Globo, en Brasil y el grupo Clarín, en Argentina. Esa es la democracia mediática (mediatocracia), como en Colombia, donde los tres capitalistas más ricos controlan a todos los gigantes medios de comunicación masiva. Hoy, en el siglo XXI, los editorialistas del pensamiento derechista, a favor del capitalismo, envían la esencia de su mensaje a través de las redes sociales, porque en cada teléfono, cada ser humano puede portar un partido político de papel, aunque diga que sus acciones, pacíficas o violentas, sean apolíticas y apartidistas, términos que no le lucen a los jóvenes o estudiantes universitarios, porque por lo menos reflejan ignorancia.


…la renuncia de Ortega y Murillo al poder presidencial… (La comisión orteguista de la mentira, 8/5/18).

…la rebelión…en cualquier momento volvería a estallar, con mayor fuerza que la de abril. El único tiempo que podría ganar la pareja… sería demorar su salida del poder, para de todas maneras irse en peores condiciones. (La comisión orteguista de la mentira, 8/5/18).


Como La Prensa muy bien sabe que estratégicamente el golpe de Estado blando está derrotado, insiste cada día, en inocular en los jóvenes y estudiantes la idea de que el gobierno actual renuncie, abandone o salga del poder, al cual llegó por el voto de la amplia mayoría de los nicaragüenses. Definitivamente, como se dice popularmente, sus editoriales tiene la visión que la familia Chamorro tiene del país: su finca familiar, donde ellos ponen y quitan, a su antojo, al mandador. Lo que permite inferir que los editorialistas, ya en el siglo XXI, están “chochando” y deberían renunciar.

El lunes 18 de junio, los editoriales de La Prensa y El Nuevo Diario, coinciden en dos cosas: primero, en no enviar ningún mensaje optimista sobre la continuación del Diálogo Nacional, con la reunión de las tres comisiones (electoral, judicial y de verificación y seguridad), que se reunirían esta fecha; y segundo, en querer atribuir a la Policía Nacional y partidarios sandinistas, un crimen atroz contra toda una familia, que murió calcinada en su propia casa, y dos ciudadanos de filiación política sandinista que fueron quemados al estar gravemente heridos, pero todavía vivos, haciendo caso omiso del comunicado oficial de la institución policial y sin señalar que este tipo de crímenes solo se han visto en las guerras del narcotráfico y pandillas en México, países del triángulo del norte de Centroamérica y Colombia. Ambos periódicos, propiedad de familias ricas, ni siquiera mencionan este último elemento porque saben que la oposición golpista que desea derrocar al gobierno sandinista, electo libremente por el pueblo, ha incluido dentro de sus filas a pandillas vinculadas al narcotráfico nacional y regional. Pero, sin lugar a dudas, las investigaciones de la Policía Nacional esclarecerán tales crímenes y los editoriales de dichos periódicos serán desmentidos.

Señores editorialistas de La Prensa: preparen su cédula de identidad para votar en las próximas elecciones presidenciales de 2021, porque esa es la única vía posible para cambiar gobiernos en Nicaragua, siempre y cuando ganen limpiamente.

Managua, Nicaragua, 29 de abril-mayo de 2018
Escritos de Lenin Fisher: reflexiones sobre la vida e historia de Nicaragua.
leninfisherblogspot.com