sábado, 28 de abril de 2012

UNIVERSIDAD DE NICARAGUA: RESEÑA HISTORICA EN EL AÑO DEL BICENTENARIO


Universidad de Nicaragua: reseña histórica, en el año del bicentenario

Lenin Fisher

Dado que la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (U.N.A.N.), de la ciudad capital Managua, es la que otorga el título de Especialista en Radiología –firmado por el Rector Magnífico y el Secretario General-, a los residentes que aprueban el programa académico y defienden su tesis de grado, es oportuno recordar los antecedentes históricos del Alma Mater, con énfasis en las Facultades de Medicina, entre los cuales destacan, a saber (1,2):

            Las universidades surgieron en los monasterios europeos, durante la Edad Media. La Universidad de Nicaragua surgió en un centro religioso de la ciudad de León, como parte del dominio ideológico, político y económico que la Iglesia Católica poseía durante la sociedad feudal y colonial española, tanto en la metrópolis europea como en las colonias americanas. Dominio ideológico del conocimiento, del saber; dominio ejecutado y sostenido por la Santa Inquisición. Dominio caracterizado por la época de oscurantismo promovido para mantener sojuzgados a los pueblos y que en América se manifestó con la destrucción de culturas autóctonas enteras. El conocimiento fue propiedad de los conventos, seminarios y abadías por mucho tiempo (el saber fue monopolio de la Iglesia Católica), lo cual explica el surgimiento de las universidades, casas promotoras de la ciencia por antonomasia, en locales religiosos, a pesar de que ciencia y religión resultan antagónicas. (1,2)

            Según Carlos Tünnermann Bernheim, en “60 años de la Reforma Universitaria”, casi todas las universidades de América Latina son de origen español y fueron fundadas durante los tres siglos del coloniaje. Hasta la Reforma Universitaria de 1918, el espíritu de dichas universidades se conservaba arcaico, lleno de prejuicios religiosos y sin progreso evidente; poco habían penetrado las ideas liberales en los recintos universitarios; y el sistema pedagógico, impregnado de todos los defectos de las viejas universidades españolas, era semiesclesiástico y controlado por el dogma. (1,2)

            Cristóbal Colón, en su cuarto viaje, llegó a lo que hoy llamamos costa Caribe del territorio que después nombrarían como Provincia de Nicaragua, el 12 de septiembre de 1502. La ciudad de León fue fundada en 1524 por el conquistador Francisco Hernández de Córdoba, en el territorio indígena de Imabite, en la costa del Lago Xolotlán, cerca de las faldas del volcán Momotombo. (1,2)



La Diócesis de León fue erigida el 26 de febrero de 1531 por el Papa Clemente VII, a petición del Emperador Carlos V, quien designó como primer obispo a Fray Diego Alvarez de Osorio. El 3 de noviembre de 1534, el Papa Paulo III a través de la bula Equum Reputamus confirmó la erección de la Diócesis de León. En 1610, la ciudad de León se trasladó a su actual sitio y en 1621 llegó a Nicaragua Fray Benito de Baltodano, quien fundó la primera escuela para enseñar castellano, aritmética y religión, por lo cual, es el precursor del Colegio Tridentino San Ramón. (1,2)

            La época pre-universitaria comenzó en el siglo XVII con la fundación del Colegio Seminario Tridentino San Ramón el 15 de diciembre de 1680, también llamado Seminario Conciliar de San Ramón Nonnato o Colegio Tridentino San Ramón y erigido por orden del Concilio de Trento, fundado por Fray Andrés de las Navas y Quevedo, sólo 46 años después de fundado el Harvard College of Boston, en New England, Estados Unidos y 58 años después de fundada la primera escuela por el obispo Baltodano. El Concilio de Trento, sección 22, capítulo 18, ordenó que en todas las sedes episcopales de Indias se estableciera un seminario. (1,2)

La apertura en pleno de la Universidad se debe a  Fray Andrés de las Navas y Quevedo; fue el primero en firmar el acta de fundación de la Universidad de León; su primer Cancelario; y se empeñó en la construcción de las torres y el frontispicio de la Catedral. El 15 de diciembre de 1683 se emitió la bula que permitió la enseñanza de Gramática Latina y Teología Moral. En 1753 el obispo Pedro Agustín Morel de Santa Cruz vendió el antiguo edificio –arruinado por el temblor del 7 de marzo de 1752-, y construyó uno nuevo, situado donde actualmente está el Colegio San Ramón, contiguo al Palacio Episcopal. Morel de Santa Cruz agregó la cátedra de Filosofía (1,2).

El Seminario fue destruido por el terremoto de 1885 y su reconstrucción total fue dirigida por el obispo Simeón Pereira y Castellón; en este local, la Universidad estuvo hasta 1888.  Entre 1888 y 1892 se situó en el Palacio Departamental y entre 1893 y 1896 estuvo ubicada en el local que ocupó la desaparecida Farmacia Tellería. Luego, desde 1897 hasta 1947, la Universidad ocupó el edificio del Colegio del Espíritu Santo colindante con la Iglesia La Merced ya que había formado parte del Convento de Mercedarios. Los doctores Joaquín Sason, Luis H. Debayle Pallais y José Francisco Aguilar pidieron al presidente José S. Zelaya que lo destinase para ser la residencia definitiva de la Universidad de León. (1,2)

            El actual Edificio Central de la U.N.A.N.-León, donde se encuentra la Rectoría y el Paraninfo, fue inaugurado cuando entró en vigencia el decreto que elevó a la Universidad de León a la categoría de Universidad Nacional. Construidodurante la administración del Gral. Anastasio Somoza García y diseñado por el arquitecto español José Matheu; su diseño es de tipo colonial enriquecido con características del Renacimiento español. (1,2)

Bernardino Valdivia fue el primer Rector laico, es decir, no sacerdote en la era pre-universitaria, el cual ejerció sus funciones durante el gobierno del obispo Pedro Agustín Morel de Santa Cruz; su gestión fue eficiente; aumentó la enseñanza de Latín, Gramática, Teología y Matemáticas. El obispo José Antonio de la Huerta y Caso en 1798 inició las cátedras de Medicina y Derecho e instituyó cuatro cátedras más, a saber: Sagradas Escrituras, Liturgia, Historia Eclesiástica y Medicina y Cirugía, que financió personalmente. (1,2)

El 18 de agosto de 1806 el Rey Carlos IV autorizó al Seminario San Ramón conferir grados menores.  El obispo Nicolás García Jerez solicitó a España que el Seminario fuera elevado a Universidad; porque para obtener el grado de Licenciatura todos los que habían iniciado sus estudios en el Seminario San Ramón de la ciudad de León, tuvieron que ir a la Real y Pontificia Universidad de San Carlos Borromeo de Guatemala, entre ellos: Rafael Agustín Ayestas, Francisco Ayerdi, Tomás Ruiz, Francisco Chavarría, Nicolás Buitrago, Pablo Buitrago, Gregorio Juárez y otros.  Era un viaje costoso, peligroso, tardado y difícil. (1,2)

El 15 de mayo de 1807 el Seminario San Ramón fue elevado a categoría de Universidad menor, o sea, con facultad para extender grados de Bachiller en Filosofía, Derecho Canónico, Derecho Civil y Medicina. “Contad este día entre los más festivos” dijo el presbítero y Vice-Rector Tomás Ruiz, en su sermón.  Y agregó: “…producir en el corazón de nuestros jóvenes aquel amor a la ciencia, y algún día producirán frutos óptimos y deliciosos en jóvenes sabios (…) si ustedes, nobles leoneses, ciudadanos celosos, patriotas ilustrados, haciendo uso del aprecio que deben a la ciencia, los honran y estimulan a que hagan una cruda, una continuada y viva guerra a la bestia más cruel, el monstruo más horrible, a la ignorancia, digo, que confunde al racional con el bruto y al hombre con los animales.”Algunos consideran que la fecha real de nacimiento de la Universidad de León es el 18 de agosto de 1807 después de los oficios religiosos de agradecimiento por el decreto, como resultado del esfuerzo de los presbíteros Rafael Agustín Ayestas y Tomás Ruiz (6), por los cuales hasta hoy el auditorio principal de la U.N.A.N.-León se llama Ruiz-Ayestas. (1,2)

Los estudios de medicina en Centroamérica empezaron en la Universidad de San Carlos de Guatemala, en 1681. El primer nicaragüense que inició estudios de medicina, en dicha universidad, fue Francisco de Chavarría, originario del puerto de El Realejo; pero no finalizó porque murió repentinamente durante una intensa discusión filosófica con su compañero de estudios Antonio Escobedo. Posteriormente, dos nicaragüenses más iniciaron y finalizaron sus estudios de  medicina en Guatemala, ellos fueron: Timoteo Mayorga y Juan Bautista Muñoz. De la Huerta y Caso fundó la primera cátedra de medicina en Nicaragua, en 1798, cuya duración fue efímera, ha apuntado el académico Carlos Tünnermann B.; sin embargo, fue restablecida en 1804 (98). Debido a que el 15 de mayo de 1807 el Colegio Seminario de San Ramón fue elevado a Universidad Menor por lo cual podía extender el título de Bachiller en Medicina, al día siguiente (16-5-1807) comenzó a impartir la cátedra de medicina, el Dr. Francisco Quiñónez, graduado en la Universidad de San Carlos Borromeo de Guatemala y quien era nada más y nada menos que el único médico académico a lo largo y ancho de la Provincia de Nicaragua (194). El Dr. F. Quiñónez fue un médico pionero de la enseñanza médica. (1,2)

            El Dr. Quiñónez disertó, en esa ocasión sobre la aplicación de la ciencia y comenzó citando a un Diccionario de Historia Natural: “El hombre es un ser que siente, piensa, reflexiona, inventa, trabaja; que va y viene a su voluntad sobre la tierra, que comunica su pensamiento por la palabra y que parece estar a la cabeza de todos los animales, a quienes domina.” Asimismo, señaló: “…medicina, ciencia tan apetecida de los enfermos pero desestimada de los sanos, ciencia necesarísima, pues haciendo muchas veces especies de resurrecciones, prolonga la existencia del hombre, le concilia la salud, le dilata la vida.”

            El único Vice-Rector, con nombramiento, de la era pre-universitaria fue el Dr. Tomás Ruiz porque el Dr. Francisco Ayerdi ejerció el cargo de hecho, sin nombramiento alguno. Después de Ruiz no existió el cargo de Vice-Rector hasta 1952 en que fue nombrado el Dr. Luis H. Montalván para después consignarse dicho cargo en la  Ley de Autonomía Universitaria de 1958. (1,2)

   El 10 de enero de 1812, las Cortes de Cádiz expidieron el Decreto Real que concedió a la Provincia de Nicaragua, que en su capital, la ciudad de León, el Seminario Conciliar se erigiese en Universidad con las mismas facultades que las demás de América.  La Universidad de León, fue en realidad, la última del continente americano surgida en la época colonial española. (1,2)

     La Universidad se instaló en 1814 y asumió el lema: Sic itur ad astra (Por aquí se va a las estrellas o por esta ruta hacia las estrellas); pero en realidad no funcionó por serios atrasos burocráticos, hasta que se completó el requisito de ocho doctores, lo cual se alcanzó con la graduación del Doctor en Derecho Matías Quiñónez –hermano del Dr. Francisco Quiñónez-, el 22 de agosto de 1816, quien al convertirse en el octavo doctor pudo firmar el acta de fundación de la Universidad de León, dos días después, el 24 de agosto de 1816. Así, se instaló la Real Universidad de la Inmaculada Concepción. (1,2)


     El obispo Juan Félix de Villegas –quien fungió como Rector desde 1777-  nombró Rector, en 1787, al presbítero Rafael Agustín Ayestas, nativo de León, con quien el Seminario San Ramón alcanzaría su mayor desarrollo, es decir, lo consolidó económica e intelectualmente, ayudado por otro sacerdote leonés: Francisco Ayerdi, catedrático de Cánones, nombrado también por monseñor Villegas; así como el sacerdote Francisco Esteban Mayorga. Al morir el Pbro., y Dr. Rafael Agustín Ayestas, lo sucedió, en 1809, el Pbro., y Dr. Francisco Esteban Mayorga (último Rector de la era pre-universitaria).  Con Ayestas inició realmente la era propiamente universitaria. (1,2)

            En 1803 no había imprenta en León por lo que José Cecilio del Valle, en Guatemala, ordenó que se comprara una en España, La Habana o en el norte de América para que se pudieran imprimir las tarjas de doctorado, tarjetas o diplomas de los graduados, como era el pensamiento de Rafael A. Ayestas. En la época del Seminario o pre-universitaria, el nombramiento del Rector dependía del Obispo. Los poderes del Estado influían de manera indirecta porque Nicaragua no era independiente de España. El profesorado lo constituían el propio Rector y los que él –de acuerdo con el Obispo- escogía. (1,2)

El 24 de agosto de 1816 se abrieron las puertas de la Universidad de León, la Universidad de Nicaragua. El primer Rector de la era universitaria fue el Pbro. Dr. Francisco Ayerdi. Posteriormente, fueron Rectores los siguientes: Pbro., y Dr. Manuel López de la Plata, Lic. Juan Francisco Aguilar, Lic. José Núñez, Lic. Hermenegildo Zepeda, Lic. Pablo Buitrago y Gregorio Juárez. Se consideran los fundadores de la Universidad de Nicaragua a los doctores Tomás Ruiz, Rafael Agustín Ayestas y Nicolás García Jérez. (1,2)

            El Colegio Seminario San Ramón se proyectó a Honduras, El Salvador y Costa Rica. Entre las mejores inteligencias de Costa Rica que egresaron del Colegio Seminario están: Florencio del Castillo, José de los Santos Madriz y Félix Esteban de Hoces, entre otros sacerdotes y constructores del Estado de Costa Rica. El historiador costarricense Luis Felipe González lo reconoce como “el centro progenitor de la cultura de los costarricenses hasta mediados del siglo XIX.” (1,2)

            Los estudiantes de Nicaragua iniciaron sus actividades políticas el 4 de junio de 1822 cuando intentaron tomarse el cuartel de León, cuyas autoridades estaban adheridas al Imperio Mexicano. Murieron tres estudiantes y un cabo; y las fuerzas imperiales, al mando de Antonio del Villar, Jefe Interino del Estado Mayor, tuvieron varios heridos. Villar reportó: “…una docena o menor número de jóvenes atolondrados, cursantes de esta Universidad, esparcían instructivos a la anarquía y que bajo espaciosos pretextos y expresiones sonoras de Derecho del Pueblo u otras semejantes, y muy propias para alarmar a la multitud, fraguaban una conmoción popular…” Los estudiantes fueron apoyados por: un presbítero, un cabo, el  regidor Pablo Meléndez, el herrero Justo Altamirano y Juan Modesto Hernández (Alcalde de Sutiaba y antiguo estudiante de la Universidad de San Carlos de Guatemala, prócer liberal, participante en la Conjuración de Belén, Guatemala, en 1813). (1,2)


Nicaragua posteriormente vivió el período de 30 años de sangrientas guerras civiles: la Guerra de las Juntas (1824-1825); Guerra de Cerda y Argüello 1825-1828); Guerra de Malespín (1844-1849), guerras intra-oligárguicas entre liberales y conservadores (Chamorro y Jérez, 1854) y la guerra antifilibustera o Guerra Nacional (1855-1856). Durante la invasión salvadoreña de Malespín se suspendió por algunos años la Rectoría, se formó el Protomedicato, que con la Junta de Abogados se encargó de la marcha de la Universidad, la docencia y el otorgamiento de títulos. (1,2)

            El obispo Nicolás García Jerez comandó con Crisanto Sacasa a las tropas aristocráticas que combatieron a las fuerzas populares dirigidas por el coronel Cleto Ordóñez. Asimismo, García Jérez firmó el “Acta de los Nublados” del 28 de septiembre de 1821 con movito de la Declaración de Independencia y apoyaba el plan anexionista a México. (1,2)

El 20 de septiembre de 1848, se formó el Protomedicato, instancia de origen colonial, que reorganizó los estudios de Medicina, el cual quedó constituido por los señores Lic. Protomédicos: José Núñez, Gregorio Juárez, José Guerrero, Rosa Guerrero, José Livingston y Liberato Cortés. Desde 1848 a 1947 la Facultad de Ciencias Médicas se llamó Facultad de Medicina, Cirugía, Farmacia, Obstetricia y Dentistería de Occidente y Septentrión. La Facultad de Farmacia se escindió en 1947 y la Facultad de Odontología en 1954. (1,2)

El Protomedicato de León se reglamentó en 1859.  El Lic. Antonio Silva dirigió las actividades de la Universidad en este período. Fue Rector el Lic. Juan Francisco Aguilar Sacasa en 1867 y en ese año se reglamentó la enseñanza universitaria en cuatro secciones: Ciencias y Letras, Derecho, Medicina y Teología. Se nombraron a los integrantes del Protomedicato, de la Academia y de la Dirección de Estudios de León, el 1 de enero de 1870. (1,2)

            En 1862, el plan de arbitrios de León obligaba a pagar a cada abogado 10 pesos “antes de sacar el título correspondiente”; y en cuanto al médico, cirujano o farmacéutico señalaba: “al cumplir con el deber de presentar el título o licencia a la Municipalidad, pagará cinco pesos si es nicaragüense, y diez siendo de fuera.” (1,2)

            27 estudiantes universitarios de las clases de Derecho, Medicina, Filosofía y Gramática leyeron sendos discursos solicitando protección al presidente recién electo, Fernando Guzmán, en octubre de 1867. Entre los estudiantes de Medicina tomaron la palabra: J. M. Medal, Julián Lacayo, Miguel del Castillo, Benito Castellón, Jerónimo Salgado y Alejandro Urcuyo. Uno de los estudiantes universitarios expresó: nada más natural que la juventud leonesa, tan ansiosa como entusiasta por los principios liberales, se llene de júbilo y contento, al mirar por primera vez a su héroe invicto.”(1,2)


            A mediados de la década de 1880, la Universidad se reorganizó según el modelo francés, también llamado napoleónico o profesionalizante, influenciada por el esquema asumido por las demás universidades latinoamericanas; respondiendo así a la demanda de profesionales que el Estado y la oligarquía post-coloniales necesitaban. (1,2)

            El presidente Joaquín Zavala decretó, el 3 de abril de 1879, el establecimiento de las Universidades de León y Granada, con iguales estutos, sin llevarse a la práctica. En febrero de 1887, el presidente Evaristo Carazo decretó el funcionamiento de la Universidad sustituyendo a la Academia, organizando los Decanatos; trasladándose de su edificio secular a otro; y limitando las facultades a dos: Medicina y Derecho. Fue nombrado Rector el Dr. Roberto Sacasa, quien ejerció desde 1887 hasta 1889. En este último año, el Lic. Francisco Aguilar es nombrado Rector (el último del siglo XIX). (1,2)

En 1893, el presidente José Santos Zelaya canceló el cargo de Rector y comenzaron a funcionar de manera independiente las Facultades; se eliminó el idioma latín de los títulos universitarios; se suprimió el grado de Licenciado y continuó vigente el grado de Doctor. Estaba en marcha el proceso reformador liberal en el que: “La mayoría de las leyes estuvieron encaminadas a limitar el poder de la Iglesia y a introducir el laicismo en la educación.  Se separó la Iglesia del Estado, estableciéndose la libertad de cultos, de enseñanza, de asociación (Código Civil, Ley de prelación del matrimonio civil, de divorcio, secularización de los cementerios, etc.).” La Constitución de 1895, llamada “La Libérrima” terminó con los últimos rasgos coloniales de la sociedad nicaragüense y la orientó hacia un modelo liberal-burgués. (1,2)

            La vida de la Universidad fue inestable: cerrada en 1824, 1854 y 1869 (esta última vez por represalia política); fue abierta oficialmente en 1887 y apoyada por el presidente Evaristo Carazo, consiguiendo un repunte académico notable. En 1896, fue otra vez cerrada y reabierta por el presidente José S. Zelaya. (1,2)

El cargo de Rector se restablecería hasta el 27 de marzo de 1947, cuando el general Somoza García emitió el Decreto No. 444, designando para tal cargo al jurisconsulto Crisanto Sacasa. Entre 1887 y 1958, la Universidad dependía del Poder Ejecutivo, a través del Ministerio de Instrucción Pública, en las áreas administrativa, docente y económica. (1,2)

Las Facultades de Medicina y Derecho se organizaron con sus respectivos directorios el 31 de agosto de 1898.  La guerra conservadora contra el gobierno liberal de Zelaya causó el cierre de las Facultades de Medicina y Derecho, las cuales re-iniciaron sus labores el 20 de enero de 1913 con los mismo planes de estudio. (1,2)

            En 1914, se fundó el Centro Universitario, bajo los buenos oficios de Félix Esteban Guandique, cuando la Universidad conmemoraba el centenario de su instalación. El Centro Universitario empezó a cumplir funciones de organismo estudiantil en diversas actividades; aunque no funcionó continuamente entre los años 1914 y 1938. Posteriormente se llamaría Centro Universitario de la Universidad Nacional (C.U.U.N.), cuando la Universidad fue elevada a la categoría de nacional, en 1947. (1,2)

            El primer Decano de la Facultad de Medicina fue el Dr. Roberto Sacasa, a quien le sucedieron los doctores: Juan B. Lacayo (1892); Luis H. Debayle Pallais (1899-1900); Juan Bautista Sacasa (1909-1919); José A. Montalván (1919-1922); Virgilio Gurdián (1922-1925); Benjamín Argüello (1925-1928); José A. Montalván (1928-1929); Luis H. Debayle Pallais (1929-1932); Julio C. Argüello (1932-1934); Luis H. Debayle P. (1934-1937); Escolástico Lara (1938-1940);  Julio C. Argüello (1941-1946); Atanasio Salmerón V. (1947-1950); Gonzalo Taboada M. (1950-1957); Ernesto López Rivera (1957). Posteriormente fueron también Decanos los doctores: Evenor Taboada, Uriel Guevara, Joaquín Solís Piura (1976-1978 y 1979-1981), Fabio Salamanca Toruño (1981-1987), Arnoldo Toruño Toruño (1987-1990), Rigoberto Sampson Granera (1990-1994), René Altamirano (1995-2000 y 2001-2005), Rodolfo Peña (2006-2010); y actualmente, Armando Matute. A partir de 1984 se habla de Facultad de Ciencias Médicas de la U.N.A.N.-León porque se oficializó la división administrativa con la U.N.A.N.-Managua y su respectiva Facultad de Medicina. (1,2)

La Reforma Universitaria de Córdoba, Argentina, ocurrió en 1918, durante la cual, los estudiantes proclamaron  la “Revolución Latinoamericana por la Autonomía Espiritual”, exigiendo entre otras cosas: abolición del viejo sistema universitario extremadamente conservador, cambio de profesores, supresión del control eclesiástico en la enseñanza universitaria, cátedras abiertas a todos, libertad académica, representación estudiantil en los consejos directivos universitarios y el derecho de los representantes estudiantiles a participar en la elección de profesores. El arcaico modelo universitario había entrado en crisis en la Universidad de Córdoba, fundada en 1614. (1,2)

      En 1938, las autoridades universitarias colocaron un retrato al óleo del general Anastasio Somoza García, traído desde Japón, en la galería de próceres y benefactores. En 1939, los estudiantes universitarios protestaron y destruyeron el  retrato manchándolo con ácido sulfúrico, por lo cual la Guardia Nacional  se presentó en el recinto, investigó y capturó a varios estudiantes universitarios. En 1941, se inauguró la Universidad Central en Managua con el apoyo del general Anastasio Somoza García, de la cual fue Rector, en 1944, el Dr. Mariano Fiallos Gil. (1,2)

     En 1941 había tres universidades en Nicaragua: la Real y Centenaria Universidad de León, la Universidad de Oriente y Mediodía en Granada y la Universidad Central en Managua. La Universidad de León contaba con 500 alumnos y tres facultades: Medicina, Farmacia y Derecho; su Junta Universitaria estaba comprometida políticamente con Somoza García y era formada por el Rector Juan de Dios Vanegas y los magistrados José Angel Romero Rojas y José W. Mayorga. (1,2)

            La Universidad Central tenía, en 1941, un total de 184 estudiantes en cuatro facultades: Derecho, Medicina, Ingeniería y Farmacia. Su Rector era el coronel Benjamín Argüello, quien llegaba a su despacho vestido con uniforme militar y cuando Somoza García lo llamaba por teléfono se cuadraba militarmente, según el relato de estudiantes de esa época. (1,2)

 El 28 de julio de 1944, el general y presidente Anastasio Somoza García cerró la Universidad de León  porque las protestas contra su reelección de parte de los estudiantes de la Universidad de León y de la Universidad Central de Managua eran muy fuertes. En 1944, por primera vez los estudiantes universitarios fueron reprimidos con bombas lacrimógenas por la Guardia Nacional. (1,2)

El 4 de julio de 1944 las manifestaciones anti-reelecionistas más numerosas recorrieron las calles de León y Managua, siendo encabezadas por universitarios. Y en diciembre de 1944 muere asesinado en la cárcel La 21 de la ciudad de León el estudiante Uriel Sotomayor, el primer mártir del estudiantado universitario. El 8 de enero de 1946 se efectuó el Primer Congreso de ex–Alumnos de la Universidad de León. (1,2)

            El 27 de marzo de 1947, la Universidad fue elevada a rango nacional, por lo que a partir de entonces se llamó Universidad Nacional de Nicaragua; pero dependía del Ministerio de Instrucción Pública.  En 1951 fue clausurada definitivamente la Universidad de Granada quedando únicamente la Universidad Nacional de Nicaragua con sede en León; se aplicó el decreto de la Universidad única. La lucha por la autonomía universitaria inició en el año de 1953. (1,2)

            El principal colaborador del periodista y poeta Rigoberto López Pérez para ajusticiar al general y presidente Anastasio Somoza Gacía fue el estudiante de quinto año de la carrera de Derecho de la Universidad de León: Edwin Castro Rodríguez, popularmente conocido como “Gasolina”, quien murió asesinado después de tres años y medio de prisión y torturas, en las cárceles de “La Aviación”, la madrugada del 18 de mayo de 1960. (1,2)

            El Dr. Crisanto Sacasa, Rector de la Universidad Nacional de Nicaragua, fue sucedido por los doctores José H. Montalván, Juan de Dios Vanegas y Mariano Fiallos Gil en 1957. El 27 de abril de 1958, como resultado de una consistente lucha de la comunidad universitaria se logró la autonomía universitaria a través de un decreto emitido por el Presidente de la República, Ing. Luis A. Somoza Debayle y el Ministro de Educación Dr. René Shick Gutiérrez. En la lucha autonomista destacaron: el Rector Mariano Fiallos G., Silvio Mayorga Delgado, Carlos Tünnermann Berhneim, Leonel Argüello, Roberto Incer Barquero, Tomás Borge Martínez, Alvaro Porta, Jaime Incer Barquero, Fernando Silva, Salvador Gaitán, Carlos Molina del Campo, Mariano Fiallos Oyanguren y otros.” (1,2)

Según Arríen, Obando, Fiallos Oyanguren, et. al., en “Educación y Dependencia”, en 1958 la Universidad Nacional contaba con 946 alumnos, atendidos por un solo profesor de tiempo completo; dos profesores de medio tiempo; un profesor de tiempo convencional; 108 profesores horarios; y su infraestructura, muy limitada, consistía en una biblioteca y un laboratorio para atender cinco carreras.   “A la libertad por la Universidad”, el lema de la lucha por la autonomía pasó a ser el nuevo lema oficial de la que empezó a llamarse Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (U.N.A.N.). (1,2)

            A las seis de la tarde del 23 de julio de 1959, siendo presidente el Ing. Luis A. Somoza Debayle, ocurrió en las calles céntricas de la ciudad de León la masacre de estudiantes que ejecutó una compañía de la Guardia Nacional, al mando del teniente Anastasio Ortiz, cuando los estudiantes de la Universidad de León utilizaron el día del carnaval estudiantil o desfile de “Los Pelones” para manifestar su duelo y protestar por la masacre de los rebeldes de El Chaparral, ocurrida a las 12:45p.m., del día 24 de junio de 1959, perpetrada por el ejército hondureño y en la que resultó gravemente herido el estudiante de Derecho, Carlos Fonseca Amador. Resultado: cuatro estudiantes asesinados (Erick Ramírez Medrano, Sergio Octavio Saldaña González, Mauricio Martínez Santamaría y José Rubí Somarriba, quien era el presidente de la Asociación de Estudiantes de Medicina) y casi un centenar de heridos.  El 27 de julio de 1959, la Junta Universitaria presidida por el Rector Mariano Fiallos G., otorgó el título de Doctor Honoris Causa a cada uno de los estudiantes asesinados el 23 de julio de 1959. (1,2)

            En 1960, de acuerdo al Dr. Roberto Zapata, se fundó el Frente Estudiantil Revolucionario (F.E.R.), cuyo primer presidente fue el estudiante de la Facultad de Derecho, Octavio Martínez Ordóñez. Habían sido estudiantes universitarios de la Facultad de Derecho de la Universidad de León, los que fundaron el Frente  Sandinista de Liberación Nacional (F.S.L.N.), entre los cuales se pueden mencionar a: Carlos Fonseca Amador, Silvio Mayorga Delgado y Tomás Borge Martínez, quienes junto a un importante grupo de co-fundadores, que incluyó obreros y campesinos, hicieron del Frente Sandinista la organización político-militar que después de 18 años de lucha guerrillera derrocara, el 19 de julio de 1979, a la dictadura militar y dinástica encabezada en ese entonces por Anastasio Somoza Debayle, confirmando la tesis de que la Universidad y los universitarios siempre han estado vinculados a la realidad política nacional. El F.E.R., era el brazo universitario del F.S.L.N.; el F.E.R., dirigió al C.U.U.N., entre 1960 y 1964; entre 1963 y 1970 existió un gobierno estudiantil socialcristiano; y el F.E.R., alcanzó nuevamente la presidencia del C.U.U.N., en 1970, con Edgard Munguía Alvarez. (1,2)

            Después del Dr. Fiallos Gil, el “Rector de la Autonomía”, ocuparon la Rectoría de la U.N.A.N.,  el Dr. Luis H. Montalván (quien pasó de Vice-Rector a Rector tras el deceso del Dr. Fiallos Gil), Dr. Carlos Tünnermann Bernheim, Dr. Mariano Fiallos Oyanguren, Dra. María Elena Berríos de Orozco (interina), Dr. Octavio Martínez Ordóñez, Dr. Ernesto Medina Sandino, Dr. Rigoberto Sampson Granera y Msc. Maritza Vargas Páiz (quien era Vice-Rectora y tras la muerte del Dr. Sampson G., en 2009 asumió la Rectoría). (1,2)

            En 1960 se fundó la Universidad Centroamericana (UCA), de carácter privado y con orientación católica. “Los jesuitas de Centroamérica y los representantes del capital tradicional, observan y analizan con preocupación la tendencia de los jóvenes a radicalizar la postura política –ya había ocurrido El Chaparral y la masacre del 23 de julio. Tratan de encontrar una salida que evite la solución cubana racionalizando sus propias relaciones políticas y laborales. Una universidad cristiana, dirigida por jesuitas competentes, entre ellos varios nicaragüenses, podría ser una opción que propiciara una solución distinta…” a la ofrecida por la  Revolución Cubana que había triunfado en 1959. (1,2)

            Los fundadores de la UCA fueron egresados del Colegio Centro América, no de un instituto público y sus preferencias partidarias eran  conservadoras. Por eso el documento donde solicitaron al Padre General de los jesuitas la apertura de la UCA, decía textualmente que la fundación de una universidad católica era para poder salvar a la juventud "del peligro de ser inundada del materialismo por la acción cada vez más agresiva del comunismo". (1,2)

            En 1966 se elevó a rango constitucional la autonomía universitaria, siendo Rector el Dr. Carlos Tünnermann B., período durante el cual también se descubrieron las ruinas de León Viejo a través de investigaciones arqueológicas respaldadas por la U.N.A.N. Durante varios años el Rector de la U.N.A.N., tuvo un representante oficial en Managua. El Dr. Roberto Calderón Gutiérrez fue el  delegado de los Rectores Mariano Fiallos Gil y Carlos Tünnermann B., en Managua, durante nueve años, desde 1962 hasta 1971, porque desde la década de 1960 la U.N.A.N. tenía presencia en la capital, aunque no como Universidad independiente. Por otro lado, el 25 de noviembre de 1967 se fundó el Instituto Politécnico de Nicaragua por decreto ejecutivo; y en 1977, fue elevado a la categoría de Universidad, llamándose Universidad Politécnica (Upoli). (1,2)

            La U.N.A.N., tuvo que dividirse en dos núcleos: León y Managua, en 1983, en plena Revolución Sandinista, precisamente durante la masificación de la educación superior impulsada durante este proceso sociológico, con amplios programas de becas de estudio. El primer Rector de la U.N.A.N.-Managua fue el Dr. Joaquín Solís Piura. Después asumieron el alto cargo el Dr. Humberto López, Dr. Alejandro Serrano Caldera, Lic. Francisco Guzmán Pasos y actualmente el Msc. Elmer Cisnero Moreira. Durante los primeros años de la década de 1980, los títulos eran extendidos en la U.NA.N.-León. (1,2)

En 1985, los dos núcleos de la U.N.A.N., iniciaron a extender títulos de las especialidades médico-quirúrgicas como parte de un convenio con el Ministerio de Salud para preparar en Nicaragua a los médicos especialistas.  Entre las especialidades médicas con reconocimiento universitario se incluyó Radiología; en el año de 1985 comenzó el Postgrado de Radiología en el Hospital Escuela “Manolo Morales Peralta” de Managua.  La Ley de Autonomía de las Instituciones de Educación  Superior (Ley No. 85), de 1990, y los Estatutos aprobados en 1992, rigen el funcionamiento de la U.N.A.N., en Managua y León. (1,2)

            Mientras no hubo Facultad de Medicina en Managua no por eso dejó de existir la enseñanza de la Medicina, pues existía un programa de educación médica en los hospitales de Managua, que por mucho tiempo coordinó el Dr. Roberto Calderón Gutiérrez, radiólogo, ha señalado Carlos Tünnerman B. Posteriormente, el Dr. Calderón G., sería Jefe Nacional de Enseñanza de Radiología como parte de la estructura docente del Ministerio de Salud cuando ya existía la Facultad de Medicina de la U.N.A.N.-Managua. (1,2)

            En 1980, empezó a funcionar en Managua, una Escuela de Medicina con 60 estudiantes de cuarto y quinto año, traladados desde la Facultad de Medicina de la U.N.A.N., ubicada en León.  La Escuela de Medicina tuvo cuatro directores, entre los cuales estuvieron los doctores Oscar Jirón, Humberto López, Antonio Jarquín y  Oscar Flores. El Dr. Flores fue el último Director (1980-1984). En 1981 se inició el primer año de la carrera de Medicina, simultáneamente en Managua y León. (1,2)

            El Dr. Humberto López estableció como primera sede formal de la Escuela de Medicina de la U.N.A.N.-Managua, la misma donde funcionaba el Instituto Médico Psicológico Nicaragüense (IMEPSIN), en residencial Belmonte. Desde 1984,  la Facultad de Medicina se estableció en el llamado “Edificio de Transición”, el cual pertenecía a la Facultad de Ingeniería, que se convirtió en su sede definitiva hasta hoy. (1,2)

El primer Decano de la Facultad de Medicina de la U.N.A.N.-Managua fue el Dr. Oscar Flores (1984-1985). En 1984 se instituyó oficialmente la Facultad de Medicina de la U.N.A.N.-Managua, el mismo año en que empezó el tercer curso académico. Los siguientes Decanos fueron los doctores: Roberto Zapata Sobalvarro (1985-1989), Humberto López (interino), Josefina Bonilla (interina), René Argeñal Gómez (1990-1994 y 1998-2002), Gustavo Sequeira Peña (1994-1998), Francisco Cortez (2002-2006) (194) y Freddy Meynard Mejía (2006-2010). Sin lugar a dudas, se puede afirmar que la Facultad de Ciencias Médicas de la U.N.A.N.-Managua fue hija de la Revolución Sandinista.  El Dr. Humberto López fue el primer Director oficial de la Escuela de Medicina de Managua. El Dr. Argeñal Gómez fue el primer Decano electo democráticamente y también el primero en reelegirse en períodos discontinuos. El Dr. Meynard Mejía es el primer Decano reelecto en dos períodos continuos. (1,2)

            La necesidad de tener un presupuesto suficiente para financiar una educación superior de calidad ha existido siempre para la Universidad. En la década de 1960, cuando el presupuesto universitario era el 2% del presupuesto de la República, inició la demanda de la comunidad universitaria por aumentarlo. Posteriormente, en la década de 1970, se volvió una demanda nacional aumentar el presupuesto universitario para que representara el 6% del presupuesto nacional. (1,2)

Durante la década de 1980, si bien es cierto no se aumentó el presupuesto universitario hasta el 6%, también es cierto que durante la Revolución Sandinista hubo un amplio apoyo a la Universidad, se aumentó el acceso a la educación superior, se abrieron nuevas carreras y los programas de becas estudiantiles se aumentaron. El Consejo Nacional de la Educación Superior (CNES) atendía en nombre del Gobierno a las universidades. Un sector muy importante de la comunidad universitaria trabajó y combatió por la Revolución Nicaragüense; no pocos de sus miembros murieron (como Marlon Zelaya Cruz) o fueron heridos. Muchos estudiantes universitarios alfabetizaron, participaron en jornadas de salud, cortaron café o algodón, y combatieron a la contrarrevolución en los batallones de reserva y en el Servicio Militar Patriótico. (1,2)

En la década de 1990, el Estado comenzó a destinar a las Universidades agrupadas en el Consejo Nacional de Universidades (C.N.U.) una partida equivalente al 6% de los ingresos y egresos, ordinarios y extraordinarios, del presupuesto nacional. El 19 de octubre de 1992 la Asamblea Nacional realizó la interpretación auténtica del artículo 55, inciso 1, de la Ley No. 89 o Ley de Autonomía de las Instituciones de Educación Superior. Alcanzar tal objetivo,  en medio de programas económicos gubernamentales neoliberales, fue el resultado de una lucha prolongada de la comunidad universitaria, encabezada por los estudiantes, que tuvo como respuesta la represión policial en múltiples oportunidades, lo cual causó la muerte de varios estudiantes en diferentes momentos. El presupuesto universitario, que es dinero del pueblo, sirve para formar a la más alta inteligencia del país; a la inteligencia científica y social. (1,2)

            La Ley de Autonomía, emitida en 1990, reconoció la existencia de la U.N.E.N., movimiento gremial único de todos los estudiantes universitarios fundado en 1981, a partir del VIII Congreso Nacional de Juventud Sandinista 19 de Julio, realizado en León.  La U.N.E.N., obtuvo su personalidad jurídica en 1990. Entre 1989 y 1993 U.N.E.N., experimentó un proceso de autonomía de estructuras político-partidarias. (1,2)

La demanda del 6% para las universidades ha sido una demanda histórica en la que los estudiantes organizados jugaron un papel protagónico, antes de 1979, en el Centro Universitario de la Universidad Nacional (C.U.U.N.); y a partir de 1990, en la Unión Nacional de Estudiantes de Nicaragua (U.N.E.N.). La mayoría de  protestas que exigían el 6% del presupuesto nacional para las universidades, enfrentando a las políticas gubernamentales neoliberales, fueron reprimidas violentamente con fuerzas policiales que causaron la muerte, el 13 de diciembre de 1995, de Ernesto Porfirio Ramos (trabajador de la Escuela Internacional de Agricultura y Ganadería de Rivas); y del estudiante de ingeniería Jerónimo Urbina, herido el 13 de diciembre de 1995 y fallecido seis días después. Ese mismo 13-12-95, Vidal Chang perdió un ojo; y Bismarck Santana Tijerino, estudiante de electrónica, perdió una pierna. Además, el 20 de abril de 1999, murió Roberto González, estudiante de la Facultad de Derecho de la U.N.A.N. Omar Cabezas Lacayo, ex-líder estudiantil en León durante los años 60-70, ha señalado que la Policía Nacional, entre 1990 y 2006, lanzó más bombas lacrimógenas contra todo tipo de protestas, que todas las que utilizó la Guardia Nacional contra el pueblo hasta 1979. (1,2)

            Durante la década de 1990, inició la fundación de múltiples universidades privadas, unas con más recursos financieros que otras, algunas de las cuales ofrecen la carrera de Medicina. Proceso que formó parte de la liberalización de la economía y de la incapacidad objetiva de las universidades nacionales de absorber la demanda de una población creciente con 90 mil bachilleres graduados cada año. La clase dominante post-revolución e impulsora de la contrarreforma necesitaba universidades para sus hijos, su clase; y para reproducir su ideología. (1,2)

            Las universidades nacionales en los últimos años han promovido la regionalización en diferentes departamentos del país; pero todavía tienen como retos estratégicos la proyección hacia institutos tecnológicos superiores y  constituir una sola y gran Alma Mater, como sucede con la Universidad de San Carlos de Guatemala, lo cual ayudaría a disminuir la burocracia. No puede ser que existan universidades nacionales con un solo perfil: ingeniería, agricultura, etc., cuando precisamente universidad tiene que ver con universalidad, es decir, con todo el conocimiento científico y técnico, con todas las áreas del saber y todas las carreras profesionales. Universidad estatal, nacional, única, universal.  Universidad del Estado nacional. Si el Estado nacional es uno solo, entonces debe existir una sola Universidad del Estado. Universidad unificada, de todos y para todos. (1,2)



Referencias bibliográficas:

  1. Fisher, L. Historia de la Radiología en Nicaragua: la senda de la luz invisible. Universitaria. Managua. 2010: 316
  2. Fisher, L. Historia de la Radiología en Nicaragua: la senda de la luz invisible. 2da. ed. Universitaria. Managua. 2011: 428

Managua, Nicaragua, 28 de abril de 2012

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